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Entrevista | Rafael Luque Astrofísico

«En un eclipse total cambia el clima y el comportamiento animal»

El científico natural de Priego de Córdoba explica en esta entrevista cómo se verá el próximo eclipse de sol y recomienda vivir la experiencia de una ocultación total del Sol, que ya predecían los babilonios hace 3.000 años

Rafael Luque en el Complejo Astronómico Los Coloraos (Gorafe, Granada).

Rafael Luque en el Complejo Astronómico Los Coloraos (Gorafe, Granada). / Fernando Alcalá-Zamora

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Rafael Verdú

Córdoba

El astrofísico cordobés Rafael Luque, premio Princesa de Girona, podrá ver un eclipse total el próximo miércoles, a diferencia de lo que ocurrirá en la ciudad, donde tendremos que conformarnos con un 96%. La diferencia, aunque pueda parecer poca, en realidad es mucha. Por ese este prieguense anima a planificar con tiempo la vista de la próxima ocultación el año que viene. «Tendrá unas condiciones de visibilidad mucho mejores», sostiene.

-¿Por qué llama tanto la atención un eclipse total de Sol?

-Creo que, en primer lugar, nos sorprende mucho porque es muy raro que ocurra en nuestro territorio. Los eclipses totales de Sol suelen repetirse en un mismo lugar aproximadamente una vez cada siglo. Nosotros tenemos la suerte de que vienen tres seguidos, pero creo que es el espectáculo astronómico más impresionante de la naturaleza. Es muy evidente y afecta también al entorno: se hace de nuevo de noche, cambia el clima y se modifica el comportamiento de los animales. Siempre resulta muy sorprendente. Aunque sepamos con plena exactitud cuándo, cómo y por qué va a ocurrir, sigue siendo una experiencia realmente inolvidable. Quienes ya han visto uno lo saben bien. A quienes todavía no hayan podido disfrutar de un eclipse total de Sol les recomendaría que intenten acercarse a la banda de totalidad, ya sea este año o el próximo, porque realmente merece la pena.

-¿Afecta realmente a la naturaleza, a los animales y al clima, aunque el fenómeno dure muy poco?

-El de este año, en particular, dura poco. Dependiendo de la localización, serán aproximadamente unos cien segundos: un minuto y medio o un minuto y cuarenta segundos. Sin embargo, sí se producen efectos. Puede levantarse viento de forma prácticamente inmediata. El cambio de temperatura es tan brusco que aparecen los llamados “vientos del eclipse”. Dependiendo de la duración, también puede percibirse cómo lo primero que aparece es el silencio. Todo el ruido habitual de los pájaros, los pequeños insectos y otros animales desaparece de repente. Todo se vuelve muy tranquilo y muchos animales cambian su comportamiento. Nunca he observado uno rodeado de perros, aunque se dice que pueden empezar a ladrar. Yo siempre los he visto en plena naturaleza y he notado mucho el cambio en el comportamiento de los pájaros y los insectos. De repente se produce un silencio que no es habitual.

"Cuando se produce un eclipse total de Sol, la oscuridad es como plateada o grisácea"

Rafael Luque

— Astrofísico

-Puede parecer una pregunta ingenua para un astrónomo, pero ¿la noche no es, en cierto modo, un eclipse?

-No necesariamente. La noche no nos permite ver la corona solar, que es precisamente lo que hace tan especial un eclipse total de Sol. La corona siempre está ahí, pero la luz del disco solar no nos deja apreciarla. Además, el tono de la oscuridad que se alcanza durante un eclipse es muy diferente al de la noche. Cuando se produce un eclipse total de Sol, la oscuridad es como plateada o grisácea. Tiene un tono muy distinto. Se pueden ver estrellas, pero no con la claridad con la que se observan durante la noche. La banda de totalidad es muy pequeña, mientras que el resto del planeta continúa iluminado. Por ello, la refracción y la difracción de la luz en zonas alejadas le dan a la atmósfera ese color plateado. No es una noche completamente oscura, sino una oscuridad con una ligera luminosidad y una tonalidad diferente.

Los eclipses de sol a lo largo de la historia

-¿Qué aprenden los astrónomos de un fenómeno tan singular?

-Los astrónomos aprendemos, sobre todo, acerca de la corona solar y sus propiedades. En algunos aspectos, sigue siendo un misterio. La corona es una región muy extensa del Sol. Puede alcanzar un tamaño equivalente a dos o tres veces el propio diámetro solar y, durante el eclipse, la gente podrá apreciarla a simple vista como una estructura bastante grande. El plasma que compone la corona solar alcanza temperaturas de millones de grados. Los eclipses también han servido históricamente para responder otras preguntas que ahora ya están resueltas. Gracias a los primeros eclipses totales de Sol se pudo comprobar que la Luna no era una esfera perfecta y lisa, sino que tenía una superficie rugosa, con elevaciones, cráteres y mares. Esa rugosidad ya era perceptible en la Antigüedad gracias a los eclipses, incluso sin telescopios, aunque posteriormente pudo estudiarse mejor con ellos. También está el famoso eclipse de 1919, durante el cual se comprobó la teoría de la relatividad general. La mayoría de los científicos que trabajan en este ámbito intentan observar el mayor número posible de eclipses. También utilizan instrumentación instalada a bordo de aviones para prolongar la totalidad, siguiendo la trayectoria de la sombra y ganando segundos de observación que permitan tomar el mayor número posible de mediciones.

-Relacionado con lo que ha comentado, los eclipses están documentados a lo largo de la historia. Sabemos que los babilonios ya eran capaces de predecirlos hace unos 3.000 años, sin los instrumentos ni los conocimientos actuales. ¿Cómo lo hacían?

-Existen los ciclos de Saros. Aunque no son tan precisos como los conocimientos que tenemos ahora, a partir de registros escritos y documentados de eclipses solares se pueden asociar distintos fenómenos con esos ciclos. Es, por así decirlo, una regla empírica basada en la observación y en la repetición de los eclipses. A partir de ella se podían empezar a realizar predicciones.

-Necesitarían observaciones acumuladas durante cientos de años.

-Por supuesto, pero estoy seguro de que tenían acceso a documentos o registros que nosotros hemos podido perder. También podían disponer de testimonios transmitidos oralmente sobre eclipses ocurridos en la zona durante los cien o doscientos años anteriores. Gracias a esa documentación y a los ciclos de Saros podían realizar algunas estimaciones sobre cuándo se produciría el siguiente eclipse. Lo que no podían saber con precisión era dónde se observaría.

-Era un poco como "la cuenta de la vieja".

-Sí, claro. También influyen los eclipses lunares. Estos pueden incorporarse a los cálculos para predecir cuándo volverán a alinearse el Sol, la Luna y la Tierra. Los eclipses lunares son más frecuentes. De hecho, tendremos uno total a finales de agosto. Prácticamente cada año o cada dos años podemos observar un eclipse total de Luna. Esos fenómenos también ayudan a calcular con qué periodicidad se producen los ciclos de Saros asociados a los eclipses solares. Determinar la localización era difícil, pero estimar el momento era posible.

Rafael Luque observa el cielo desde un telescopio en Granada.

Rafael Luque observa el cielo desde un telescopio en Granada. / Fernando Alcalá-Zamora

-Para un ciudadano corriente, e incluso quizá para un científico, ¿un eclipse total es una oportunidad única en la vida?

-Sin duda. Es una experiencia difícil de describir, pero muy emocionante. Cambia muchísimo observar un eclipse al 99% o al 100%. Sé que, por ejemplo, existe mucha afición entre la ciudadanía por las lluvias de estrellas, como las Perseidas, que además coinciden con la fecha del eclipse. Pero no tienen comparación. La lluvia de estrellas es un espectáculo precioso, pero ocurre todos los años. Un eclipse como este es una oportunidad que se produce en tu tierra y en tu país durante muy poco tiempo. Quien lo ve suele querer repetir. Quien no pueda hacerlo este año debería planificarlo para el próximo, que tendrá unas condiciones de visibilidad mucho mejores, aunque la zona de España desde la que podrá verse será más limitada. Por eso hay que preverlo y organizarlo con tiempo.

-¿Tanta diferencia hay entre un 99,9% y un 100% de ocultación?

-Sí, porque con un 99,9% no llega a hacerse de noche. El Sol brilla muchísimo y, aunque esté prácticamente tapado, continúa iluminando. Muchas de las fases más bonitas de la totalidad, como el anillo de diamante o las perlas de Baily, solo se producen justo antes y justo después de alcanzar el 100%. La corona únicamente puede verse durante la totalidad. La oscuridad, la posibilidad de observar estrellas durante el día y la experiencia emocional solo aparecen cuando se alcanza el 100%. Estamos tan conectados con los ciclos del día y la noche que esa alteración nos causa un asombro increíble.

"El eclipse anular de 2028 se verá perfectamente desde Córdoba y en unas condiciones ideales"

Rafael Luque

— Astrofísico

-Los cordobeses tendremos que conformarnos con un 96%.

-Correcto. El eclipse anular de 2028 se verá perfectamente desde Córdoba y en unas condiciones ideales, pero no llegará a hacerse tan de noche como durante un eclipse total.

-¿Usted va a ver una ocultación total?

-Sí, lo veré en Mallorca, al final de la trayectoria del eclipse. No son las condiciones más ideales. Quienes lo observen en Burgos, Valencia o esa zona posiblemente tendrán condiciones más óptimas, aunque donde sea total, será total. Después habrá que contar con unas buenas condiciones meteorológicas. Yo lo veré en Mallorca con unos amigos.

-¿Va allí por motivos profesionales?

-No, voy porque tengo un amigo allí al que visitamos todos los años y el eclipse pasa por su casa. Hay que aprovechar la oportunidad. Además, así no tengo que pagar un hotel a 3.000 euros la noche. Aunque en Mallorca el Sol estará muy bajo sobre el horizonte, buena parte de la isla tiene despejado el horizonte oeste. El Sol se pone sobre el mar y, aunque pueda haber bruma, normalmente las condiciones son favorables para observarlo. En lugares como Burgos, Asturias o Galicia, el Sol estará bastante más alto, por lo que habrá menos posibilidades de que quede oculto por montañas, edificios u otros obstáculos.

-Como astrónomo, seguramente habrá presenciado más eclipses totales.

-Solo uno más. He observado muchos eclipses parciales, pero el único total de Sol que he presenciado fue el de hace dos años en Estados Unidos.

Consejos para ver el eclipse desde Córdoba

-En la provincia de Córdoba, ¿cuál cree que puede ser el mejor lugar para observarlo, aunque no se alcance la totalidad?

-Es importante disponer de un horizonte oeste o noroeste despejado. La fecha está tan próxima que la posición del Sol al atardecer apenas cambiará de aquí a una semana. Por tanto, la gente dispone de varios días para comprobar desde qué lugares puede ver el Sol entre las siete y las siete y media de la tarde y seguir observándolo hasta el ocaso. Así puede encontrar una localización adecuada. Aunque desde Córdoba no se alcance la totalidad, el fenómeno afectará a la naturaleza. Creo que un eclipse debe contemplarse con muchísima gente o con muy poca. Si se vive de forma colectiva, en una gran plaza o en un lugar concurrido, la emoción compartida puede ser muy especial. También puede disfrutarse en petit comité, en un sitio tranquilo. La gente no debe pensar que el eclipse dura únicamente cien segundos. El fenómeno completo se prolongará durante casi dos horas, desde que la Luna empieza a cubrir el Sol hasta que sale por completo del disco.

-Por lo que me cuenta, será un poco como la final de un Mundial: casi dos horas de fenómeno y unos segundos de máxima emoción.

-Exactamente. Y todas las personas que tengan la oportunidad de acercarse a los cielos oscuros de la provincia de Córdoba, ya sea en Sierra Morena, la Subbética u otros lugares, pueden aprovechar ese mismo día para completar la jornada con la lluvia de estrellas, las lágrimas de San Lorenzo o Perseidas. Será una noche sin Luna por definición, porque acabaremos de ver la Luna pasar por delante del Sol. Tendremos una luna nueva perfecta y unas condiciones ideales para disfrutar de la lluvia de estrellas y contemplar la Vía Láctea.

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Fuente: Diario Córdoba

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