Espejo Público ha estrenado la vuelta de Susanna Griso con un desagradable incidente: un equipo del programa se desplazó el 7 de septiembre a la Álora para informar de primera mano sobre un desalojo en un hotel del municipio y la situación se volvió más tensa de lo esperado.

Según explicaba la presentadora a los espectadores, una persona había ocupado un hotel y estaba reservando habitaciones a los turistas. La dueña del inmueble, una mujer que reside en Inglaterra, al conocer la situación gracias a un cliente que denunció que el hombre lo había amenazado con un hacha, contrató a una empresa de "desokupación" para que sacara al inquilino del alojamiento turístico.

La reportera Toñi Portillo se desplazó hasta el lugar para cubrir el desalojo a manos de un "desokupa", que comenzó contando cómo había reservado una habitación en el establecimiento ilegal sin problema en Booking.

Mientras el "desalojador" relataba esto, el ilegítimo "dueño" se acerca a ambos e irrumpe en la conversación espetando agresivamente: "tienes que irte".

Alberto, el hombre contratado para hacer la desocupación, respondió rápidamente, asegurando antes las cámaras del programa de Antena 3 que "aquí las indicaciones no las vas a llevar tú", y mientras el ocupa entraba hacia las instalaciones le preguntó "¿Qué vas?...¿Por un hacha?"

El hombre se vuelve entonces a Alberto y le espeta: "No, hacha, no, tengo kalashnikov y te corta así". Tras el incidente, la conexión se corta y el empleado de la empresa de desokupación cuenta que tuvo que volverse a Madrid.

La versión del okupa

Durante el directo de Espejo Público, antes de que se produzca el incidente, el okupa cuenta que a él le han robado 200.000€ y que tiene 3 hijos que mantener.

Los "clientes", estafados y maltratados

Los clientes entrevistados por Espejo Público y el propio Antonio cuentan cómo pudieron reservar a través de Booking por 50€, pero que en muchas ocasiones se había cancelado la reserva sin explicación, habían recibido insultos por WhatsApp o directamente amenazas.

Según cuenta uno de los clientes, tras un altercado en la recepción, el hombre le habría espetado: "Fuera de aquí, basura" y habría empujado a Antonio y amenazado con un hacha.