Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Playas

La música en directo y las bodas condenan al derribo al chiringuito Berebere de Torre del Mar

El emblemático establecimiento había ampliado cada vez más sus metros y sus actividades hasta que los tribunales le han dado la razón a Costas y ha autorizado su derribo

Costas ha derribado el chiringuito Berebere con autorización judicial.

Costas ha derribado el chiringuito Berebere con autorización judicial. / @axarquiaplus

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alejandro González

Alejandro González

Málaga

Morir de éxito. El derribo del chiringuito Berebere de Torre del Mar ha vuelto a poner sobre la mesa la situación jurídica en la que se encuentran los establecimientos de restauración que forman parte de la seña de identidad de la gastronomía y del turismo en España. Los operarios de la Demarcación de Costas han recogido este miércoles los escombros de la demolición de las instalaciones iniciada el martes, con autorización judicial.

Durante 18 años, el empresario José María Alba ha llevado el chiringuito de Torre del Mar a lo más alto de la gastronomía y el ocio en la comarca de la Axarquía. Basta con volver la vista atrás en internet para ver la evolución del chiringuito, que no sólo había cosechado un Solete de la popular Guía Repsol, sino que era recomendado por conocidos chefs en reconocimiento a su cocina y sus servicios.

"Es un sitio muy chulo, lo que se come está rico, te tratan fenomenal y funcionan como un reloj", afirmo en su día el chef Benito Gómez, que reconoce que se escapaba a Berebere cuando salía de los fogones de su restaurante Bardal de Ronda.

El chiringuito Berebere de Torre del Mar forma parte ya de la historia de Torre del Mar.

El chiringuito Berebere de Torre del Mar forma parte ya de la historia de Torre del Mar. / @axarquiaplus

Berebere, de alta gastronomía a música en vivo, discoteca y bodas

El chiringuito Berebere destacaba por su alta calidad gastronómica, con una fusión entre la cocina mediterránea e internacional y asador. Era popular por su cus-cús de pollo, los arroces y los tradicionales espetos de sardinas.

Y en sus instalaciones, al margen de la zona de restauración, se podía disfrutar de una zona de hamacas, camas balinesas y un espacio chill out frente al mar. Su gastronomía, sus instalaciones y sus servicios le habían catalogado como uno de los mejores chiringuitos de España.

Y es que ni el incendio que arrasó las instalaciones en 2018 logró frenar su expansión. Según fuentes cercanas a la empresa, con el paso de los años, el chiringuito tradicional fue creciendo en instalaciones y servicios. Pasó de ofrecer alta gastronomía a acoger fiestas con música en directo y funcionar como discoteca los fines de semana, montaba caseta en la feria y celebraba incluso bodas en un escenario paradisíaco frente al mar.

El chiringuito funcionaba sin licencia, con una concesión en precario

Y todo eso sin licencia municipal, según explica el concejal de Playas del Ayuntamiento de Vélez-Málaga, David Vilches (GIPMTM): "El chiringuito Berebere no tenía licencia porque no tenía una concesión administrativa concedida por la Junta de Andalucía en consonancia con la Demarcación de Costas".

"En esa misma situación están la inmensa mayoría de los chiringuitos de España -añade Vilches-; la mayoría no tiene la concesión adjudicada sino que las tienen 'en precario'. La Junta de Andalucía está regularizando las concesiones de acuerdo con Costas y en nuestro municipio se han regularizado seis o siete -explica el edil- pero en los últimos años el proceso se ha paralizado porque hay una confrontación jurídica entre una normativa europea y cómo Costas está autorizando las concesiones".

El Ayuntamiento afirma que está atado de pie y manos

David Vilches insiste en que el Ayuntamiento no puede conceder licencia hasta que la Junta adjudique la concesión con el visto bueno del Gobierno (de quien depende la Demarcación de Costas).

"Me consta que la Junta lleva años buscando una solución jurídica para resolver el problema y que los empresarios de chiringuitos que llevan años trabajando en precario alcancen una estabilidad que les permita continuar con su actividad", explica el edil.

Un enfrentamiento que ha acabado en los tribunales

Según fuentes cercanas al empresario, el porqué del derribo del Berebere está marcado por el crecimiento y el éxito del negocio. "Se ha extralimitado. Venía ejerciendo actividades para las que no tenía autorización; cada vez fue ampliando más metros y más actividades por el hecho de que aquí nunca pasa nada, hasta que alguien se ha cansado. El pasado verano comenzaron incluso a celebrar bodas y en septiembre se presentó la policía y dijo: hasta aquí".

"Desde entonces ambas partes se han enfrentado en los tribunales hasta que han desestimado todos los recursos y le han dado la razón a Costas y han autorizado el derribo", añaden dichas fuentes.

Una situación en un callejón sin salida

El empresario ha intentado que le dejasen establecerse en otra zona o en la parte de atrás de las actuales instalaciones. "Pero sigue siendo zona de dominio público marítimo-terrestre", explica David Vilches "y las concesiones en las playas son competencia de la Junta de Andalucía, con el visto bueno de Costas".

"Nosotros tampoco podemos adjudicarle directamente un espacio municipal a no ser bajo una convocatoria pública de libre concurrencia y no tenemos prevista convocar ninguna. La última fue la cafetería del Consistorio y un quiosco en un parque, pero han sido adjudicadas a la oferta más ventajosa. No podemos adjudicar ningún espacio público a dedo. Yo entiendo su desesperación después de tantos años pero él es consciente de que la solución no es esa".

"Nosotros hemos hecho licitaciones de quioscos de temporada que están dentro del plan de playa con la Junta de Andalucía. Eso sí, son temporales, no para todo el año. Yo hago la licitación, pero las autorizaciones las termina dando la Junta de Andalucía. De hecho en aquella zona había un quiosco de temporada de la que él era dueño y la Junta de Andalucía me lo rechazó", explica David Vilches.

Este diario ha intentado ponerse en contacto sin éxito con el empresario José María Alba.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents