Blog 
Pequeñas cosas cotidianas
RSS - Blog de Carmen Donate González

El autor

Blog Pequeñas cosas cotidianas - Carmen Donate González

Carmen Donate González

Soy ama de casa de mediana edad, una especie en peligro de extinción.

Sobre este blog de Málaga

Reflexiones sobre las pequeñas cosas que me llaman la atención a lo largo del día.


Archivo

  • 07
    Mayo
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

     

    La Santa Madre Iglesia.

     Recientemente hemos celebrado el Día de la Madre, siguiendo el rito ancestral en que reconocemos la figura de la que nos dio el ser y su infinita capacidad de amor, la que siempre está en la circunstancia que sea.

      En un artículo del arzobispo de Pamplona y Tudela he encontrado unas  reflexiones del Papa Francisco, dice que repite constantemente que la “Iglesia es nuestra madre y todos somos parte de ella; una madre misericordiosa, que comprende, que intenta ayudar, que no juzga sino que ofrece el perdón de Dios” (Audiencia General 11.09.13).

       Me viene a la mente por las polémicas que envuelven a nuestro actual obispo, al que le achacan numerosas declaraciones desafortunadas, o eso nos muestran constantemente desde los medios, referidas sobre todo al matrimonio entre homosexuales. Teniendo en cuenta que la iglesia no considera el enlace civil como verdadero matrimonio sino como una mera formalidad legal, no tiene nada de extraño que si a un obispo de la iglesia católica le preguntan su parecer sobre tales cuestiones, hable del matrimonio eclesiástico, uno de los pilares de la iglesia, uno de sus sacramentos. Nos han enseñado siempre que la iglesia no discrimina a un homosexual por serlo, lo que no le permite es mantener relaciones sexuales, vamos, tal como al resto de la población a no ser que estén casados y bien casados según su doctrina. Bueno, más bien no les permite, a la mayoría,  tenerlas de forma que sea conocido y público, sino no hay problemas, te confiesas y resuelto; no posibilita un nuevo matrimonio tras un divorcio, ni vivir en pareja sin estar casados. 

      En el matrimonio eclesiástico dos se vuelven una carne sola y es para siempre, indisoluble, su finalidad primordial es transmitir la vida humana y Dios deja caer su gracia para que ello sea posible, por encima de la ayuda mutua de ambos cónyuges, no tiene nada de extraño que la iglesia ponga el grito en el cielo cuando hablan de un hipotético matrimonio entre personas de igual género.

       Pero, no tiene nada que ver con el matrimonio civil.  Me interesa de las personas que sean buena gente, no la forma en que logre sus orgasmos, siempre que sea, de ser en compañía -lo más habitual-, con adultos y prácticas consentidas. Si el obispo dice que un matrimonio entre una niña y un anciano es una aberración, o algo parecido, lo es sin duda alguna, se considere el tipo de matrimonio que se considere y debido al peso que tiene la iglesia en el mundo hay que clamarlo, esto es una aberración, que por cierto quieren hacer legal en Irak, algo contra lo que tiene que protestar todo el orbe. Sin embargo, con lo que se dice del matrimonio civil entre adultos homosexuales hay que ser prudentes, baste recordar que hay países en los que los ejecutan, los matan por simplemente su condición sexual.

       Y podríamos comenzar por reconocer la pluralidad de la población, no somos: hombre, mujer, también están los hermafroditas, llamados hoy intersexuales, existen, pocos pero existen; y los homosexuales y los transexuales, que la naturaleza es variada, vaya. Ya ha comenzado algún país a establecer el tercer sexo -sin sexo-, nos ahorraríamos un buen número de problemas. No tendríamos el del menor, que dice su familia que es transexual, escolarizado hasta hace poco en un centro de la Fundación Diocesana de Enseñanza de nuestra ciudad que nos ha traído tanta polémica y tanta publicidad, algo que lo marcará de por vida, seguro.

       Y en tanto, al considerar ese  auge de cofradías y esas ganas de mostrar su devoción por nuestras calles, y esa determinación de nuestro obispo de poner orden en tanto acto, idea no muy bien acogida, parece, por muchas, me pregunto si realmente será tan homófono o conviene mostrarlo así, por si se aburre, se marcha y nos mandan a otro más complaciente con la idea de tanta salida.

     

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook