Portavoces empresariales de la Asociación para la Promoción Turística de la Axarquía (APTA) e incluso el vicepresidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Andrés Herrero, han avanzado a este periódico que el interior de la comarca de la Axarquía cerrará 2018 con un máximo registro histórico de turistas, frente a la tendencia a la baja del resto de destinos malagueños en comparación a los números de 2017.

Muchos visitantes extranjeros y el perfil del turismo familiar español han apostado en temporada alta por redescubrir enclaves alejados del litoral y optar por rutas guiadas con encanto, en lugares alejados de las grandes aglomeraciones. El gerente del Hotel Restaurante Posada del Bandolero, Pedro Blanco, subraya que a los números inéditos en verano para su establecimiento de la localidad de El Borge «hay que añadirle llenos absolutos en los puentes de este otoño».

«Moclinejo o El Borge en términos turísticos han registrado un verano de récord respecto a ocupación y visitas de turistas extranjeros, interesados sobre todo en buscar espacios tranquilos, costumbres y tradiciones e historias de nuestros pueblos, sin dejar atrás la parte muy importante que nos caracteriza, como es la típica gastronomía axárquica, con productos de enorme calidad», argumenta Blanco.

El aumento es muy llamativo en esta zona productora de la uva pasa si se tienen en cuenta los turistas procedentes de Inglaterra, Dinamarca y Holanda. Pero también han aumentado los registros en las faldas de La Maroma.

Carlos Aguilera, gerente del restaurante La Sociedad, enclavado en la cuna del chivo al horno, Canillas de Aceituno, justifica estos números con la proliferación de nuevas plataformas de alquiler y las redes sociales. «Si otras zonas de la provincia tienen menos turistas, nosotros hemos aumentado. Es para estar muy orgullosos», apunta.

«Tenemos un clima único, pero también una gastronomía única. Al aliciente de unas temperaturas casi tropicales hay que añadirle estas montañas de más de 2.000 metros en nuestro entorno, al igual que la belleza de nuestros pueblos, que se mantienen en la Málaga más tradicional», añade.

Los responsables de la cadena de alojamientos B bou Hotels, los hermanos María y el ya mencionado Andrés Herrero, remarcan que se realiza «un trabajo espectacular en la promoción de la Axarquía, especialmente en el interior, donde abundan los pequeños hoteles, las casas rurales, las bodegas y los restaurantes en una apuesta por la calidad, la profesionalidad y el mimo al cliente», apunta. Y confirma que en sus hoteles de La Viñuela y Cortijo Blanco, en efecto, se ha registrado una mayor ocupación y precio medio que en 2017.

También coincide con estos análisis la gerente del Hotel Balcón de Cómpeta, María López. Recuerda que ella es integrante de la segunda generación al frente de uno de los establecimientos pioneros en el turismo rural dentro de la comarca de la Axarquía. De hecho, el hotel fue fundado en 1996.

«Si tenemos en cuenta la ocupación media a lo largo del año, estamos en máximos históricos. Tenemos que tener en cuenta que hasta ahora no podías imaginar tener un lleno absoluto en el Puente del Pilar o que lo tengas asegurado para el próximo Puente de Los Santos», relata sobre los datos que proporciona el colectivo comarcal.

Asimismo subraya el crecimiento en la celebración de eventos dirigidos a turistas foráneos, como bodas y aniversarios. «Estamos muy contentos, no sólo por lo que dicen los números. También porque vas a Málaga y el turismo rural ya está unido al de mayor calidad entre los usuarios», concluye.