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Asesinato en Vélez-Málaga

Condenado a 20 años de prisión por asesinar a su mujer de una docena de cuchilladas en Benajarafe

La sentencia detalla el ensañamiento del agresor, que la maltrató física y psicológicamente durante los 14 años de relación

Vivienda de Benajarafe en la que fue asesinada la mujer.

Vivienda de Benajarafe en la que fue asesinada la mujer. / Daniel Pérez (EFE)

Málaga

La Audiencia de Málaga ha condenado a 20 años y ocho meses de prisión a un hombre por asesinar a su mujer de una docena de puñaladas que le asestó en la casa en la que vivían en Benajarafe (Vélez-Málaga). Según la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el procesado maltrató a la víctima tanto física como psicológicamente durante prácticamente los 14 años que duró la relación. La Fiscalía pidió inicialmente para el acusado 30 años de prisión (25 por asesinato, tres por maltrato habitual y dos por amenazas), pero un acuerdo entre las partes ha rebajado la pena 10 años y le impone una indemnización de 100.000 euros para cada uno de los cinco hijos de Eva María, que tenía 50 años.

La Fiscalía de Málaga llegó a pedir para el acusado 30 años de prisión por asesinato, maltrato habitual y amenazas, pero un acuerdo entre las partes ha rebajado la pena 10 años

La sentencia considera probado el acusado y la víctima mantenían una relación sentimental durante la que el hombre actuó con ánimo «de menoscabar la integridad psicológica de su pareja» y la sometió «a un trato humillante y degradante», lo que desencadenó en episodios violentos, «en los que el acusado amedrentó y golpeó» a la mujer. El crimen sucedió hace ahora casi cuatro años, el 28 de mayo de 2022, cuando él inició una discusión a voces con ella en el domicilio que compartían, situación que se mantuvo durante todo el día, incluso «de manera más violenta» por la tarde.

Según la resolución, el tono del acusado «se volvía más agresivo, llegando a dar golpes y romper mobiliario de la casa, y la vajilla de la cocina». Ante esta situación, la mujer le dijo que le «iba a echar a los guardias», momento en el acusado le manifestó que si llamaba a la policía, «la iba a matar, repitiendo varias veces tales expresiones». Durante la discusión que duró varias horas, el acusado llegó a golpear a la mujer en el oído, en la boca, en el pie y en los brazos. Ya de madrugada, él «seguía vociferando a gritos de manera cada más violenta, despreciando claramente la condición de fémina de la víctima». En un momento dado, el hombre cogió un cuchillo de cocina de sierra, de diez centímetros de hoja, y «con evidente ánimo de acabar con la vida de Eva María, de manera sorpresiva, y sin que ella pudiera defenderse», se le abalanzó sobre ella, «que estaba desprevenida, y se lo clavó en varias ocasiones, mientras la perjudicada gritaba». Le clavó el cuchillo hasta en 12 ocasiones, causándole heridas que, por su situación y circunstancias, «no buscaban más que aumentar el sufrimiento de la víctima, que nada pudo hacer por defenderse». La mujer sufrió importantes y numerosas heridas, que le provocaron la muerte.

"Me he querido matar, se me ha partido la cuerda y me he roto las piernas"

Según la sentencia, a la llegada de los agentes de la Policía Nacional, el acusado "con desprecio", manifestó: "Está con otro y yo no soy cornudo de nadie, la mato vaya, le he tirado a matarla, vaya mierda de cuchillo que se ha doblado cuando le he tirado, me he querido matar y mira lo que me ha pasado, se me ha partido la cuerda y me he roto las piernas".

La Sala también considera probado que durante los años de pareja, el acusado, "de manera agresiva y violenta, manifestaba a la perjudicada expresiones vejatorias, manteniendo con ella una actitud de control, celos y desprecios", llegando a controlarla incluso cuando estaba con sus hermanas. Asimismo, el acusado, tenía con la perjudicada "unas reacciones violentas y exageradas ante cualquier desencuentro en la pareja", llegando a darle patadas en la barriga, puñetazos o a lanzarle platos, además de amenazarla. De hecho, la mujer lo llegó a denunciar hasta en tres ocasiones desde 2002.

"Desprecio al género femenino"

Asimismo, meses antes del crimen, el acusado, "con el evidente ánimo de amedrentarla y movido por un manifiesto desprecio al género femenino de la misma", durante una discusión en la que estaba presente la hija común, se hizo con un hacha "y la amenazó haciendo ademán de golpearla en la cabeza". Por estos hechos, en la sentencia, se condena al hombre por un delito de asesinato, a la pena de 20 años de prisión; por otro de maltrato habitual, a la pena de 66 días de trabajos en beneficio de la comunidad; y por otro de amenazas, a de ocho meses de prisión.

Además, se le impone el pago de una indemnización a cada uno de los cinco hijos de la víctima de 100.000 euros --en total 500.000 euros--. A la hora de fijar la pena, se aplica le aplica las circunstancias que agravan la pena de parentesco y de género, y la que la atenúa de drogadicción.

A esta sentencia se llega con la conformidad del acusado y de su defensa con la calificación y la pena pedida por el fiscal --a la que se adhirió la acusación particular y la acusación popular-- tanto la narración de hechos como lo expuesto en cuanto a los tipos delictivos, las circunstancias que modifican la condena y la pena a imponer.

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