La mujer condenada a trece años y nueve meses de prisión por agredir e intentar asesinar a su marido mientras dormía en el domicilio familiar, ubicado en Rincón de la Victoria en 2019, ha recurrido la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), al reiterar que es inocente.

La procesada fue condenada el pasado noviembre a trece años de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa y a nueve meses de cárcel por malos tratos en el ámbito familiar, todo ello con la agravante de parentesco.

Tras la condena la Audiencia Provincial de Málaga acordó prorrogar hasta un máximo de seis años y diez meses la prisión provisional al considerar que intentó asesinarlo mientras dormía tras seccionarle con un instrumento cortante la muñeca izquierda, extremo que niega ella, que reitera que él intentó suicidarse.

En el recurso presentado, al que ha tenido acceso Efe, se pide su absolución y se argumenta que hubo un error de valoración de la prueba en relación con el derecho a la presunción de inocencia y que el Tribunal de la Audiencia ha incurrido "en una valoración errónea y/o arbitraria".

En el escrito, que consta de casi una veintena de folios, también se mantiene que en el proceso que no se han cumplido todos los derechos de la acusada y se ha vulnerado su derecho de presunción de inocencia pues no se constata, según su defensa, en "una prueba de cargo válida y suficiente".

Por su parte, la acusación particular, ejercida por el marido, no comparte los criterios esgrimidos en el recurso y alega que no solo no existe error en la valoración de la prueba sino que las pruebas periciales desarrolladas en el juicio contribuyeron al esclarecimiento de los hechos.

Lamenta en su escrito, al que ha tenido acceso EFE, que la apelante "intente sembrar la duda acerca de que existen omisiones relevantes en el relato de hechos" y le invita a una "simple lectura de los hechos probados" y de los fundamentos jurídicos donde el Tribunal lo desarrolla "ampliamente".

La acusación también incide en que la herida era letal y que según los peritos no pudo hacérsela la propia víctima.

Por último, comprende que la defensa intente utilizar cualquier medio a su alcance, pero "todas las pruebas permiten concluir que los hechos sucedieron del modo que se declara probado en la sentencia".

El intento de asesinato tuvo lugar sobre las 23:00 horas del 27 de noviembre de 2019 cuando la acusada entabló una discusión con su esposo, motivada porque el hijo menor no se había ido a dormir y, en un momento de la disputa, ella lo golpeó por la espalda con un maletín y la víctima cayó al suelo por la fuerza del impacto.

El hombre sufrió un golpe en la cara que le hizo sangrar levemente por la zona del ojo y quedó tendido y aturdido en el suelo y tras unos minutos se levantó, se limpió la herida en el cuarto de baño y se acostó en la habitación contigua.

Pasado cierto tiempo, la acusada, con intención de acabar con la vida de su marido, fue al dormitorio pero el hombre se despertó y le dijo que se marchara aunque sobre las 4:15 horas accedió de nuevo y aprovechando que estaba dormido y sin posibilidad alguna de reaccionar le seccionó con un instrumento cortante la muñeca izquierda.

La víctima comenzó a gritar y ante el miedo a que despertara a su hijo mayor, que dormía en la planta superior, la agresora le realizó un vendaje y simuló llamar una ambulancia hasta en tres ocasiones aunque el hijo que acudió alarmado advirtió que no estaba llamando.

El hijo llamó a la ambulancia sobre las 5:16 horas ante la extrañeza de todo lo acontecido y sobre las 5:28 horas acudió la Guardia Civil y seguidamente la ambulancia.