31 de marzo de 2014
31.03.2014
ÚLTIMA HORA
Al menos dos heridos por un tiroteo en el centro de Estrasburgo
Médium

"Hasta monjas vienen a verme para contactar con familiares fallecidos"

Por segunda vez visita Nerja, este pasado fin de semana, Mikel Lizarralde, un estudioso de la "vida después de la vida"

31.03.2014 | 05:00
Mikel Lizarralde ya visitó Nerja a finales de 2013.

­Mikel Lizarralde es médium. Su trabajo como clarividente tiene la particularidad de que está respaldada por un extenso periodo de formación en tierras norteamericanas. Se siente de hecho un auténtico privilegiado, porque su familia, desde muy pequeño, comprendió que tenía un «don» e iba a ser necesario todo su apoyo para que lo pudiese «desarrollar». Nacido hace 35 años en la localidad vasca de Urretxu, a este experto en la «vida después de la vida» le faltan horas en su agenda para atender tanta petición de consulta. Este fin de semana, por ejemplo, impartió una conferencia y un ciclo de talleres en Nerja. Todas las plazas se agotaron rápidamente.

Su primera visita, como conferenciante en un foro de espiritualidad financiado por una asociación local, gracias a la ayuda del Ayuntamiento, ya tuvo una respuesta multitudinaria. Ahora repite, pese a que tiene su calendario muy apretado. ¿Qué ha encontrado en Nerja que no halla en otros lugares?
Este lugar tiene una magia especial. La gente es especial, muy cálida. Me sentí hace unos meses como si siempre hubiese estado aquí. Y después de la conferencia que tuve la suerte de ofrecer, las personas que coordinaban el foro me dijeron que la concejala de Cultura les había llamado porque estaba interesada en tenerme de nuevo. Fue un gustazo. Entre otras cosas, porque en mi anterior visita tuve que volver precipitadamente y me quedé con las ganas de disfrutar de unos días de descanso, para hacer algo de turismo. Aunque conozco otras zonas de Andalucía como Almería. O de tierras levantinas. Nerja tiene una energía especial.

¿Influirá el carácter cosmopolita y abierto de este enclave?
La gente me demuestra muchas ganas de conocer, de amar. Existe una mente mucho más abierta, de forma parecida a la que tenemos en el País Vasco por la cercanía a la frontera francesa. Eso se nota mucho. Y realmente me demuestran su interés por aprender, cuando ya con semanas de antelación te indican que están agotados los talleres o las plazas en la conferencia.

Además de recibir formación en Canadá, ¿qué diferencia su trabajo del de otras personas más mediáticas y que quizás alteren su imagen pública?
Muchas personas se sorprenden cuando les damos a conocer la labor que hacemos, coordinando una ONG que ayuda a enfermos terminales, a personas en duelo o a las que están a punto de hacer la transición. Tenemos grupos de voluntarios para apoyar a enfermos que por ejemplo pertenecen a colectivos como Proyecto Hombre o Alcohólicos Anónimos.

Esa labor se acerca mucho a la de religiosos y religiosas.
Damos ayuda a curas de barrio. Recuerdo la primera vez que vino a visitarme uno joven que tenía una crisis de fe, que estaba intentando cambiar cosas dentro de la Iglesia y se sentía impotente. Le comenté que no tenemos que hacer grandes cosas, que podemos hacer las cosas pequeñas y trabajar desde ahí, cada uno en su parcela. Cooperamos también con Cruz Roja y Cáritas. Y puede resultar llamativo que hasta paso consulta a una monja de clausura, de más de 80 años, que viene a hablar con su madre y su hermana, ya fallecidas. Ella hasta quiso hacer cursos. Pero viene siempre con sus hábitos y su crucifijo y hay gente que no ante su imagen no se siente cómoda. Finalmente no ha hecho ninguno.

Trabajan entonces de forma conjunta.
Nuestra ONG no encuentra en ciertas ocasiones la ayuda de los médicos cuando vamos a los hospitales. Curas como al que me he referido nos permiten abrir puertas que de otra forma permanecerían cerradas a nosotros.

¿Qué le diría a un escéptico?
Que busquen en el diccionario la palabra. Todo el mundo tiene su derecho a serlo. Pero les digo que vengan y observen. Tenemos muchas veces miedo a lo desconocido, a otros idiomas, a otras culturas. Que no hayamos desarrollado aún el instrumental que nos permita a todo ver lo que otros vemos, no quiere decir que no exista esto. Pero si la intuición es el puente que falta entre ciencia y religión, estamos en un momento de cambios importantes y pronto habrá base científica para demostrar todo este conocimiento.

En corto

¿Qué personas han hecho posible este regreso a Nerja?
Mi primera visita parte del Foro Acce que tiene como principal protagonista a Ana Francisca García Trelles. Ella, junto a la concejala de Cultura, Gema García, son artífices principales. Pero también hay muchas personas que me demuestran su apoyo incondicional y que agotan las plazas para poder profundizar en mis conocimientos.

¿Cuál es su opinión sobre la situación actual de la Iglesia?
Que tengamos con nosotros a una monja de clausura con la que estamos realizando oficios espirituales cada primer domingo de mes demuestra que el mundo empieza ver de otra forma la espiritualidad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

La Opinión, en tu WhatsApp


Apúntate, es gratis

Toda la actualidad de Málaga, en tu móvil con nuestras alertas informativas por WhatsApp