El que fuera líder de Ciudadanos Andalucía, Juan Marín, ha cursado su baja en el partido días después de ser nombrado presidente del Consejo Económico y Social de Andalucía por parte del Gobierno de Juanma Moreno Bonilla. La semana pasada el dirigente formalizó su baja vía email después de que se lo pidiera la formación de Inés Arrimadas.

El que fuera vicepresidente de la Junta de Andalucía ha tratado de permanecer en la organización naranja, pero la situación ha terminado por ser insostenible. Tras recibir la oferta por parte de Moreno Bonilla para dirigir el organismo público, Juan Marín informó a Arrimadas y le trasladó su intención de continuar en la formación naranja. Ambos acordaron, tal como informó EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, del grupo Prensa Ibérica, su continuidad como militante de base a petición del propio Marín, después de valorar las consecuencias de su salto institucional.

Sin embargo, el malestar era patente en la dirección. Fuentes próximas a la dirección indican que se enteraron del nuevo cargo de Marín a través de la prensa, y señalan que el nombramiento "colisiona con la política contra los dedazos" que defiende Ciudadanos. Así, el pasado lunes el secretario de Organización naranja, Carlos Pérez-Nievas, telefoneó al dirigente, que no ocupaba ya ningún cargo orgánico ni institucional en Ciudadanos, ya que dimitió de todos sus cargos tras el desastre de las últimas autonómicas donde quedaron sin representación.

En esa conversación le pidió formalmente su baja como militante, con el objetivo de que pudiera ejercer "neutral y libremente" su nuevo cargo y "por el bien de todos". Esa misma tarde y en respuesta a la petición, señalan desde el partido, Marín envió un email en el que solicitaba su baja. Aunque en Cs Andalucía interpretan que la baja es "automática", en la cúpula defienden que todavía "está en curso" y que tendrá que hacerse oficial y que los órganos de dirección del partido tendrán que aprobar esta salida.

El lío de las listas conjuntas

El nuevo cargo de Marín se interpretó en clave de absorción por parte del PP, que quiere extender el modelo andaluz a nivel nacional para integrar a los naranjas en sus filas. Un extremo al que Ciudadanos se resiste. Pero la semana pasada Juan Marín dejó en el aire la posibilidad de pactar listas con los populares, contra la estrategia defendida hasta ahora por la dirección nacional: "La listas conjuntas -con el PP- en función de dónde y con qué personas pueden ser una buena opción”, respondió Marín en una entrevista el pasado martes en La Mañana de Andalucía, de Canal Sur Radio. Respondía así al órdago lanzado por Juanma Moreno Bonilla, que había abierto las puertas a los cargos de Ciudadanos para las elecciones municipales del 28 de mayo de 2023. Moreno Bonilla mostró su disposición a “hacer un proyecto conjunto” para "seguir construyendo una alternativa al sanchismo”.

Esta entrevista, aseguran en el partido, la concedió tras haber solicitado la salida del partido a petición de Pérez-Nievas. La situación de Ciudadanos es convulsa en todo el país, y especialmente en Andalucía, que ha sido escenario de la última polémica después de que saliera a la luz que el PP-A ya dispone del censo de militantes de Cs en las ocho provincias. El partido ha declarado la guerra a los populares a raíz de este asunto, y ha adelantado que ya estudia las vías para emprender acciones legales por posible vulneración de protección de datos o revelación de secretos, sin descartar acudir a la Fiscalía. "Están llamando afiliados del partido para preguntar si es cierto", aseguraba desde el Congreso el diputado Guillermo Díaz.