Ha llegado, por fin, la temporada de las chanclas y las sandalias. Nuestros pies salen a la luz después de meses escondidos y resguardados.

Y aunque todos tenemos muchas ganas de mostrarlos, los pies en verano sufren y mucho.

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Los primeros problemas comienzan cuando sacamos del armario el calzado más veraniego y los primeros días sufrimos rozaduras, fricciones o sobrecargas por utilizar sandalias que no sujeten bien el pie.

Para evitarlo el Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana recuerda que «es fundamental prepararlos adecuadamente y escoger correctamente el calzado».

Lo primero que recomiendan los podólogos valencianos es acudir a un profesional antes del momento del «destape».

Así, se podrá detectar a tiempo cualquier tipo de patología y se eliminarán las durezas de las plantas y talones.

Y lo más importante, nos recomendarán un tratamiento para hidratar nuestros pies, asunto esencial porque dejan de estar protegidos tras un invierno bien resguardados en botas y calcetines.

Este tipo de cuidados «pre verano» deben ser realizados por un especialista en podología. Hay que dejar la estética para ponerlos bonitos, nada más.

Esto es especialmente importante en el caso de las personas con diabetes, porque como explican desde el Colegio de Podólogos con este tipo de pacientes «hay que seguir unos protocolos adecuados porque, si se eliminan de forma incorrecta, podría provocarse una úlcera en el pie».

Con la visita al podólogo nos aseguraremos de que nuestras uñas están bien cortadas, en recto, porque si quedan demasiado redondas se clavarán en los dedos al crecer.

Además, sabremos qué tipo de crema es más adecuada para hidratar los pies.

Así que, una vez que los especialistas nos han dado los cuidados básicos, es hora de saber cómo cuidar nuestros pies el resto del verano:

De esta manera reduciremos la posibilidad de que aparezcan nuevas durezas y grietas, especialmente en la zona del talón.

¿Qué calzado es mejor en verano?

La oferta es infinita, sandalias, chanclas, bailarinas, con tacón, de esparto, planas…. Pero a la hora de elegir un modelo pocas veces pensamos en la salud de nuestros pies. Y ahí comienzan los problemas.

Por este motivo, el Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana ofrece una breve guía para saber qué zapato escoger de cara a los meses de más calor:

Por último, el Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana recuerda que «ante cualquier lesión que aparezca en el pie (cambios de color en las uñas, olor desagradable, dolor en los dedos, la planta, el talón, etc.)» hay que consultar con un especialista.

En especial, si notamos dolor o picor, ya que podríamos estar ante patologías como hongos, callos o verrugas, que si no se tratan a tiempo pueden tener mayores consecuencias.