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La Opinión de Málaga

Elecciones en Andalucía
Entrevista Inma Nieto Candidata de Por Andalucía

«A Vox lo definen sus votos y sus actos, que se parecen un montón a los del PP»

«El PP ha cosido su futuro a la extrema derecha. A diferencia de la derecha europea, que sí se ha modernizado y ha avanzado, la española es muy cateta y muy antigua»

Inma Nieto, cabeza de lista de por Andalucía. | L.O.

Inma Nieto (Algeciras, 1971) es la candidata andaluza de Por Andalucía, la coalición de izquierdas que obró el milagro de agrupar a IU, Podemos, Más País, Equo, Alianza Verde e Iniciativa del Pueblo Andaluz. Diputada en el Parlamento andaluz desde 2012, atiende esta entrevista por teléfono en el trayecto entre Sevilla y Algeciras, donde tiene su casa e inició la campaña: «Lo primero que haré es poner una lavadora, no tengo ropa para tanto acto»

Empezaré por una pregunta sencilla, ¿quién es Inma Nieto y por qué ha querido ser candidata a la Presidencia de la Junta?

Soy una mujer bastante normal, que tengo un compromiso y una vocación de servicio público que me ha llevado a tomar esta decisión junto a mis compañeros y compañeras. Estoy muy contenta de haberlo hecho.

Nuestro proyecto político responde a esa petición que tenía la gente de izquierdas

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Después de un parto complicado, ¿fluye ya la confluencia política en Por Andalucía?

Sí. Ha sido una negociación compleja. La verdad es que la dificultad de lo que hemos hecho se mide en que somos la única comunidad autónoma en que lo hemos conseguido, por lo menos hasta la fecha, y también eso nos permite ser muy optimistas pensando que esta unidad puede ser una referencia para compañeros de otros territorios. La unidad fortalece la capacidad de presentar una alternativa de gobierno solvente.

¿Entiende que Por Andalucía podría servir de laboratorio para la plataforma que quiere construir la ministra Yolanda Díaz a nivel nacional y de cara a las generales?

No, no, ella tiene un proceso de más amplio espectro, tiene la vista puesta en las elecciones generales, en la presidencia del país y no solo está planteando el concurso de las organizaciones políticas o de las personas que estamos organizadas ya en entidades, sean políticas o de otra naturaleza. También quiere acercarse a la ciudadanía que está participando en política desde otros cauces. Así que es un proceso diferente al que hemos hecho en Andalucía, que además es netamente andaluz. Pero qué duda cabe de que también nosotros pondremos nuestro granito de arena para que la veamos de presidenta del Gobierno.

Yolanda Díaz les arropa en dos actos en Andalucía.

Sí, estará en dos días de campaña, al igual que el resto de ministros y compañeros de las otras organizaciones. Estamos muy contentos.

Tienen apenas unos días para que el electorado de izquierdas se entere de la papeleta que tiene que elegir el 19J. ¿Cree que aún hay confusión? ¿Teme que se castigue la fragmentación de la marca con la que concurrieron en 2018 por sus desavenencias con Teresa Rodríguez?

A nosotras nos pedía la ciudadanía unidad, que trabajásemos juntas y que le ofreciésemos una alternativa, una única papeleta de la gente que queremos gobernar, no ser una oposición perfecta, sino que queremos gobernar, y que compartimos un modelo para Andalucía inserto en un modelo de país. Eso lo hemos conseguido, por tanto, espero que el tiempo que tenemos nos permita efectivamente ampliar el grado de conocimiento del nombre, pero el proyecto político responde a esa petición que tenía la gente de izquierdas. En la medida en que le hemos dado satisfacción espero que también sirva para un resultado provechoso.

La Junta Electoral ha permitido que asista a los debates Teresa Rodríguez, algo que ustedes habían recurrido. ¿Se equivocaron?

Se notificó oficialmente muy tarde y los compañeros que están en esas cosas lo tenían que valorar. Yo no estoy en esas cosas, estoy volcada en explicar el programa y en tener contacto directo con la ciudadanía.

Los primeros rifirrafes de esta campaña han surgido por el plan de empleo anunciado por la ministra de Trabajo. ¿Entiende que pueda interpretarse como una medida electoralista?

No, creo que la ministra Díaz está haciendo su trabajo y se está preocupando por una comunidad autónoma que tiene una medias de paro por encima de la media estatal. Al presidente Moreno Bonilla le debería dar un poco de vergüenza que le tenga que hacer el trabajo el Gobierno central, cuando tiene las competencias exclusivas de empleo, cuando ha tenido más fondos a su disposición que cualquier otro gobierno en la historia de Andalucía y, sin embargo, no ha sido capaz de sacar un plan de empleo en condiciones, salvo uno en 2019 recortado en 113 millones con respecto a los que había habido en gobiernos anteriores. Ha devuelto dinero, no ha empleado el que ha recibido para políticas activas de empleo, 166 millones... Entonces lo que tiene que hacer Juanma Moreno es alegrarse, pensar que si le parece que esa es la hoja de servicios que debe presentar un gobierno y un presidente con competencias exclusivas en materia de empleo, que es el primer problema que tiene Andalucía.

Nieto se marca como objetivo mejorar el empleo en Andalucía. | L.O.

¿Qué lecciones va a dar el PP? ¿La de los 5.000 contratos que ha hecho en fraude de ley y que ha tumbado el TSJA? ¿La de desecar Doñana?

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¿Qué les diría a quienes piensan votar al PP porque «Juanma Moreno no lo ha hecho tan mal»?

En estos días tenemos que poner en evidencia que la inmensa mayoría de la gente tiene su vida más complicada con las políticas que está haciendo la derecha y cualquiera de sus combinaciones, que con un gobierno que plantee una agenda legislativa de avance social, de medidas de empleo, cuidado del entorno y con una agenda feminista que garantice la igualdad. A la inmensa mayoría de la población le interesa que la sanidad y la educación públicas funcionen, que tengamos una red de protección social adecuada a las necesidades de la gente más mayor, que haya una política para el sector primario que permita el futuro en la Andalucía rural o que la gente joven tenga futuro aquí. Es decir, la inmensa mayoría vive mejor con un gobierno que tiene esas prioridades, que son las que hay a pie de calle, que con las prioridades de la derecha. Todavía me acuerdo cuando el Gobierno central era del PP y la gente temía a los consejos de ministros de los viernes, que se conocían como los viernes de dolores. El Gobierno de España ahora legisla para proteger a la gente, para ayudar a las mujeres o para mejorar el empleo. Eso es lo que queremos en Andalucía, un consejo de gobierno al que no le tema la ciudadanía. En esa medida, creo que la inmensa mayoría de la gente no le va a dar ese aprobado a Moreno Bonilla.

Cuéntenos tres medidas claves del programa electoral de Por Andalucía.

La primera es que hay que movilizar recursos para un programa extraordinario de empleo, no puede seguir el dinero guardado en un cajón; hay que hacer una ofensiva de refuerzo de la sanidad pública y recuperar al personal sanitario que han despedido poniéndole delante contratos estables y decentes, porque esa es la razón por la que se han marchado a otro sitio; hay que bajar la ratio de las aulas y no hay que ver el descenso de la natalidad como una oportunidad de cerrar aulas públicas, sino como una oportunidad para luchar contra el fracaso escolar. También podríamos hablar de la pobreza, que es otro problemón: 1 de cada 3 niños en Andalucía está en pobreza severa. De esa parte del corazón del programa, como dice el feminismo, de poner la vida en el centro, de garantizar que las vidas son dignas de ser vividas, es de donde tienen que salir las medidas de un gobierno que se preocupe de la gente, de sus cosas y sus problemas.

A la luz de los sondeos, ¿ha dejado Andalucía de ser de izquierdas?

Yo no lo creo en absoluto. La mayoría de la ciudadanía comparte una pulsión, la preocupación porque se debiliten los servicios públicos, o porque nos carguemos el entorno maravilloso que tenemos, que al final es la garantía de la vida y del modo de vida. No habrá empleo ni riqueza si depredamos el medio natural. La historia está llena de conatos de encuestas que no han sido finalmente lo que marcaban. Esta vez sigo apuntándome a que a pesar de la desmovilización -hemos sufrido mucho y la gente está un poco frustrada-, tenemos que hacerles ver que tienen en sus manos apostar fuerte por un cambio. Si se moviliza la ciudadanía, que ahora esta abatida, evidentemente los números no van a ser esos.

¿Cómo ve a Juan Espadas? ¿Cree que tiene opciones de ganar?

Creo que un bloque de progreso fuerte, contará con un Partido Socialista fuerte también, pero lo cierto y verdad es que nosotras estamos trabajando para liderar ese polo de progreso, y no encuentro ninguna razón, lo digo modestamente, por la que Juan Espadas pudiera ser mejor presidente de la Junta de Andalucía que yo.

La inmensa mayoría de la gente tiene su vida más complicada con las políticas que está haciendo la derecha

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¿Cómo son ahora mismo sus relaciones con el PSOE?

Buenas, tenemos una interlocución fluida con todas las formaciones. Creo que eso también se lo debemos a la ciudadanía: la capacidad de ser gente que dialoga, escucha y puede llegar a acuerdos. Es un aval.

Pensando en la desmovilización del electorado, ¿qué le diría usted a esa gente para que votara? ¿Qué se juegan los andaluces el 19J?

Andalucía se juega un modelo de futuro. Nosotros podemos seguir por donde va la derecha en cualquiera de sus combinaciones, y a la vuelta de cuatro años habrá más sanidad privada de la que tenemos ahora, que tenemos récord histórico; más aulas públicas cerradas y más oferta privada de educación de calidad para quien la pueda pagar; o de residencias de mayores, para quienes las puedan pagar y tener más problemas de agua que los que tenemos ahora, porque tengamos más macrourbanizaciones que las que tenemos ahora, y más olivar hiperintensivo del que ya tenemos, a pesar de que está expulsando a gente de nuestros pueblos y generando mano de obra cero, y podemos seguir siendo una tierra vinculada exclusivamente al turismo, al sector servicios y a la cultura de lo que da dinero y brilla hoy. O tener un futuro en el que se intervenga en lo que necesita la ciudadanía, se cumpla nuestro estatuto y todo el mundo tenga la oportunidad de vivir mejor en Andalucía. Creo que nos jugamos dos modelos que son muy distintos y tengo la íntima convicción de que la mayoría de la gente quiere un modelo con el que sepa que dentro de 40 0 50 años Andalucía no va a ser un desierto por el que vayan a sus anchas grandes multinacionales dedicadas a sacarle dinero a la ayuda a domicilio, a la ley de dependencia, a nuestra salud o a la educación de nuestros hijos.

Espadas retó a Moreno a ir al notario para firmar que no pactaría con Vox y éste le replicó al socialista que él no lo hiciera «con ese conjunto de siete partidos de la extrema izquierda y nacionalistas» ¿Esos son ustedes?

Nosotros somos una coalición que defiende sensibilidades ambientales, feministas, de condiciones dignas de vida y trabajo, que hemos hecho muy binen con juntarnos. Somos el corpus de cualquier acción de gobierno moderna. ¿Cuál es la oferta del PP? ¿La de traficar con mascarillas y hacer negocio delinquiendo? ¿La de financiar las campañas ilegalmente? ¿Qué lecciones va a dar el PP? ¿La de los 5.000 contratos que ha hecho en fraude de ley y que ha tumbado el TSJA? ¿La de desecar Doñana? ¿La de hacer campos de golf en sitios donde ya hay cortes de agua? Creo que hay un arrojo y desahogo de gente que va dando lecciones de que sabe hacer las cosas, cuando lo que han hecho ha sido empobrecer este país, quedarse con lo que no era suyo y mentir con descaro. Me parece un sainete del bipartidismo que estén los dos con sus cositas de ir al notario. No estamos jugando a las casitas. Esto ha cambiado mucho y ya no va de PP-PSOE. En las notarías no se van a enterar ninguno de los dos de lo que pasa en Andalucía a día de hoy.

Detrás de esa afirmación subyace, además, la equiparación, en cierto modo extendida, de la izquierda a la que usted representa con Vox. ¿Qué piensa?

Pero a ver, ¿el PP qué va a hacer? Está cómodo en esos discursos vacíos, de pedaleo en el aire, diciendo macarradas igual que Vox. A Vox lo definen sus actos y sus votos, que se parecen un montón a los del PP. De hecho ya están gobernando juntos en Castilla y León y todo lo que no se ha hecho bien en Andalucía lo ha hecho el PP con Vox. El PP puede jugar ahora a la impostura que quiera, de ponerle los calificativos que quiera a Vox y a nosotros, que como comprenderá no nos afecta. Vox ha sido su socio de investidura y el PP ha cosido su futuro a la extrema derecha. A diferencia de la derecha europea, que sí se ha modernizado y ha avanzado, la española es muy cateta y muy antigua. Ahora tenemos a la presidenta del Fondo Monetario Internacional diciendo que las empresas que estén muy bien de dinero tienen que contribuir a sostener los servicios públicos, y que el dinero público tiene que estar a disposición de la ciudadanía, y tenemos a la derecha española en los mismos discursos que hace 20 años, a pesar de que han devenido en fracaso y han generado un enorme sufrimiento social. Lamentablemente esa es la derecha con la que nos ha tocado bregar, pero estamos aquí la gente de izquierdas, que sí somos modernos y que leemos las cosas como lo hace ahora el presidente de los EEUU, que ha pedido a los empresarios que no encuentran trabajadores que les paguen más. La derecha se ha quedado en una España y una Andalucía que ellos añoran, pero que no va a volver, porque para eso estamos nosotros.

¿Piensa que es un farol la posibilidad de que el presidente repita las elecciones si no tiene mayoría para gobernar en solitario?

Eso es tan verdad como que Macarena Olona viva en Salobreña.

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