La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género confirmó ayer como violencia machista el asesinato de una mujer que trascendió el pasado martes en Rincón de la Victoria. La víctima, de 36 años y sin hijos menores de edad, convivía desde hacía unos tres meses con su presunto asesino, un hombre de 53 años, en la vivienda donde supuestamente se produjo el crimen. Según informaron ayer fuentes municipales a Efe, ambos vivían en un piso de alquiler de la urbanización Nuevo Rincón y en las últimas semanas habían empezado a formalizar documentación relativa a los suministros de agua y luz. Como ya adelantara el martes La Opinión, las fuentes añadieron que no constaban denuncias previas por violencia machista, pero sí un incidente en el que intervino la Policía Local la noche antes del crimen en el que los agentes pararon a la pareja en las proximidades de la vivienda.

Ocurrió sobre las dos de la madrugada, hora en la que los policías iban a cerrar el Parque Huerta Julián y como no suele haber personas por la zona a esa hora, se dieron una vuelta por si los volvían a ver, momento en el que observaron que él le ponía el brazo en la cintura y ella se lo retiraba. Los agentes se dirigieron hacia ellos y les preguntaron si había algún problema, ante lo que explicaron que habían discutido y por eso ella no quería que le cogiera por la cintura. Siguiendo el protocolo ante un posible caso machista, los agentes se entrevistaron con ambos por separado para comprobar que no se había producido una agresión física o verbal. Las fuentes aseguran que ella lo negó y que los agentes verificaron en un examen visual que no tenía signos de violencia.

El crimen supuestamente se produjo el lunes por la tarde. A las 17.49 horas, un vecino del mismo bloque llamó al 112 para informar de que acababa de ver en el garaje a una mujer en el suelo tapada con una camiseta negra y a un hombre que la metió en el maletero de un coche gris. Según este relato, la mujer estaba fría y el hombre le dijo que la llevaba al hospital. Esta información se puso inmediatamente en manos de la Guardia Civil, cuyos agentes se trasladaron al aparcamiento y observaron manchas de sangre en el suelo. Al ver las imágenes de las cámaras de seguridad, comprobaron que la matrícula del vehículo implicado estaba a nombre de un vecino de 53 años de la misma localidad.

Sobre las 19.00 horas, los servicios de emergencia recibieron otro inquietante aviso: el hallazgo de un cuerpo quemado cerca de un carril de Maro, en Nerja. Los investigadores hallaron allí a una mujer en ropa interior con quemaduras por el cuerpo. Finalmente localizaron al propietario del vehículo cuando llegaba al garaje donde horas antes le vieron introducir el cuerpo de la mujer en el maletero. Durante la inspección del vehículo, los agentes encontraron un soplete en el asiento delantero y le preguntaron al respecto. El hombre reconoció entonces la autoría de los hechos y que la fallecida era su pareja sentimental.

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Minuto de silencio en repulsa por el asesinato

Decenas de personas se concentraron ayer en Málaga a las puertas de instituciones públicas donde para guardar o un minuto de silencio en repulsa por el asesinato. Al acto celebrado en el Ayuntamiento de Málaga asistieron representantes de la Corporación municipal, encabezados por el subdelegado del Gobierno, Francisco Javier Salas, el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y asociaciones contra la violencia de género. Salas lamentó el «execrable» crimen y añadió que se deben emplear todos los medios para combatir este tipo de violencia, entre ellos la educación, «una de las herramientas más importantes». El subdelegado animó a denunciar a todas las mujeres que se encuentren en situación de riesgo, puesto que la policía está formada en estos asuntos y que la concienciación ciudadana es «importante» para ello. A las puertas del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), la delegada territorial de Igualdad en Málaga, Dolores Fernández, también condenó el crimen y aseguró que el Gobierno andaluz va a trasladar los recursos necesarios para erradicar lo que ha definido como una «vulneración de los derechos humanos» y un «problema social de primer orden». Fernández apuntó que sensibilizar a la sociedad es clave para que familiares y allegados de las víctimas puedan dar la voz de alarma, pues «a veces las mujeres no tienen la entereza, la energía de poder denunciar y debemos ayudar también en esa línea». El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria vivió ayer la primera de las tres jornadas de luto oficial decretadas tras el crimen.