Para la mayoría de consumidores, comprar a través de Internet supone todo ventajas: podemos pedir sin salir de la comodidad de nuestra casa, comparar precios y devolver cómodamente los artículos si finalmente no los queremos. Pero, aunque la amplia mayoría de experiencias son positivas, algunas incidencias pueden llegar a ser extremadamente desagradables.

La mayoría de los percances que se pueden producir en un pedido on-line se relacionan con retrasos, equivocaciones en el reparto, artículos erróneos o defectuosos. Para estas posibles situaciones, estamos prevenidos: imaginamos que, aunque sea un engorro, puede pasarle a cualquiera.

Sin embargo, la desagradable sorpresa que Suzanne Baum (una periodista inglesa) se encontró cuando recibió un paquete de ASOS no está ni al alcance de la imaginación de las mentes más retorcidas.

La periodista decidió denunciar el incidente en su cuenta de Instagram, y en cuestión de horas el suceso se ha vuelto viral. No es para menos, los pantalones que llegaron a Suzanne estaban llenos de excrementos.

Tal y como relata en la publicación su hija pidió una pieza de pantalones cortos a través de ASOS: una web de moda con un éxito imparable en Europa; pero cuando le llegaron fue sorprendida por un terrible olor que provenía del paquete.

Cuando la hija de Baum desenvolvió la bolsa de plástico donde venía envasada la prenda, un fétido hedor a excrementos salió de ella. Al revisar los pantalones, comprobaron aterrorizadas cómo una mancha de caca pintaba la costura de los pantalones, tal y como se puede ver en la foto.

La decisión de postear esta experiencia en redes sociales llegó como respuesta al silencio de ASOS, con quien la periodista intentó ponerse en contacto sin éxito: "Ya no tiene servicio al cliente y el robot virtual en línea es inútil, ¡por eso he intentado comunicarme con alguien por aquí" y a la que todavía no han contestado públicamente.