Estas navidades hay que estar más alerta que nunca: con el aumento de las compras online, las ofertas y las aglomeraciones en espacios públicos, los delincuentes aprovechan para saltar sobre sus víctimas y hacerse con sus datos, dinero y objetos personales. Para luchar contra los robos en cualquiera de sus formas, la Policía Nacional ha puesto en marcha una campaña especial en todas las provincias de España.

Además, el Cuerpo también utiliza sus canales de comunicación para advertir a la ciudadanía de cuáles son las estrategias más populares entre los ladrones. Por ejemplo, si estamos en el centro de una gran ciudad durante las fiestas, debemos llevar cuidado con las personas anónimas que nos paran para pedir u ofrecer ayuda, prestar especial atención a nuestros bolsos, riñoneras o mochilas y extremar la precaución cuando visitamos el cajero para sacar dinero en efectivo.

Una de las últimas publicaciones en Twitter de la Policía Nacional apunta a otro tipo de delitos: aquellos que se cometen a través de Internet, las redes sociales o los canales digitales.

La mayoría de la ciudadanía ya está habituada a este tipo de estafas que intentan penetrar a través de sus propios teléfonos móviles: los correos electrónicos, los mensajes de texto o mensajes directos son canales habituales que utilizan los delincuentes para hacer 'phishing' o suplantar la identidad de otras personas con el objetivo de robar.

El último aviso de la Policía Nacional sobre WhatsApp

La Policía Nacional ha publicado una imagen donde se ve una captura de una conversación de WhatsApp donde un estafador ha intentado robar a una ciudadana haciéndose pasar por su hijo.

En el mensaje, el ladrón comienza dirigiéndose a la persona como "mamá" y continúa explicándole que su móvil se ha estropeado y que ha tenido que cambiar de teléfono. Después continua con el engaño: "tengo que pagar una cosa y no tengo la tarjeta en mano. Me podrás hacer una transferencia y te lo devuelvo al tener la tarjeta en mano".

Este tipo de estafa es una de las más peligrosas, ya que al hacerse pasar por una persona tan cercana la víctima siempre tiene predisposición a caer.