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Tragedia ferroviaria

El sistema de Adif registró una posible rotura de vía antes del accidente de Adamuz, pero no alertó

La Guardia Civil afirma que el administrador "no exigió" que el sistema de señalización avisara de forma automática, "a pesar de contener en sus especificaciones que debe estar diseñado para detectar la fractura"

Tren Iryo descarrilado en Adamuz el 18 de enero pasado.

Tren Iryo descarrilado en Adamuz el 18 de enero pasado. / Manuel Murillo

Pilar Cobos

Córdoba

La rotura de la vía que provocó la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba) el 18 de enero pasado se produjo un día antes del accidente y los sistemas del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) detectaron una alteración eléctrica compatible con el incidente, pero no alertaron de forma automática porque no estaban configurados para ello.

Es una de las conclusiones principales del último informe remitido por la Guardia Civil al Tribunal de Instancia de Montoro, donde detalla el estado de la investigación del siniestro. Según explica en sus funciones de Policía Judicial, "el SAM (Sistema de Ayuda al Mantenimiento) llegó a registrar de forma pasiva una alteración eléctrica compatible con una rotura horas antes del accidente, pero el sistema de señalización no estaba configurado para alertar de ello de forma automática por la falta de fiabilidad (...) y ADIF, a pesar de contener en sus especificaciones que debe estar diseñado para detectar la fractura, no lo exigió".

Documentación

En concreto, el Instituto armado explica que la documentación "corroboraría la existencia de una rotura en ese tramo en el que se encuentra el PK 318+681 (la zona cero del accidente) y que se produjo a las 21.46 horas del día 17-01-26". Del análisis de estos datos se desprende que la tensión del circuito de vía se mantiene en el entorno de los 2V en los días previos a la tragedia, pero desde el 17 de enero baja al entorno de 1,5V y no se recupera hasta el accidente, acontecido sobre las 19.43 horas del 18 de enero, cuando la tensión queda en cero.

Tren Alvia con destino a Huelva siniestrado en Adamuz.

Tren Alvia con destino a Huelva siniestrado en Adamuz. / Manuel Murillo

De esta forma, la Guardia Civil entiende que "habrá que dilucidar si existía la posibilidad técnica de recibir algún tipo de alerta por estas caídas de tensión, sobre todo, por el tiempo que se mantiene en esos niveles no habituales y por la gravedad de las consecuencias, puesto que una de ellas es la rotura del raíl".

En su último informe, sitúa como línea principal de investigación la rotura de raíl o de la soldadura, y descarta las acciones de sabotaje o terrorismo, así como la negligencia o imprudencia por parte de los maquinistas. La investigación, recuerda, continúa pendiente de los informes periciales, de nueva documentación y de las manifestaciones que puedan ser recabadas. También indica que es "muy altamente improbable la causa de una pieza en la vía que diera lugar al accidente".

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