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Blog Animales y más - Profesor Pelusa

Profesor Pelusa

Guillermo Elzo, Etologo, especialista en comportamiento animal.

Sobre este blog de Sociedad

En este blog, comentare las noticias relacionadas con el Reino Animal, daré consejos para que mantengas una mejor comunicacion con tu mascota y mucho más.


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  • 25
    Marzo
    2012

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    ¿A partir de cuándo debo empezar a adiestrar a mi perro?

    Lo primero que debemos tener claro es que el proceso de adiestrar o enseñar a nuestro perro no tiene directa relación con ningún parámetro especial.

     No debe nuestro amigo cumplir cierta edad, o ser de determinada raza, todos lo pueden hacer y no necesitas ser un experto en el tema para ser tú el profesor, por el contrario es  tu función como amo y dueño de tu perro el que debe asumir dicha responsabilidad.

    Nosotros los especialistas en comportamiento animal, como siempre les digo a todos los que me consultan, podemos orientarte y mostrarte cómo hacerlo y en algunos casos realizar sesiones de trabajo con él para que este se acostumbre a recibir ciertas ordenes, pero nada de ello fructifica si realmente su amo y toda la familia no se compromete realmente en el proceso.

    Personalmente mi sistema de trabajo y el que me ha resultado efectivo siempre es más que nada un trabajo en equipo, un team que lo componen , el perro, el profesor, el amo y la familia, si veo que ese equipo no se compromete realmente en el proceso o no entienden ni están convencidos del cómo y el porqué deben actuar de tal o cual manera y están dispuestos a mantener una rutina de por vida, mientras el perro los acompañe, simplemente no trabajo con ellos, pues estos amigos necesitan siempre reforzar sus enseñanzas y si esto no se hace el esfuerzo inicial no sirve, por ende resulta un trabajo perdido.

    Desde el momento en que libremente elegimos compartir nuestras vidas con un perro debemos considerarlo como un miembro más de nuestra manada o familia en términos humanos, entendiendo por ello que todos y cada uno de los integrantes del grupo deberán cumplir ciertas reglas, tener los mismos derechos, satisfacer todas sus necesidades y lo más importante, asignarle un lugar, jerárquicamente hablando, dentro de la organización estructural de nuestro grupo familiar.

    Es por ello que desde el primer momento que pisa la guarida o casa este debe conocer cuál es el entorno que lo rodea, qué espacio se le asigno a él, por dónde puede circular libremente y por dónde no, qué lugares son de exclusividad de los otros miembros de la camada etc.

    En definitiva, establecer de manera clara desde el primer día los deberes y derechos de cada uno. Puede parecer obvio lo que les estoy explicando, no obstante nos encontraremos con un serio inconveniente, este amigo no habla nuestro idioma.

    Peor aún, ni siquiera lo entiende y los conocimientos adquiridos por él hasta ahora fueron enseñados por su madre o hermanos, seres de su misma especie, con idioma común, por otra parte  en algunos casos han tenido poco o casi ningún contacto con seres humanos lo que dificulta bastante esa sociabilización.

    Por eso cada olor, cada textura, cada objeto le es desconocido, le asusta o le intriga y no encuentra respuestas ni un interlocutor que le pueda explicar de manera simple y sencilla para él de que se trata eso y como debe actuar.

    Es ahí donde comienza nuestra primera y gran labor, la que debemos realizar con mucho amor y paciencia, pues debemos ser nosotros quienes nos situemos en su realidad, sin pensar jamás en que es obligación de nuestros amigos el entendernos, si bien ellos son muy receptivos y están ansiosos por aprender, debemos guiarlos.

    Un buen profesor logrará un excelente alumno, pero para poder llevar a cabo esta tarea debemos primero entender ,que como no entienden nuestro lenguaje, la manera de enseñarlos deberá ser , seguir ciertas normas básicas evitando confundirlo, teniendo en cuenta que éste responderá siempre a determinados comandos.

    Los primeros problemas a los que te enfrentarás serán gemidos durante algunas noches, orinar o defecar en cualquier parte, morder y destrozar objetos de la casa, ladridos y/o aullidos cuando lo dejamos solo, llamarlo y que no venga, que tire de la correa cuando lo sacamos a pasear, que suba sus patas sobre nosotros y nos ensucie la ropa, que pose su cuerpo sobre los sillones etc.

    Todos esos primeros inconvenientes tienen solución y depende de ti el corregirlos, pero para poder ser un buen profesor deberás observar previamente cada uno de los movimientos que éste realiza antes de cada acción, memorizarlos y distinguirlos para anticiparte a su actuar y corregirlo o enseñarle la forma de actuar en el momento oportuno, esa es la única manera por medio de la cual nuestro amigo relacionará tu mensaje con determinado comportamiento. Pero ojo, también debes tener presente que la manera de transmitirlo debe obedecer siempre a mantener una constante en lo que a tus movimientos corporales o tono de voz se refieren.

     Pensar que este entiende sólo tu lenguaje hablado es cometer un error, para ellos el idioma más fácil de entender es el corporal y el sonido es sólo un complemento.

    ¿Cómo puedo enseñarle a hacer sus necesidades en un lugar específico y no dentro de casa? Bueno, manos a la obra: ellos saben desde que son muy pequeños, por conocimientos adquiridos de mamá, que no pueden dormir ni jugar sobre sus excrementos, por lo tanto normalmente dormirán alejados de estos residuos.

    No obstante, ¿cuál es la distancia adecuada? Cada uno, a medida que crece, la establecerá a su libre albedrío, pero no debe ser así, en casa tenemos que ser nosotros quienes le indiquemos el lugar donde se encuentra el baño, teniendo claro que como es aún muy pequeño físicamente no controla su esfínter hasta pasados los cinco meses y el periodo de reacción desde que se le manifestó el deseo de hacer hasta su ejecución será en principio demasiado corto.

    Entonces debemos estar expectantes a sus movimientos, observar qué tipo de rutina ejecuta antes de hacer sus necesidades, aprenderla y actuar en el momento justo para, de manera correcta, poder enseñarlos.

    No podemos regañarle porque se hizo aquí o acá si no nos dimos el tiempo para actuar, pues generalmente al regañarlos a destiempo lo único que lograremos es que este nos evite, se esconda de nosotros a la hora de hacer pero igual lo siga haciendo en cualquier lugar.

    Entonces, al igual que como lo hacemos con un niño, que le estamos enseñando a hacer en el WC, y que, cada vez que él realiza bien esta acción, lo premiamos, le hacemos fiesta o incluso le aplaudimos para que se dé cuenta de lo feliz que estamos, a nuestro amigo le debemos acariciar, decir "muy bien", incluso premiarlo con alguna golosina de manera que entienda que lo que hizo en ese lugar especifico también está bien y nos produjo felicidad.

    Queremos que aprenda a quedarse solo, que no ladre ni aullé cuando nosotros no estamos, pero le dimos el tiempo para que este tuviese independencia o le enseñamos como hacerlo, No, lo primero que hicimos cuando llego como era una novedad para todos, pasábamos todo el tiempo pegado a él, sin dejarle un espacio libre para que este se acostumbrase a quedarse solo, más bien los primeros días sus amigos humanos lo atosigaban a cada instante.

    Nuestros amigos habidos de aprender las conductas de los demás nos observaron y entendieron que los humanos siempre estamos todos juntos, que rico pensó este perrito osea siempre estaremos todos juntos, en la sala de la casa en los dormitorios en la cocina etc, no existe ningún lugar vedado para mi y uno de la familia cuando me acerco siempre me acaricia hogar dulce hogar.

    Bueno pero sin mediar nada de aprendizaje y comunicación, un día todos se van y me dejaron solo, sin nadie que me acaricie , ni hable, tengo miedo este espacio sin ellos es muy grande, se escuchan muchos ruidos, que hago a ver ladrare para que me escuchen y regresen, pero después de un buen rato haciéndolo parece que no regresan, no obstante sigo asustado, entonces me pongo a aullar .

    Comprenden que es lo que sucede en el cerebro de este perrito, que lo ves como perro, pero que quieres que piense y actue como humano, eres tu quien debe tratar de entender su lenguaje y comunicarte con el, en este caso especifico de la soledad lo debes enseñar de la siguiente forma : dentro de casa dejaremos que pase varios  minutos en la sala o en la terraza solo , primero serán cinco después diez veinte treinta hasta completar una hora, en que el debe acostumbrarse a permanecer alejado de nosotros, después saldremos de casa y lo dejaremos sólo por cinco minutos, regresaremos a casa, lo saludaremos en forma normal, dejaremos pasar unos dos minutos o tres, lo sacaremos a pasear, jugaremos con él un rato y regresaremos a casa.

    Pasadas unas horas, repetiremos el mismo ejercicio pero dejándolo solo un periodo más largo de tiempo, eso sí, teniendo cuidado de que al momento de irnos no nos despidamos con mucha efusividad pues les estaremos transmitiendo nuestra intención de dejarlo solo y en algunas oportunidades ese hecho implica transmitir un mensaje negativo.

    En consecuencia, siempre que intentemos enseñarle algo a nuestros amigos, debemos considerar todas las variables y sus posteriores efectos, transmitir un mensaje claro, directo, actuando siempre de la misma forma, pues la rutina hace para nuestros amigos el hábito y es en definitiva la única forma de poder entendernos mejor con ellos.

    En posteriores artículos publicaré otros consejos relacionados con la manera de hacernos entender con nuestras mascotas amigas.  No obstante, cualquier duda que tengan pueden hacérmela llegar a través del consultorio abierto permanentemente para recibir y contestar todas sus inquietudes en mi web: www.eldiariodelasmascotas.com 

     

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