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Daños por el temporal

Benamargosa recupera casas y locales tras la DANA, pero el campo sigue con daños

El alcalde, Salvador Arcas, cifra en dos millones de euros los daños del temporal en las infraestructuras municipales

EFE

La localidad axárquica de Benamargosa ha logrado recuperar sus casas afectadas por las inundaciones del 13 de noviembre y la mayoría de locales, aunque no el campo, con cuantiosos daños, ni infraestructuras municipales, cuya reparación se cifra en dos millones de euros.

Pasado más de un mes de que la DANA se cebara con esta población de unos 1.500 habitantes situada en la comarca de la Axarquía, su alcalde, Salvador Arcas, ha asegurado que del medio centenar de inmuebles dañados, solo quedan ya dos (un restaurante y un bar) en reconstrucción.

En todas las viviendas se recuperó la normalidad y en los negocios también salvo en esos dos, más afectados, cercanos al río y donde el agua alcanzó los dos metros de altura, mientras están aún pendientes el campo de fútbol, el parque o la piscina, que están junto al río y deben arreglarse.

Ha explicado que el supermercado, que se inundó en su totalidad, ya volvió a funcionar y respecto al campo ha indicado que el daño "es incalculable", ya que la dana allí "ha hecho estragos".

La valoración del arquitecto municipal cifra en dos millones de euros los daños en infraestructuras municipales, que incluyen también un picadero y un almacén.

Ya han solicitado ayudas y han remitido las facturas de la limpieza al Gobierno central, la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial a la espera de "conseguir lo máximo posible".

"Ahora no es finca, es río"

Benamargosa está atravesado por el río en un territorio amplio y en cuanto al campo considera difícil calcular daños: "Todos los vecinos que están en la zona del río han sido afectados porque el río ha entrado por allí y ahora no es finca, es río".

"Ha hecho mucho daño, ha sido la dana más grande en Benamargosa", afirma el regidor, que precisa que se vio afectada incluso su propia casa, que no está tan a la entrada del pueblo.

"Entró agua a mi casa, la planta baja estaba con medio metro de agua, vi como el sofá flotaba por el salón", recuerda, además de añadir que su coche se lo llevó la riada y que un pozo que tenía en su finca quedó enterrado.

Él mismo tuvo la ayuda de voluntarios para recuperar su casa, donde ya puede volver a vivir, aunque le faltan muebles: "La casa tiene eco y todo, pero se puede vivir".

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