El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reclamó ayer «moderación, actitud constructiva, ponderación y equilibrio» en la política con motivo de la conmemoración del 40 aniversario de la constitución del Parlamento andaluz.

Moreno, que asistió al pleno extraordinario con motivo del aniversario, aseguró a los periodistas que «los espectáculos de los últimos meses en distintos parlamentos, incluido el de Andalucía, o en las Cortes Generales no anima, no ilusiona, no hace sentirse orgulloso a ningún ciudadano».

Manifestó que actos como el del parlamento autonómico, «donde están todas las fuerzas políticas representadas», animan a «seguir en ese camino» y consideró que «hay mucho más» de lo que une que lo que separa con el resto de fuerzas políticas. «Lo único que tenemos que hacer es poner todos un granito de arena, un pasito, buscar más lo que nos suma y no lo que nos resta para hacer de esta tierra, Andalucía, y España un país importante», destacó.

El acto institucional por el 40 aniversario del Parlamento andaluz estuvo protagonizado por el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, que reivindicó el papel de la institución para «solucionar los problemas de los andaluces», no para «generarlos», al tiempo que defendió que Andalucía «debe aspirar a llevar el timón de la nación y a que se hable de ella por sus avances».

En el pleno extraordinario, que se celebró en el Salón de Tapices de los Reales Alcázares de Sevilla, estuvieron además del presidente Moreno; el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, y el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, entre otras autoridades, además de los consejeros del actual Ejecutivo andaluz del PP-A, los expresidentes socialistas de la Junta José Rodríguez de la Borbolla y Susana Díaz, expresidentes del Parlamento andaluz y representantes de los grupos parlamentarios salvo Vox, de quien solo acudió su representante en la Mesa, la vicepresidenta tercera, Mercedes Rodríguez.

En su discurso, Jesús Aguirre recordó una idea que ya expuso el día de la sesión constitutiva de la duodécima legislatura andaluza, el pasado 14 de julio, en la que resultó elegido presidente de la Cámara autonómica, la de que a esta institución «se viene a solucionar los problemas de los andaluces, no a generarlos».

Además, comenzó rogando a los diputados que sigan «tomando la senda de aquel primer Parlamento que nació en una Andalucía sin referentes en este ámbito legislativo», y a «solventar con diálogo» en el seno de la Cámara las «dificultades de los ciudadanos», desde «la capacidad de llegar a acuerdos, que es la esencia de la democracia», y con el objetivo de que «los ocho millones y medio de andaluces valoren, al final» de la duodécima legislatura, «que el Parlamento realmente sirve, les simplifica y les mejora la vida».

El presidente del Parlamento recordó el 41 aniversario, que se cumplió en octubre, de la aprobación, en referéndum, del primer Estatuto de Autonomía de Andalucía, que fue «el culmen del sentimiento andalucista, descentralizador, de autogobierno y con unas instituciones propias que fueron reclamadas por la población andaluza desde hacía bastantes años», según remarcó.

Aguirre señaló que «el proceso hasta alcanzar la autonomía fue duro, largo, repleto de impedimentos, pero era tal la ilusión de quienes se propusieron refrendar esa identidad propia de Andalucía con un Estatuto y una Cámara que ninguna adversidad, por compleja que fuera, les iba a impedir lograrla».

El presidente dedicó palabras de recuerdo a quienes conformaron el primer Parlamento andaluz, y de reconocimiento al «gran capital humano» de la Cámara, «grandes profesionales que trabajan con enorme ilusión y capacidad», así como destacó que en el Salón de Tapices del Alcázar se vivieron nueve sesiones plenarias «de intenso calado», incluido el debate de investidura de Rafael Escuredo como presidente de la Junta.

Sobre el presente y futuro «que nos ocupa y preocupa», sostuvo que «Andalucía debe reclamar lo que es justo, para que podamos aportar al avance de todo el territorio nacional nuestra singularidad, capacidad y el talento que atesoramos». Aguirre concluyó llamando a los parlamentarios a dejarse «la piel por seguir construyendo una Andalucía mejor para las generaciones que nos tomarán el relevo», y proclamando que «40 años no es nada. Larga vida al Parlamento de Andalucía».