El acusado de prender fuego a un bazar chino en la localidad malagueña de Torrox, motivado en, supuestamente, "su menosprecio" hacia esta comunidad asiática, ha reconocido que provocó el incendio del establecimiento, pero ha señalado que fue porque en ese momento estaba drogado y no porque el dueño fuera de esa nacionalidad.

La Sección Primera de la Audiencia de Málaga ha acogido este miércoles el juicio. Inicialmente, la Fiscalía de Málaga solicitaba 18 años de prisión, pero tras un acuerdo con la defensa ha pedido que se le condenara a una pena de diez años de cárcel, incluyendo la circunstancia que atenúa la pena de drogadicción.

La acusación pública consideraba que el hombre prendió fuego al local, cuyo propietario es de nacionalidad china, porque culpaba a esa comunidad de haber traído y propagado el coronavirus; extremo que ha negado el procesado, alegando que ese día había consumido drogas.

No obstante, ha declarado un policía que ha ratificado que cuando el acusado estaba detenido en los calabozos aseguró que "los chinos se merecían lo que les había pasado" y que eran "los culpables del coronavirus".

Los hechos sucedieron en julio de 2020, en los primeros meses de la pandemia por el COVID-19. Según las conclusiones iniciales del fiscal, el acusado fue hasta dicho bazar y presuntamente rompió el cristal de la puerta y "vertió dentro un líquido inflamable, prendiéndole fuego", que se propagó rápidamente.

Posteriormente, el procesado huyó del lugar, dice esta acusación en su escrito inicial, al que ha tenido acceso Europa Press, considerando que el hombre actuó "con pleno conocimiento del peligro que sus actuaciones suponían para la vida o integridad de los vecinos del edificio".

A consecuencia del humo de este incendio, dos vecinas, de 85 y 90 años, tuvieron que ser evacuadas del edificio, aunque no consta que hubieran sufrido herida alguna, según el ministerio público. Además, varios establecimientos y locales sufrieron daños.