La Fundación María Zambrano, el Ayuntamiento de Vélez-Málaga y la Consejería de Cultura presentaron ayer la exposición ‘Vélez-Málaga o la vuelta a Ítaca de María Zambrano’, un recorrido a través del exilio de la filósofa que nunca renunció a su hogar, como queda plasmado en recuerdos y vivencias vinculadas a su ciudad natal.

El alcalde veleño y presidente de la Fundación María Zambrano, Antonio Moreno Ferrer, presidió la inauguración de la muestra que contiene más de cincuenta piezas de la Fundación María Zambrano, algunas inéditas y préstamos de colecciones particulares, que proponen una mirada a la pensadora universal a través de la prensa, los manuscritos, las fuentes gráficas, sus objetos personales y artísticos, además de acercarse a la Vélez-Málaga de inicios del XX que la vio nacer y al gran legado que dejó.

Los visitantes podrán contemplar objetos personales como un abanico, cerámicas, una de las maletas que la acompañó en su exilio y su máquina de escribir ‘Torpedo’ que tantas referencias generó en la correspondencia de muchos de sus amigos y con la que escribió gran número de ensayos. Parte de su mobiliario de los domicilios de Ginebra y Madrid y objetos que le recordaban a su patria: un tarro con arena de la playa, varios limones, una granada, una fotografía de un olivo,... Entre ellos destaca el llamador de la puerta donde nació la filósofa y que protagoniza la imagen gráfica de la muestra.

Por primera vez se muestran los cuadernos de clase de sus padres, los maestros Araceli Alarcón y Blas Zambrano, que han permanecido hasta ahora inéditos. La exposición podrá visitarse hasta el 2 de noviembre en la primera planta del Palacio del Marqués de Beniel y en el Centro de Estudios sobre el Exilio.