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Blog Filósofo de guardia - Damián Camacho Fernández

Damián Camacho Fernández

Soy estudiante de Psicología en la UNED, y lo voy compaginando con asignaturas del Grado de Filosofía. ...

Sobre este blog de Sociedad

Un poco mi manera de ver, pensar y entender la vida.


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  • 01
    Diciembre
    2014

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    Caridad de marca blanca

     Era una tarde lluviosa de sábado, pero no era una tarde cualquiera, en el centro de nuestra ciudad ya se iluminaban las calles para indicarnos que ya podemos dar salida al consumismo que cíclicamente todos los años por estas fechas llama a nuestras puertas. Luces, coches, ruido, lo que viene a ser un sábado normal dentro de los días que nos esperan en los cuales todo irá en aumento, hasta llegar a agobiarnos y a sentirnos extresados de tantas compras. 

    Entré a un supermercado, de fondo, ya sonaba la banda sonora de la Navidad, los villancicos. -Siempre que llegan estas fechas me acuerdo cuando yo trabajaba de reponedor, que alegría te da durante todo tu turno escuchar mientras llaman a la Señorita Puri que acuda a caja, entre ruidos de traspalets, de jefes que hablan alto, por no decir que te gritan si estás tardando en colocar el palet de cocacola, y esa musiquita, durante más de un mes... ande,ande,ande... por el camino que lleva a Belén... (se vé, que todos los caminos llevan a Roma, menos en Navidad que en todos los centros comerciales el camino lleva a Belén).

    En la puerta del supermercado te recuerdan que hay una campaña de recogida de alimentos, que pena que nos acordemos de que hay hambre en el mundo solamente una vez al año, parece que los pobres no comen o comemos, (tal y cómo está el patio, nunca sabes si mañana el pobre puedes ser tú) en otras fechas que solamente sea en navidades. Pero como cualquier ayuda es buena y bien recibida, esa gente tendrá  algo para comer en estas fiestas.Gracias al corazón de toda esa gente que donó alimentos, gracias a tantas instituciones que siguen luchando porque nos acordemos de los más necesitados, para que no caigan en el olvido.

    Me fijé, (un poco por deformación profesional)  que en el stand del supermercado, habíamos terminado con el arroz, los macarrones, los garbanzos, las galletas... y, me llamó la atención ver cómo precisamente habíamos terminado con las marcas blancas de esos productos, quizás porque esta crisis nos está afectando a todos/as de una u otra manera, y quién da, algunas veces no tiene ni para él/ella.

     

     

     

     

     

     

     

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