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La Bodeguilla

Tic, tac, tic, tac: se cocinan elecciones

La celebración en Málaga del Consejo de Gobierno alimenta la posibilidad de que Moreno anuncie mañana en su ciudad la convocatoria de los comicios

Elías Bendodo y Juanma Moreno posan en la céntrica calle Larios de Málaga, en marzo de 2021, el mismo domingo en el que se celebró el congreso provincial del PP.

Elías Bendodo y Juanma Moreno posan en la céntrica calle Larios de Málaga, en marzo de 2021, el mismo domingo en el que se celebró el congreso provincial del PP. / La Opinión

Cristóbal G. Montilla

Cristóbal G. Montilla

Málaga

El reloj de arena de Juanma Moreno empieza a quedarse sin granos. Y de su receta para justificar el adelanto a junio de los comicios andaluces , ya se conocen demasiados ingredientes. Tic, tac, tic, tac... Se cocinan elecciones en el hispalense Palacio de San Telmo. Es más, la celebración este martes en Málaga del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía alimenta la posibilidad de que Moreno anuncie mañana en su ciudad -y en la de Elías Bendodo- la convocatoria de las urnas para el 12 de junio. Mientras tanto, se está asistiendo a un teatrillo en el que el amor del Gobierno andaluz en coalición corre el riesgo de romperse de tanto usarlo. El vicepresidente y socio de Cs Juan Marín se salió del tiesto al decir que todo lo que no sea votar en otoño es un error, pese a que el consejero económico de su partido, Rogelio Velasco, le daba la razón al presidente andaluz. Es más, Marín ha llegado a decir esta Semana Santa que el cambio a Andalucía lo trajo Cs en 2015. Que no fueron sus amigos del PP. Y, en esa frase, se confirma un volantazo en el discurso con guiños tuiteros a Juan Espadas y reproches ‘voxeros’ al PP incluidos .

El partido liberal tensa la cuerda y hoy hay una reunión regional en Málaga de la que se espera algún golpe estratégico. A su vez, no olvidan que se les quedó pendiente una conversación con los dirigentes del PP para abordar la posibilidad de concurrir en listas conjuntas en Andalucía. Y puede que el problema sea que a Moreno y a Bendodo ya no le salen las cuentas con Cs.

A finales del año pasado, cuando la presidenta naranja Inés Arrimadas se abrió a una hipotética alianza electoral, este conato de confluencia fue frenado en seco por el extinto aparato ‘genovés’ de Pablo Casado, Teodoro García Egea y Fran Hervías. Un cuatrimestre después y con la hora de la verdad de las elecciones insinuándose en el horizonte, el deseo sigue existiendo en la cúpula de Cs -aunque con discrepantes- ante la certeza de que solo una fórmula así puede ahuyentar el sino de las encuestas.

Con los 21 escaños liberales prácticamente reflejados en el casillero de Vox y la amenaza real de la pérdida de toda la representación, a Arrimadas y Marín les queda esta bala. Podrían sacarse de la manga una carta con la que recibir de vuelta el favor que le hicieron al PP para que gobernara al fin en Andalucía con unos pírricos 26 escaños, casi la mitad de los 50 cosechados por Javier Arenas en su estéril triunfo electoral de 2012. Pero no depende de ellos. Dice el refrán que una mano sin la otra no se lava.

Aunque las relaciones entre ambas formaciones no terminan de parecer idílicas pese a la llegada a Feijóo y dado que las heridas de Madrid y Castilla y León aún escuecen, la clave que invita a abrir el melón de las listas conjuntas se llama ahora Bendodo. A Cs le ha cambiado la vida hasta el punto de que en Génova no solo ya no está el enemigo público número 1, el exdirigente naranja Fran Hervías. Además, allí ha aterrizado como capitán general el ‘amigo andaluz’. El mismo Bendodo que, hasta hace unos días, proclamaba a los cuatro vientos que la vocación de reeditar el Gobierno del cambio con los mismos socios seguía intacta. No obstante, una cosa es decirlo y otra hacerlo sin suma y con Vox ahí acechando.

Pese a la cercanía de las urnas, hay demasiadas cosas en el aire en todos los partidos. Habrá que ver qué pasa con el dueto del Ejecutivo autonómico; con el fragmentado frente de izquierdas tras la casi huida de Más País; y con Vox, que no confirmará a Macarena Olona hasta que convoque Moreno. Para la tardía Feria de Sevilla y el mayo cordobés, ya deberían haber aclarado todos cuáles son sus armas reales y habrán metido una marcha más en sus papeletas electorales.

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