En España existen dos tipos de pensiones: las contributivas (aquellas que se dan después de haber cotizado) y las no contributivas (que se conceden a quien lo necesita, sin necesidad de que haya cotizado). Una de las pensiones no contributivas más importantes es la pensión de invalidez.

La pensión de invalidez es una prestación no contributiva (es decir, no hace falta haber cotizado para cobrarla) que se concede a las personas que se no pueden trabajar, pero necesitan ingresos para llevar una vida digna. Según la página del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso): "La pensión no contributiva de invalidez asegura a todos los ciudadanos en situación de invalidez y en estado de necesidad una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios, aunque no se haya cotizado o se haya hecho de forma insuficiente para tener derecho a una pensión contributiva".

¿Quién puede solicitar la pensión por invalidez?

El primer requisito para solicitar la pensión no contributiva por invalidez es no tener ingresos personales o rentas. Concretamente, en 2022, no superar los 5.899,60 € anuales si quien la solicita constituye una unidad familiar independiente: es decir, si no vive con más familiares.

En caso de convivir con más familiares, los ingresos máximos para pedir la pensión por invalidez cambian porque se calculan sumando los ingresos de todos los miembros que forman la unidad económica.

Requisitos específicos: esto tienes que cumplir para recibir la pensión por invalidez

Además de los ingresos anuales máximos (5.899,60 €) los candidatos a recibir la pensión de invalidez tienen que cumplir con otros tres requisitos: de edad, de residencia o de discapacidad.

  1. La edad debe ser superior a 18 años e inferior a 65.
  2. La residencia debe estar en territorio español durante mínimo cinco años (dos de ellos consecutivos y anteriores a la fecha de solicitud).
  3. La discapacidad debe ser superior al 65%.

Además, es importante aclarar que la pensión no contributiva de invalidez es no es incompatible con trabajar (ya sea una actividad laboral lucrativa o no). Es decir, los pensionistas por invalidez también pueden trabajar en otras actividades, siempre y cuando su discapacidad se lo permita.