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Pequeñas cosas cotidianas
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Blog Pequeñas cosas cotidianas - Carmen Donate González

Carmen Donate González

Soy ama de casa de mediana edad, una especie en peligro de extinción.

Sobre este blog de Málaga

Reflexiones sobre las pequeñas cosas que me llaman la atención a lo largo del día.


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  • 27
    Abril
    2014

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    El mundo al revés.

     

       Parecemos estar en el mundo al revés, es la única explicación posible antes las lindezas con que nos regala  la Presidenta del Círculo de Empresarios, sus declaraciones en relación a los ni-ni nos dejan estupefactos, parece considerar entre ellos a todos esos que se dedicaron a la construcción, durante años, hasta hace nada. Tendríamos que recordarle que la construcción es una de las pocas profesiones que no se aprende en las aulas sino a pie de obra, muchos de esos que llama nini hoy serán oficiales de albañilería, oficiales de primera, estar especializados en alguna materia, otros realmente igual no sirven y siguen de peón. Está echando tierra sobre su propio tejado. Esperar que sean los españoles los que adquieran esas miles de viviendas vacías que hay por todo el país, es tener mucha fe en su capacidad de crear trabajo estable bien remunerado y no parece ser el caso ya que quiere abaratar despidos y reducir el salario mínimo. Está lanzando el mensaje a todos esos probables compradores chinos o rusos, que serán los agraciados que las adquirirán, que les ofrecen un producto de mala calidad ya que los trabajadores que las construyeron según sus propias  palabras: no sirven para nada 

       

       Y siguiendo con el mundo al revés, cuando aún se llora la muerte de uno de los grandes de las letras, García Márquez, el juez Silva que debe ser un hombre leído, parece haberse vuelto loco, así califican algunos su forma de defenderse, propia de un loco. Debe haber pensado que si le niegan el sustento cuerdo y no está dispuesto a morir de hambre, perderá el seso, acordándose de lo que le sucedió al Licenciado Vidriera. Aquí he venido a esta gran mar de la corte para abogar y ganarme la vida; pero si no me dejáis, habré venido a bogar y granjear la muerte: por amor de Dios que no hagáis que el seguirme sea perseguirme y que lo que alcancé por loco, que es el sustento, lo pierda por cuerdo.

      A la larga debió abandonar la corte: -¡Oh corte, que alargas las esperanzas de los atrevidos pretendientes y acortas las de los virtuosos, escogido, sustentas abundantemente a los truhanes desvergonzados y matas de hambre a los discretos y vergonzosos!

      No ha  cambiado mucho el mundo con el transcurso de los años.

     

     

     

     

     

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