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Los ‘fichajes naranjas’ de Juanma Moreno enfadan a Ciudadanos

El partido liberal da por hecho que el Gobierno andaluz rescatará a Juan Marín y a sus afines

La exportavoz de Cs en el Parlamento de Andalucía, Teresa Pardo, jura su nuevo cargo de delegada de Justicia de la Junta. Alex Zea

De forma paralela a la estrategia que el PP tiene para nutrirse de actuales alcaldes de Ciudadanos con vistas a las elecciones municipales, la llegada de políticos con pasado naranja al Gobierno andaluz de Juanma Moreno acaba de empezar con el consiguiente enfado en la formación liberal. Una vez que ya se han consumado los fichajes como delegados territoriales de Justicia en Málaga y Sevilla de Teresa Pardo y Javier Millán, Cs hará un seguimiento de las fugas al PP y expulsará de la formación a quienes se sumen al Gobierno andaluz sin haberse tramitado la baja como afiliado. Así lo confirmó el presidente de la Gestora del Comité Autonómico de Cs Andalucía, Andrés Reche, tras criticar que la exportavoz parlamentaria Teresa Pardo jurase el pasado viernes su nuevo cargo «sin que no se hubiese producido aún en ese momento su baja como afiliada, pese a que ella dijo anteriormente que sí se había ido de Cs». Posteriormente, Reche rectificó y admitió que bajas como la de Pardo, que la pidió a finales de julio, no había sido actualizada en la base de datos hasta este martes 13 de septiembre por "un error administrativo" en la sede nacional del partido.  

Teresa Pardo venía defendiendo que sí solicitó su baja del partido e incluso se remite a un correo electrónico de la formación, fechado el pasado 29 de julio, en el que se le responde a su petición: "Sentimos mucho que quieras darte de baja de Ciudadanos. Sabes que, como afiliado, eres un pilar fundamental para nosotros...", se lee al comienzo de la comunicación a la que ha tenido acceso La Opinión de Málaga. Asimismo, en otro de los fragmentos del mensaje es invitada a regresar a la disciplina liberal cuando lo considere oportuno: "Siempre tendrás las puertas abiertas para volver a tu casa, Ciudadanos. Esperamos poder contar contigo más adelante".

Movimientos desde Cs

Sin ocultar el malestar existente en la formación liberal por los fichajes de la Junta, Andrés Reche vaticinó que quienes se marchen desde su partido al Gobierno andaluz «tendrán muchas frustraciones porque el PP no aplicará con su mayoría absoluta las políticas desarrolladas por Cs».

Sendos aterrizajes en las delegaciones de Justicia formarían parte de una hoja de ruta pactada por Marín para acercar a la órbita del PP a los contados políticos naranjas que permanecieron a su lado hasta el final, como sucede con la almeriense que presidió el Parlamento, Marta Bosquet, o el cabeza de lista por Huelva Julio Díaz, quienes podrían ser los próximos en ser recolocados. Otro de los repescados podría ser, para disgusto del sanluqueño, el que fuera portavoz parlamentario a su lado y luego viró al sector crítico, Sergio Romero, quien tras abandonar el partido en la antesala electoral no ocultó su apoyo a Juanma Moreno. Asimismo, fuentes cercanas al partido liberal dan por hecho que, en el momento que acepte un cargo en el Gobierno andaluz, Marín hará llegar a su departamento a otros afines suyos como Elena Sumariva y Carlos Hernández White.

Por lo pronto, la incorporación de los delegados de Justicia destila cierto mensaje de venganza o de ajuste de cuentas por parte de Marín, tras la batalla interna que se ha librado en Cs Andalucía con él al frente. El caso de Teresa Pardo ilustra, por ejemplo, el escaso arraigo del que gozaba el ‘marinismo’ -en los meses previos a las elecciones andaluzas- en algunos aparatos provinciales del partido naranja.

Sin ir más lejos, en Málaga Juan Marín terminó de perder su influencia en cuanto Inés Arrimadas situó como líder orgánico al diputado y actual portavoz para la refundación, Guillermo Díaz, quien se mantiene leal a su palabra e insiste en que no se marchará jamás a otro proyecto pese a las ofertas que ha tenido.

La posición de Málaga quedó especialmente de manifiesto con el resultado de las primarias en las que Pardo aspiraba a encabezar la lista para los comicios regionales del 19J. La exportavoz parlamentaria no llegó ni al 20% de los apoyos pese a ser la candidata que había bendecido Marín. La alternativa que representaba Nuria Rodríguez fue respaldada por tres de cada cuatro afiliados.

Sin embargo, la derrota no fue encajada con elegancia ni por la propia Pardo ni por el núcleo duro del ‘clan de la manzanilla’ que rodeaba al sanluqueño. De hecho, la paisana y estrecha colaboradora del entonces líder regional Elena Sumariva salió a defender a Pardo tras su descalabro y atribuyó la decisión de las bases malagueñas de la formación a «la mediocridad», «la envidia» y «la estupidez». Desde aquel día, quedó aún más patente la división entre ‘marinistas’, ‘arrimadistas’ y críticos que arrastraba Cs en Andalucía. Paradójicamente, algunos de los partidarios del candidato a la presidencia de la Junta que se quedaron fuera de las listas brillaron por su ausencia en la campaña electoral. La actitud de Pardo fue el ejemplo más significativo del acercamiento encubierto al PP que se venía produciendo en ciertos sectores del partido liberal desde antes incluso de la cita con las urnas. De ahí que el nombramiento de la política cartameña como delegada de Justicia en Málaga haya sido encajado con indignación por el partido pero no es una sorpresa.        

El secretario de Organización de Ciudadanos Málaga, José María Real, llegó a recordar en Twitter el mensaje ‘envenenado’ con el que Sumariva no respetó el resultado de las primarias malagueñas: «Hoy, cuatro meses después, soy yo quien sale públicamente a defender la integridad de mis compañeros de Málaga. Los que decidieron votar en primarias contra la mediocridad, la envidia y sobre todo, el oportunismo. Orgulloso de ellos. Me representan», escribió Real tras conocerse el ‘fichaje’ de Pardo.

Otro dirigente del partido liberal, el miembro del Consejo General de Cs Benito Ruiz, lo ironizó afirmando que alrededor de la incorporación de Pardo al Ejecutivo monocolor del PP era «muy digno todo». «Pierdes una primarias (abultadamente), desapareces durante meses, dejas de apoyar al proyecto (y a los compañeros que trabajaron por ti) y ahora apareces en un puesto de designación digital de unos de los partidos contra los que vinimos a luchar», afirmó Ruiz en un tuit.

Asimismo, en los mentideros de la formación liberal se pone el foco sobre detalles como el de que Teresa Pardo tomara posesión el pasado viernes acompañada por su hermano Pedro Pardo -presidente del PP en Cártama- y se asegura que «ella no ha fichado por el PP sino que ha vuelto al partido en el que siempre ha querido estar, tras haber disfrutado en Cs de todos los cargos posibles». Y, como ejemplo de «su desapego», se recuerda que llegó a ser advertida por la dirección sobre sus impagos de las cuotas y tuvo que abonar su deuda para poder presentarse a las primarias en las que fue derrotada por Nuria Rodríguez. 

Por lo general, Teresa Pardo no ha entrado al trapo de las críticas que los afiliados y simpatizantes liberales le están dedicando en las redes sociales. Eso sí, horas después de su toma de posesión, interpretó en Twitter una cita de Carolina Herrera y la usó para defenderse de los ataques: «La elegancia no se define exclusivamente por lo que llevas puesto. Es la forma en la que te comportas, tu forma de hablar, lo que lees… Y hasta tus silencios».

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