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Análisis

Aumentan Vox y el miedo

Las campañas electorales deciden poco porcentaje de voto. Eso nos tienen dicho los gurús, pero es que en esta campaña andaluza todo puede cambiar por un puñado de sufragios

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante el acto por la colocación de la primera piedra del futuro Hospital Virgen de la Esperanza.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante el acto por la colocación de la primera piedra del futuro Hospital Virgen de la Esperanza. / Álex Zea

Jose María de Loma

Jose María de Loma

Si hoy fueran las elecciones, no la tendría. El PP podría perder la mayoría absoluta en Andalucía. La roza por poco, nuestra encuesta le otorga entre 50 y 53 escaños y la absoluta está en 55. En 2022 obtuvo 58.

Casi todo, por culpa de Vox, que gana siete puntos porcentuales: los cuatro que pierde el PP y los tres que pierde el PSOE. Eso refleja el sondeo de Prensa Ibérica. Hay partido: ¿conseguirá Juanma Moreno revalidar la mayoría absoluta? Su campaña hace cuatro años, apelando al voto útil frente a Vox, le funcionó. A este respecto dos incógnitas: ¿le volverá a funcionar o el ascenso de la ola que impulsa a Vox es ya irrefrenable? Hay miedo en San Telmo.

Encuesta preelectoral de Andalucía elaborada por GESOP para Prensa Ibérica

Encuesta preelectoral de Andalucía elaborada por GESOP para Prensa Ibérica / L.O.

Las campañas electorales deciden poco porcentaje de voto. Eso nos tienen dicho los gurús, pero es que en esta campaña andaluza todo puede cambiar por un puñado de sufragios. No es lo mismo que el PP de Juanma Moreno, más hipotenso que el de Ayuso y Feijóo, más talentoso (de talante) saque un resultado cómodo para gobernar a que se meta en «el lío» (frase de Juanma Moreno) de cogobernar con Vox. En la campaña andaluza influirá el sabor de boca, el cuerpo, que deje y nos deje, lo que acontezca en Castilla y León y no menor es la disputa por el tercer puesto. Nuestra encuesta refleja que el PSOE baja del 23,8 al 20 por ciento y Vox pasa el 13 al 20. De hecho, en intención directa de voto, la formación de Santiago Abascal ocupa ya la segunda posición en Almería (cuatro puntos por encima del PSOE); Granada (tres puntos por arriba) y lo que es más determinante por el número de actas en juego, en Málaga (una ventaja de dos puntos). Eso sí, en simpatía, sólo en Granada las dos formaciones se encuentran en un nivel parejo. En el resto los socialistas se imponen con claridad. María Jesús Montero cae mejor. En votos, según en qué territorios, no tanto. La izquierda, que rebasa con tranquilidad el 15%, lo que supone ser una minoría vigorosa y determinante, incluso en según que contextos una mayoría, se afloja, disuelve, menudea y encalla por el hecho de presentar tres listas, tres. Una se ahoga y las otras dos se repartirían entre seis y nueve escaños. No hay un Rufián andaluz. Ni una Yolanda Díaz. Se esperaría un tirón, está por ver, de Antonio Maíllo, líder federal de IU que concursará en Andalucía.

Queda un mes y pico para que Juanma Moreno disuelva. Lo hará en abril, ya lo ha dicho. Las elecciones por tanto serán en junio. Probablemente a mediados. Le queda todo marzo para anuncios, inauguraciones, autobombo, fastos, promesas paseos de él y sus consejeros. Y la Semana Santa, donde repartirá, con él mismo omnipresente, a todos sus consejeros para que estén presentes en cofradías, hermandades, toques de campanas, misas y recogimientos o algarabías. Después, campaña a cara de perro: con un Vox agresivo que ha hecho más sangre en el PP, en esta legislatura que acaba, que el PSOE. Y con un socialismo que trae a una candidata resignada que ha dado un volantazo y que va a procurar apelar a lo sentimental, al acento, al orgullo, para atraerse ese voto de corazón blanquiverde del que se apropiaron y que ahora vota, en parte, al PP.

Por lo demás, interesante el dato de que una abrumadora mayoría, más del 80% de los encuestados del PP opinen que Juanma Moreno es indiscutiblemente el mejor candidato que podrían tener. No ocurre así en el PSOE, donde más de la mitad, no dice cuál pero se pueden hacer apuestas, vería mejor a otro candidato y no a María Jesús Montero.

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