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Gabinete de Psicologia Ortega Málaga

Araceli Ortega y Gemma Ortega son psicólogas sanitarias, colegiadas, con más de 15 años de experiencia en abordar malestar psicológico y emocional en los problemas de la vida cotidiana en niños y adultos de manera personalizada desde un ambiente cercano y cordial. www.ortegapsicologia.es

Sobre este blog de Salud

Espacio destinado a difundir opiniones propias sobre psicología, salud, sexualidad, educación y bienestar para toda la familia


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  • 20
    Julio
    2016

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    PERSONAS CON ALTA SENSIBILIDAD

    PERSONAS CON ALTA SENSIBILIDAD

    Una quinta parte de la población (alrededor del 20%) son personas altamente sensibles. La terapeuta Elain Aron empleó este término a mediados de los años 90 para referirse diferencialmente los rasgos de un sector de la población que destacan por su mayor sensibilidad perceptiva y cognitivas a los estímulos medioambientales.  

     En la actualidad el ser “altamente sensible” no se encuentra incluido en ningún manual diagnóstico como rasgo de personalidad, cuadro sindrómico o similar pero es entendido como un rasgo de personalidad, una realidad cada vez más reconocida y que influye en la calidad de vida de la persona que  se identifican con esta cualidad sin diferencia en función del género.

     Diversos estudios indican que las personas altamente sensibles (Highly Sensitive Person)  registran mayor actividad en el hemisferio derecho cerebral, en el lóbulo frontal y en la amígdala. El concepto “alta sensibilidad” se refiere a la “sensibilidad en el procesamiento sensorial”. Mas que referirse a  si la información que es captada por los sentidos es mayor o  se capta con mayor sutileza y detalle, se refiere a la información trasmitida y/o procesada en el cerebro. En pruebas de escáner cerebral se ha comprobado que la actividad neuronal es diferente, con lo que estas personas se ven inundadas, en un periodo corto de tiempo de multitud de estímulos sensoriales que se procesan además de forma más profundamente. Por lo tanto, la actividad en el sistema nervioso es cualitativamente diferente. 

    Hablamos de sensibilidad física, social y emocional. Esta particularidad del Sistema Nervioso refleja una característica del carácter a modo de rasgo de personalidad, es decir, es el modo habitual de comportarnos en distintas situaciones y momentos, nos describe y nos define. No se puede eliminar ya que lo tenemos adquirido desde el nacimiento, pero si lo podemos modular, una vez entendamos cómo somos y cómo procesamos el entorno, podemos tomar las medidas necesarias para aprovechar al máximo esta cualidad sin sentirnos sobrepasados.

     

    Pero ¿cómo son las personas con alta sensibilidad?.

    Según la Real Academia de la Lengua Española,  sensibilidad es la facultad de sentir, cualidad de sensible.  El término “sensible” no se emplea en términos peyorativos de persona débil o fácilmente afectada en sus sentimientos (aunque la alta sensibilidad sensorial está relacionada con la emotividad). Son personas que presentan un procesamiento a través de los sentidos más profundo y por consiguiente se ven sometidas a sobreestimulación sensorial, son más reactivas emocionalmente  y en general más empáticas.

    Esta mayor sensibilidad a los estímulos hace que, a la hora de procesar cualquier estímulo sobre todo si son de intensidad moderada-alta o muy alta a través de cualquier modalidad sensorial, se pueden sentir incómodos, abrumados. Tardan en adaptarse y/o recupersarse (el periodo de adaptación sensorial es más largo) a los cambios bruscos en intensidad o rapidez de cualquier estímulo significativo ya que su procesamiento del entorno es más profundo. Por este motivo no se adaptan bien a la música muy alta, a los sonidos estridentes como cohetes, petardos, estallidos de globos, al ruido, a los lugares concurridos y aglomeraciones, a las altas y bajas temperaturas o un cambio brusco entre ellas, a texturas rígidas,  luces intensas,  olores y sabores fuertes,  o a la suma de mucha estimulación en un momento dado.

    Una vez entendamos que analizan más profundamente cualquier estímulo captando sus sutilezas y que por ese hecho es más fácil que se sientan sobrepasados por la intensidad de uno o la suma en la percepción de varios  (lo que ralentiza una rápida adaptación a una situación nueva o cambiante), entenderemos que tienen más facilidad para estresarse o “saturarse”, que su umbral de dolor suele ser bajo o que presentan baja tolerancia a la frustración.

    Suelen ser personas ordenadas, metódicas y perfeccionistas (un orden en la vida evita el caos y ofrece seguridad y control), que necesitan equilibrio interior, disfrutan y necesitan estar a solas para volver a recuperar su homeostasis interna. Son mayoritariamente introvertidas, reflexivas, creativas, intuitivas  e imaginativas, inteligentes y con gran riqueza interior. Por ese motivo su rendimiento es superior en condiciones de tranquilidad y calma. Todo lo contrario que el ritmo de trabajo y vida impuesto por la sociedad actual. Es por esto que se sientan fuera de lugar o  pasen desapercibidas.

    En cuanto a lo afectivo,  si partimos de que lo emocional está directamente relacionado con lo intelectual y cognitivo, entenderemos que  las personas con alta sensibilidad, ante esa cantidad de información que les llega, presenten una emotividad alta. Son personas que gustan de ayudar a los demás, empatizan con las emociones de los demás (incluso pueden llegar a simpatizar con estas personas y hacer las emociones ajenas tanto positivas como negativas suyas) ydetectan con facilidad las necesidades de quienes les rodean. Para no verse involucrados o “contagiados” por las emociones de quienes les rodean han de definir bien sus límites y saber “desconectar” a tiempo para no llegar a los extremos de la vivencia emotiva  intensa ya que le podría causar angustia, tristeza e indefensión.

    PERSONAS CON ALTA SENSIBILIDAD

    Ser altamente sensible no es un rasgo psicopatológico ni una condición negativa o de fragilidad.  Ser hipersensible es una particularidad singular que hay que saber gestionar para  lograr la estabilidad interna ,el desarrollo de la persona y saber adaptarse a cualquier ambiente, como el hecho de ser miope, ser pies planos o zurdo. Si la persona que es altamente sensible no se reconoce como tal, puede sentirse  fuera de contexto, estresada, fatigada o con cansancio crónico , con cuadros de ansiedad o depresión,  puede desarrollar fobias, o manifestar  alteraciones en el humor constantes.

     Aprender a atender la necesidades propias antes que las ajenas, buscar un momento diario para “desconectar” y equilibrarse interiormente, practicar yoga, mindfullness, o meditación y aprender técnicas de relajación y respiración, llevar una vida ordenada y tranquila, saber decir “no”,  tolerar la frustración, gestionar el estrés, las críticas o las propias emociones, son algunas de las estrategias que sin duda mejoraran la calidad de vida de estas personas premiadas con ese don de percibir la vida “más intensamente”.

     

     

     

     Araceli Ortega Martínez.

     

    Puedes encontrarme en www.ortegapsicologia.es

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