El alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado, inauguró este miércoles el auditorio municipal, el espacio escénico más grande del municipio con un aforo de casi mil localidades ubicado en la zona de Huerta Julián.

Acompañado por la delegada del Gobierno de Andalucía, Patricia Navarro, la delegada de Turismo, Nuria Rodríguez, otras autoridades y representantes la sociedad, la cultura y el empresariado malagueño, Salado destapó la placa conmemorativa y cortó la cinta protocolaria sin ocultar su satisfacción por la promesa cumplida.

«Hoy es un día histórico para nuestro municipio. Un sueño de un grandísimo proyecto que nos hace aún más grandes y que nos conecta culturalmente con toda la provincia», dijo el alcalde de Rincón.

Salado destacó la importancia de contar con este espacio que, junto al Skate Park, la piscina municipal cubierta, el Centro Juvenil y ahora, el auditorio, «supone seguir cumpliendo objetivos para Rincón de la Victoria». A los que en breve se unirán «la Cueva de la Victoria o la Villa Romana, y también pronto comenzaremos a vislumbrar lo que será uno de los grandes proyectos de nuestra ciudad, el Parque Periurbano en Torre de Benagalbón», dijo.

«Como ciudad del área metropolitana de la capital, Rincón de la Victoria tiene que tener equipamientos de primera, y con este auditorio se pone en la primera línea del revulsivo cultural que está viviendo toda Málaga. Estoy convencido de que este auditorio nos fortalecerá como el destino único turístico que somos, siendo sede de grandes artistas», añadió.

El alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado, durante el acto de inauguración Álex Zea

En la inauguración, los asistentes disfrutaron de un espectáculo de flamenco escrito para la ocasión: ‘El mar no puede morir’ de Carmen Camacho, que contó con la dirección de La Lupi y con Chaparro de Málaga como artista invitado; una obra que evoca con el flamenco como lenguaje, los elementos culturales, religiosos e históricos que nos identifican como pueblo.

La inauguración, conducida por el cómico y monologuista Rafa Frías, acabó con un espectáculo de pirotécnica, acompañado de fuego frío, láser, música y lanzallamas.

El auditorio

El auditorio municipal al aire libre es un espacio escénico polivalente y abierto para representaciones teatrales, musicales y de danza, entre otras disciplinas.

La obra ha supuesto la urbanización de una superficie de 2.500 metros cuadrados, para uso de espectáculos y de carácter abierto, con las únicas construcciones cubiertas del propio escenario con camerinos traseros, concretamente cuatro camerinos, y las construcciones auxiliares necesarias para la funcionalidad del conjunto, como son los aseos, control, sala de proyección y cafetería, situadas en la zona norte de la parcela de actuación.

En su construcción se ha buscado una orientación del conjunto en la que los espectadores, durante las horas previsibles de representaciones, observen el escenario sin molestias de deslumbramiento solar. A su vez, la escena queda orientada de espaldas al Sol y protegida de los vientos este-oeste mediante «orejeras» laterales.

Asimismo, la ubicación del escenario y su orientación hacia el norte responde a criterios para minimizar las molestias por ruido, situando la caja escénica en la zona más distante de viviendas, mediando el graderío en pendiente que proyectaría y tamizaría el sonido en modo ascendente y rematando el conjunto con la agrupación de construcciones al norte, que dispuestas en perpendicular al flujo del sonido, puedan servir de parapeto al mismo.

El auditorio cuenta aproximadamente con 932 plazas sentadas y espacio libre para algunos espectadores de pie en la zona norte junto a la cafetería o para ubicar gradas o bancos supletorios para determinados eventos.

La duración de las obras ha sido de algo más de un año, teniendo en cuenta que la pandemia del coronavirus ha retrasado enormemente esta inauguración.