El Ayuntamiento de Nerja intensificará la vigilancia en el acceso al río Chillar, que permanece cerrado desde hace un año, estando prohibido su uso recreativo, como medida preventiva para frenar la propagación del coronavirus, evitando que se produzcan aglomeraciones de visitantes.

En ese sentido, el concejal de Seguridad, Francisco Arce, ha explicado que un dispositivo compuesto por agentes de la Policía Local y miembros de Protección Civil reforzarán la vigilancia en la barrera de acceso, "ya que a pesar de la prohibición, a diario siguen acercándose personas al río, especialmente durante los fines de semana, incumpliendo la medida, lo que ha provocado que se haya tenido que sancionar a personas que se han saltado la prohibición o por estacionamiento de vehículos en zona no permitida, a pesar de los carteles informativos que advierten de las prohibiciones".

Por su parte, el concejal de Salud y Medio Ambiente, Javier Rodríguez, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de vecinos y visitantes ante "la preocupante situación sanitaria que estamos viviendo en las ultimas semanas, en las que se han incrementado los contagios".

Así, ha recordado que está prohibido el baño en el río Chillar a lo largo de todo su cauce, incluyendo pozas, así como el acceso al mismo aguas arriba de su confluencia con el río Higuerón para senderismo y otras actividades de turismo activo o educativo.