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Rocío Valenzuela: de que la llamaran “niña” en reuniones de directivos a cofundar la startup malagueña Hrider que ya opera en 32 países

La emprendedora se considera "malagueña de adopción" y escogió esta ciudad como sede de la plataforma especializada en la gestión de talento por su crecimiento en el sector tecnológico

Rocío Valenzuela

Rocío Valenzuela / l.o.

Paula Tigges

Málaga

Rocío Valenzuela, de 35 años, es la cofundadora de la startup malagueña Hrider. Una plataforma especializada en detectar y desarrollar talento. Valenzuela se define como "malagueña de adopción", ya que, aunque naciera en Granada, con 17 años ya se había mudado a Málaga. En la ciudad malacitana estudió el grado de Publicidad y Relaciones Públicas. Y durante esos años de carrera poco a poco surgió aquella vocación tecnológica que nunca antes había experimentado. "Yo compartía piso con informáticos, estudiaban informática. Y a partir de aquello fue cuando yo me empecé a meter más en este mundo", explica.

No obstante, ella se siguió enfocando en el mundo de la comunicación y decidió cursar el máster de Dirección de Comunicación y Recursos Humanos en la Universidad Abierta de Cataluña (UOC). En Barcelona encontró su primer trabajo en una empresa de tecnología, esta no fue la única casualidad que la encaminó por el sector Tech. "El haber tenido grandes amigos frikis de la tecnología me ayudó muchísimo también a entender el sector", asegura que acudía a ellos cada vez que le surgían dudas, lo que provocó que con el tiempo se defendiera muy bien en este ámbito.

De vuelta a la capital por el 'Málaga Valley'

Al finalizar el máster volvió a su ciudad adoptiva. Málaga estaba creciendo en el ámbito tecnológico y comenzaba a estar abierta a negocios e industria, explica. Además se sentía "muy alineada con el querer convertir Málaga en el Málaga Valley". A estas causas favorables para el emprendimiento se le sumaba el "vivir bien".

Para Valenzuela la fortaleza que tiene Málaga frente a otras grandes ciudades como Madrid y Barcelona es su calidad de vida. Esta provoca que gente con talento quiera quedarse a trabajar en la ciudad, que según ella, es lo que requiere una compañía de éxito. "Necesitas que en tu ecosistema haya gente con talento, que haya una buena universidad, que la hay, hay una buena oferta universitaria, que haya transportes. Es decir, que la gente pueda vivir aquí, ser feliz y trabajar aquí", matiza.

De esta manera en 2017 Málaga se convirtió en la sede de Hrider. "Elegí Málaga porque realmente considero que tiene un ecosistema de apoyo a las empresas de tecnología", argumenta. Esta compañía se financia con fondos propios y prescinde de inversión externa, por lo que les benefició sobre todo la red de apoyo institucional. "Fuimos elegidos por Andalucía Open Future", una iniciativa de apoyo al emprendimiento de base tecnológica impulsada por la Junta de Andalucía, Telefónica, Promálaga, Ayuntamiento de Almería e IMDEEC, destaca Valenzuela. Lo que les ayudó a conocer otras empresas del sector y a entender cómo funcionaba este ecosistema.

La elección de Málaga como sede de Hrider solía suscitar muchas preguntas: "¿por qué Málaga? Pero ahora todo el mundo me pregunta, ¿por qué no lo hice yo en Málaga también?". Asegura que ahora provoca "cierta envidia por estar en Málaga". 

Ser mujer en el sector tecnológico

Abrirse camino en el sector tecnológico no fue un camino fácil para ella, pero tampoco resultó "imposible". "Cuando yo empecé, te hablo del año 2000, en España había muy pocas mujeres que trabajaran en esta industria y menos en puestos directivos", afirma. Al principio de su carrera laboral ha tenido que soportar a puestos directivos que se dirigían a ella como "niña". No obstante, asegura que en estos tiempos estos comentarios ya no son tan recurrentes. "La gente respeta y entiende que no importa tu género, tu edad, que si tú tienes algo inteligente que aportar, va a ser bienvenido. O por lo menos, incluso aunque alguien no lo tenga claro, ya no se atreve tanto a burlarse públicamente", recalca.

En un sector que ha estado históricamente predominado por los hombres Valenzuela ha logrado abrirse camino y llegar alto. Para ella haber alcanzado su actual puesto significa "impulsar una nueva manera de gestionar", aunque no le gusta caer en el error de que hombres y mujeres gestionan de manera diferente.

"Para mí el emprender me ha permitido impulsar una cultura distinta en las compañías. No esa tradicional que había del orden y mando, y que todo se basara solamente en el puesto que ocupa y en el poder que eso te confiere. Sino realmente estimular relaciones que aporten siempre a ambos lados, a todas las partes", explica.

Mujeres referentes para ella

A principios de los 2000, ya tenía algunos mujeres referentes en el sector, como Marissa Mayer, CEO de Yahoo, Isabel Aguilera, CEO de Google Iberia, Rosa García y María Garaña, que ocuparon la Presidenta Microsoft en España. "En cuanto veías que había una mujer en esas posiciones, evidentemente, las seguía, intentaba entender cómo había sido su trayectoria", mantiene.

Sus ejemplos a seguir eran pocos, ya que en esa época no había muchas mujeres trabajando en este ámbito, mientras que ahora con el auge de las redes sociales es mucho más fácil. "Ahora puedes encontrar mujeres en tecnología que además tengan ideas afines a las tuyas", matiza.

Subraya la importancia de reconocer a las mujeres andaluzas referentes en el sector, sobre todo en Málaga. Y agradece que gracias a las redes sociales ahora las mujeres que trabajan en este ámbito comparten un grupo de WhatsApp en el que se ayudan mutuamente, algo que antes no era posible.

Vida profesional

Destacar en este ámbito no fue algo inmediato, antes de emprender desarrolló su carrera en el sector tecnológico. Valenzuela trabajó durante muchos años en consultorías de negocio y gestión de recursos humanos en Barcelona, Madrid y Andalucía. Además, ha gestionado proyectos para el sector Telecom (Telefónica), Financiero (Santander Isban) y Administración pública (Junta Andalucía, AAALL). 

La experiencia y aquel "espiritú de proponer" que tiene fue lo que le ha ayudado a montar su propia compañía y "gestionarla de manera exitosa". "A mí siempre me iban dando nuevas tareas, nuevos cargos, nuevas posiciones, gracias a ese espíritu de acción básicamente, en base a tener un pensamiento, una mirada estratégica, ser capaz de proponer soluciones, caminos y llevarlos a la acción", explica.

El nacimiento de Hrider

La startup Hrider nació en Málaga hace apenas nueve años. Rocío Valenzuela, product manager de Hrider, y Daniel del Río, CEO y tech lead decidieron fundar la empresa al detectar "un problema estructural que no se abordaba en ninguna compañía": la importancia del talento. Después de más de una década en el sector tomaron la decisión de emprender y así surgió esta plataforma que se centra en desarrollar las capacidades de los empleados.

"Nosotros lo que hacemos es dos cosas. Por un lado, conseguir que la compañía tenga un poco de telepatía con el empleado, sea capaz de entender qué sienten, qué son buenos. Esa telepatía la transformamos en datos para que luego los recursos humanos en este caso se conviertan en el centro de inteligencia de la organización", explica.

La plataforma está conformada por 25 empleados, asimismo, disponen de diversos centros de trabajo donde trabajan personas de distintas partes de España y a nivel internacional a personas en Colombia, México y Perú. Además, tienen contratos con empresas de 32 países, la mayoría de estos de habla hispana. La última incorporación fue de Brasil y Alemania.

Hrider ha sido nominada a diversos premios. Entre ellos Valenzuela destaca tres: "Premio Startup" en los Premios Empresa del Año organizados por La Opinión de Málaga y Banco Sabadell (2025), el premio a "mejor software de Recursos Humanos de 2025" en cinco categorías distintas por la consultora Gardner y el premio a "Mejor aplicación de la tecnología en la gestión del talento" BBVA (2024).

Dificultades de las startups andaluzas

Valenzuela destaca la segregación de las startups con respecto a grandes empresas en Andalucía. Y lo compara con otras grandes ciudades como San Francisco donde "se percibe mucho esa interacción entre grandes empresas y pequeñas empresas", afirma. "Creo que se tendría que estimular más la relación de todo el ecosistema, no solo las startups con las startups, sino con todo el sistema privado regional", recalca.

Otra crítica es la falta de conexión entre ciudades, como pasa con Málaga y Marbella. Y afirma que "es una pena" que no haya iniciativas suficientes que pongan en contacto las startups andaluzas. "Founders Andalucía es la única que conozco que ha conseguido traccionar ese movimiento y que de alguna manera estemos conectados emprendedores de todas las provincias", matiza.

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