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PLAYA

Así es el secreto mejor guardado de Cádiz: una playa virgen casi desierta en la que no existe masificación

Este enclave cuenta con más de tres kilómetros de arena fina y el agua más cristalina de todo el territorio

Playa de La Cortadura, en Cádiz, uno de los secretos mejor guardados de la ciudad

Playa de La Cortadura, en Cádiz, uno de los secretos mejor guardados de la ciudad / Turismo de Cádiz

Irene Mayordomo Cabrejas

Con la llegada del verano y su intenso calor, un mismo reto se presenta para los ciudadanos de toda Andalucía: encontrar una playa tranquila, bonita y sin masificación. Una ardua tarea que parece imposible de cumplir ante la avalancha de turistas que vive la comunidad autónoma y, en concreto, sus zonas costeras, durante estos meses, pero que aún es posible en entornos como esta playa gaditana que se presenta como la única cala virgen del término municipal de Cádiz.

Ubicada a las afueras de la ciudad, se encuentra la playa de La Cortadura, situada junto a la muralla con la que comparte nombre y que se presenta como el límite de la defensa de la ciudad desde el siglo XVII. Un enclave privilegiado compuesto por tres kilómetros de la arena más fina y el agua más cristalina de la zona, rodeado en todo momento por impresionantes dunas dignas de admirar.

¿Y lo mejor de todo? Todavía puedes poner la toalla sin chocar codo con codo con la persona de al lado. Un privilegio único para una época en la que el turismo masificado está a la orden del día. Esta playa que, sin duda, es una de las menos masificadas del municipio aún se conserva como un respiro de los agobios de las playas españolas.

Más allá de la playa

Además de su belleza serena, la Cortadura guarda una historia curiosa. Su nombre proviene del antiguo sistema defensivo que protegía el acceso sur a Cádiz. Durante siglos, esta estrecha franja de arena y mar fue una línea estratégica que separaba la ciudad del continente, y aún hoy conserva esa sensación de frontera entre lo urbano y lo salvaje. A pocos metros de las dunas se pueden ver restos del baluarte defensivo y, si caminas hacia el puente José León de Carranza, obtendrás una de las mejores vistas panorámicas del skyline gaditano al atardecer.

Para los más activos

Si lo tuyo no es solo tumbarte al sol, la Cortadura también es un pequeño paraíso para los amantes del mar activo. Gracias a su oleaje constante y los vientos atlánticos, es una de las mejores zonas de Cádiz para iniciarse en el surf o practicar bodyboard sin aglomeraciones. De hecho, muchos locales la prefieren a las playas más famosas por ltranquilidad con la que se puede surfear, incluso en verano.

También es habitual ver a gente practicando paddle surf en los días más calmados, o kitesurf cuando el viento de levante se levanta con fuerza. Y todo ello sin chiringuitos que te tapen la vista ni motos de agua interrumpiendo el sonido de las olas. Aquí, el deporte se practica en armonía con la naturaleza.

Esencia gaditana

La clave de su encanto está en su ubicación estratégica; justo a las afueras de Cádiz, pero sin perder la conexión urbana. Puedes llegar en coche, en tren, en bici o incluso caminando desde la ciudad. No hace falta mapa ni excursión de medio día, simplemente bajas del tranvía y en menos de cinco minutos estás pisando arena. Las dunas que bordean la playa son más que un decorado bonito, forman parte de un ecosistema protegido que le da a la Cortadura ese aire salvaje y auténtico.

Y cuando el cuerpo pida algo más que paz y mar, Cádiz te espera justo al lado. En pocos minutos puedes pasar de la toalla al tapeo, de la ola al casco histórico. Una escapada perfecta para quienes no quieren renunciar ni a la calma ni al ambientillo.

Así que este verano, cuando todos estén atrapados yendo hacia Zahara o haciendo cola para un parking en Bolonia, tú ya sabrás el truco: Playa de la Cortadura, donde Cádiz se encuentra con el Atlántico… y con tu mejor verano. Pero oye, no lo cuentes muy alto.Que si se entera todo el mundo, lo mismo se rompe la magia.

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