El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número de Torrox ha acordado el archivo de la causa por los vertidos de aguas residuales al mar sin depurar en Nerja. La magistrada considera que no hay responsabilidad penal de los responsables municipales investigados, entre los que destacan el alcalde, Alberto Armijo, y la exregidora, Rosa Arrabal, así como representantes de la empresa que gestionaba el ciclo del agua. La Fiscalía de Medio Ambiente ya solicitó hace unas semanas el sobreseimiento, al no ver responsabilidad penal tampoco.

En un auto, la magistrada precisa que los informes de distintos organismos demuestran el «significativo impacto medioambiental que ocasionan los tres puntos de vertidos de agua fecales a lo largo de los años en las playas de Nerja (...) con perjuicio para la salud de las personas y el equilibrio de los sistemas naturales (...) con continuidad en el tiempo».

Esto y la falta de estación depuradora «se traduce en 20.000.000 metros cúbicos de aguas contaminadas y unas nueve toneladas de desechos sólidos procedentes de la red de saneamiento que han formado vertederos incontrolados de residuos en los fondos marinos de Nerja».

Pero, la jueza entiende, como ya hizo la fiscalía, que «los vertidos no pueden cesar por ser consecuencia de la actividad humana, incrementada en periodo estival», y que «la única solución es la depuradora de aguas residuales».

La magistrada exonera de culpa a los responsables municipales pues la responsabilidad de la construcción de la depuradora es del Ministerio de Medio Ambiente desde 2010 y que el Ayuntamiento colaboró expropiando y cediendo los terrenos, y reclamando la agilización de las obras.

Sobre la empresa de agua, afirma que desarrollaban su labor con los medios que disponían, careciendo de iniciativa en la contratación o ejecución de las obras de la depuradora.