La cosecha del mango se ha prolongado este año como nunca. Las buenas temperaturas y la ausencia de temporales de importancia ha mantenido muchas frutas en los árboles. Muchos productores se han encontrado en esta quincena con la sorpresa de unos precios en origen de hasta 1,75 euros por kilo, justo el triple de lo que recibían hace apenas tres semanas.

Ayer, los portavoces agrarios destacaban la coincidencia de esta subida de precios con la movilización multitudinaria que a principios de octubre, con la fruta incluso a menos de 50 céntimos por kilogramo, protagonizaban en la sede en Torre del Mar de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía. «Sabemos que los precios no los marca nuestra provincia, pero es importante que toda la sociedad sea consciente del drama que vive el sector primario», alegaba el secretario de COAG en Málaga, Antonio Rodríguez.

Muchos productores habían optado este otoño por dejar el mango en el árbol, al no encontrar rentabilidad a las tareas de recolección y de envasado de la fruta. Ahora han vuelto a las fincas aquellos que se han encontrado aún con fruta sin madurar. No es el caso de las variedades más tempranas, que por completo han perdido las características que las hacen aptas para su comercialización por los cauces ordinarios.

Los precios se han triplicado en apenas tres semanas y algunos agricultores lamentan de manera pública que las autoridades sigan sin poder encontrar la fórmula del precio mínimo garantizado, pese a «nuevas leyes o intentos por regular un sector que mantiene la subasta a la baja, como ocurre en las lonjas con el pescado».

Como ya denunciaron los propios productores y portavoces agrarios en la sede comarcal a principios de octubre, la sequía ha obligado en muchos casos a comprar cubas para complementar los riegos con aguas regeneradas. Este factor unido a la bajada de precios desde mayo en todas las variedades de subtropicales han amenazado incluso con la continuidad de las explotaciones de la comarca de la Axarquía y de otras zonas de la provincia.

Rodríguez fue muy explícito al hacer ver el drama de este sector: «Imaginen ustedes si con los precios de la electricidad, los combustibles o de los fertilizantes por las nubes estarían dispuestos a percibir menos de la mitad de su sueldo».

Los productores acusaban a las cadenas de distribución justo en esa protesta de «no repercutir en origen las subidas de precios de la fruta que en los últimos meses se pueden observar en todas las medianas y grandes superficies».