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Carnaval

Tercera semifinal del COAC: coplas antes de la tormenta

La noche aprieta en el tramo final de la competición con mucho sabor local y el remate de la comparsa almeriense

Comparsa 'El asesino de comparsistas'.

Comparsa 'El asesino de comparsistas'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

José Luis Pérez Cerón

José Luis Pérez Cerón

Tercera noche de semifinales con el calendario cambiado debido a la borrasca Leonardo. Tras la función de hoy, volveremos a vernos el jueves con la cuarta semifinal y el viernes con la esperada Gran Final. Estas circunstancias son extraordinarias y el Carnaval no escapa a ellas. Paciencia y a no cometer locuras.

Desde el recorrido de las murgas locales a las comparsas de Málaga y Almería, la noche se completó con altura, dificultando la tarea de saber cuál será la elección final del jurado.

La noche dedicada al Málaga CF, con un Cervantes blanquiazul, comenzó con la presencia de Basti y el equipo de los Supercapacitados que ha ganado el trofeo Fair Play, junto a autores y protagonistas del Carnaval. Un reconocimiento a un equipo dispuesto a hacer más humano el mundo.

Murga infantil 'Nos falta 1 pal' coro'

La Murguita actuó en la tercera semifinal con 'Nos falta 1 pal' coro'.

La Murguita actuó en la tercera semifinal con 'Nos falta 1 pal' coro'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Casualidades o no, este coro góspel ha abierto la semifinal con un tipo blanquiazul gracias a sus túnicas, pañitos de croché y bufanda. Este cuasi coro de la Murguita canta a Momo, su amigo, sigue invitándonos a cantar con ellos. Como en su primer pasodoble, dedicado al Málaga CF, algo que se hereda y se transmite como la pasión al Carnaval. El segundo, a seguir defendiendo a la cantera. Los cuplés los cantan a su afición al cine y al uso del móvil de ellos (que es menos que el de los adultos).

En el final del popurrí homenajean a la murga Los desamparados, que empezó con la Murguita hace años. Qué necesarios siguen siendo los grupos infantiles. Qué necesario es curarles del mal de la competición. La enseñanza de hoy será el concurso limpio y cuidado cuando sean adultos. Crespi y Alberto saben cuál es la fórmula.

Comparsa infantil 'La fábrica'

Comparsa infantil 'La fábrica'.

Comparsa infantil 'La fábrica'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Hace 35 años, cuando Paqui Prieto comenzó su aventura con las agrupaciones infantiles, probablemente no imaginó cómo seguiría sumándose a la fiesta con tal trayectoria. Su grupo, el de sus "grillitos", venía como una factoría de creación carnavalera en sus múltiples facetas, desde la escenografía a la costura, de la música a las letras. Un merecido homenaje a la trayectoria de su directora.

Su primer pasodoble estuvo dedicado a la pasión por el Carnaval, pese a los achaques de los años. El segundo a la paz, en la escuela especialmente. La violencia escolar se soluciona desde aquí, desde abajo. Los cuplés, para el control parental y al poder mágico de las madres para encontrarlo todo. Que disfruten y que Paqui sea testigo de ello.

Murga 'Los máquina'

Los camareros de la murga 'Los máquina' abrieron la competición.

Los camareros de la murga 'Los máquina' abrieron la competición. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

El día volvía a hacerse en la escena del Cervantes cuando aparecía la terraza de El Tintero y sus camareros como primera agrupación en competición de la noche. Dejaron muy buenas sensaciones en el primer pase y les tocaba revalidar el puesto en la lucha por pasar a la fase final. En el popurrí aludieron a las palabras de Miguel Ángel Merchán sobre la falta de calidad de la modalidad y ellos son los que vienen a subirla, aunque el murguista lleve razón. Quizás haya sido el necesario detonante para buscar que las letras y la música sean de sobresaliente, y estos Malagüitas han demostrado que aún hay mucho que seguir trayendo al Carnaval. Eso sí, por esa misma regla deben ser quienes potencien la disciplina, la cuiden y la expandan.

En sus pasodobles defendieron, a través de sus tipos anteriores, que Málaga esté siempre en su boca. Otra vuelta de tuerca a un tipo que siempre les funciona. En el segundo, hablando a una madre (Teresa Porras) sobre la desigual relación con sus hijos -el predilecto, el centro; el olvidado, los barrios- a costa de la limpieza. Una pieza crítica enorme, aunque no estuviese hoy la concejala para escucharlo.

Los cuplés fueron el plato fuerte. Quizás el primero más de los que encajan en cualquier fase. El segundo, escuchado el concurso, a la propia disciplina en un bolso de fondo infinito donde, con los problemas de habitabilidad de una ciudad imposible de precios, se ha empadronado un vecino, que apareció duchándose y que arrancó las mayores risas y aplausos, hasta el punto de que fue complicado escuchar el estribillo.

El popurrí innovó con la cuarteta paciente de quien intenta aparcar alrededor de El Tintero. Ellos supieron enlazar los puntos fuertes del mismo, como el caso del espetero con frenillo, para que sirva ese recuerdo divertido. Es la fórmula de crear más humor, sobre todo por el factor de ser imprevisto. Eso es lo que suma. En el apartado mejorable, esta vez sonaron algo peor que en preliminares, algo falló en las voces y en alguna letra mascada, entendemos que producto de los nervios.

Veremos si hay recena el próximo viernes y, si es así, que asuman la final como una oportunidad para alcanzar la gloria si el jurado lo considera.

El tipo: Camareros de El Tintero, en plena faena, entre platos de pescaíto.

Las coplas: Pasodobles para defender su repertorio malagueñísimo, en el primero, y para criticar la gestión de la limpieza de Teresa Porras el segundo. Cuplés para las eternas obras del Metro y para la disciplina y el problema de vivienda, después de lo descubierto en el interior de un bolso.

Comparsa 'La tierra canta'

Hadas de la comparsa 'La tierra canta'.

Hadas de la comparsa 'La tierra canta'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Desde un apacible rincón del bosque llegaron estas comparsistas a traer su defensa guerrillera: a la ciudad, al Carnaval, a la educación, a Andalucía, al amor y a la mujer. En el colorido crisol de sus coplas abrían la modalidad en la tercera noche del Cervantes. Esta variedad de su repertorio se agradece que no todo lo monopolice el tipo, sino que abra a otros temas y asuntos de interés.

Esta comparsa viene afinada, sin estridencias. Cantan con la bandera de Andalucía y un paño verde en el segundo pasodoble a la confianza de una joven que ha sido diagnosticada de cáncer de mama frente a su madre, en ese trago tan difícil de decir que va al hospital para cursarse. Más complejo fue el primero, dando varias razones para defender la educación como la base de la libertad, en el consejo de que siga estudiando, la mejor herencia que puede dejar una familia a sus hijos, poniendo como ejemplo a ilustres malagueños.

En el apartado de cuplés, la purpurina, sus polvos mágicos, fue el hilo conductor. Repartida entre muchos, desde el ayuntamiento hasta las comparsas, unas coplas más ácidas que divertidas. El popurrí sirvió para recordar que, frente a un mundo cambiante, seguir creyendo en la educación es fundamental para construir la Málaga a la que aman, a la que defienden. Por la que se desviven.

El tipo: Hadas guerreras que defienden a la tierra, al bosque en el que viven.

Las coplas: Primer pasodoble completo y complejo para recordar que la educación es la fuente de la libertad. Segundo, en el diálogo entre una madre y una hija, para tratar los cribados de cáncer de mama en Andalucía. Ambos cuplés para hablar de sus polvos mágicos (la purpurina).

Murga 'Los psico-zi'

Rigoberto Barranco, psicoanalista de 'Los psico-zi'

Rigoberto Barranco, psicoanalista de 'Los psico-zi' / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

La necesidad del factor sorpresa forma parte de esta fase de la competición. En la consulta de Rigoberto Barranco, la murga de los Zarbori quiso empezar sin los potos, pero ya se encargó el jugador del Málaga Larrubia de hacerlos entrar en escena vestidos de blanquiazul. Sentenció el psicólogo con que, finalmente, fue penalti. En esa disciplina, canalla y callejera, como su sino, se mueven con facilidad. Es más, el poto volvió a regalar más adelante un momento de gloria.

Pero no nos desviemos del análisis -perdón-. El grupo trajo, tras la presentación con sus pegotes adecuados, dos pasodobles en sendas vías de crítica y piropo. En el primero, se propusieron dejar claro que tras una bandera no se puede esconder la intolerancia, que los intolerantes y retrógrados se deben llamar por su nombre. En el segundo, y a pesar de que el tipo sea argentino, trajeron sueños de una Málaga que les conquista, con especial humor en el protagonismo de las palmeras de la Kiki.

En estas piezas claves, junto a los cuplés, se notaron algunas carencias en el grupo, en el aprendizaje de letras y en la entonación. Las cupletinas tuvieron su poquito de parodia cuando hablaron de todo lo que aportan las regiones españolas y el doble sentido de los gallego con el presidente del jurado, Antonio Carlos Rojas Gallego. Especialmente aplaudida la dedicada a la hamburguesa patentada pero no comercializada de nuestra concejala de Fiestas.

El popurrí cuenta con un humor inteligente, a veces poco sonreído, incluso con falta de respuesta del público cuando llega el momento de analizar las manchas de tinta. Que en el Carnaval todo no se puede quedar en el pensamiento. Habrá que seguir los pasos de esta murga, según decida el jurado, pero siempre en la calle.

El tipo: La consulta del psicólogo Rigoberto Barranco. Experto en tantas cosas.

Las coplas: Primer pasodoble a los intolerantes patrios. Segundo, piropo a Málaga. Las cupletinas para el duro trance de la ITV, los parques infantiles actuales, a los políticos venidos de Galicia y a las hamburguesas de famosos del McDonalds. La de Teresa Porras no la aceptaron.

Comparsa 'El asesino de comparsistas'

Investigadores de 'El asesino de comparsistas'.

Investigadores de 'El asesino de comparsistas'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Si a la música y a la voz le unimos la capacidad camaleónica de transformarse y adaptarse a las circunstancias, es posible que obtengamos como resultado la parte fija de esta pieza propuesta por la comparsa del Guti. Desde la modulación inicial imitando a investigadores de la talla de Hércules Poirot a la adaptación a los sospechosos del asesinato del comparsista, según su tipo, su situación de poder. Esa conjunción crea el recorrido preciso hacia una comparsa bien andamiada.

En la pluma afilada de Jesús Gutiérrez se aprecian responsables de hacer que el Carnaval muera con cada voz silenciada. Las cofradías recaudan parte del problema en el primer pasodoble, una obra más que notable del arrepentimiento de un malagueño al dejar, como herencia, una ciudad destruida por desidia. Y volverán a ser parte del popurrí, una visión externa que puede servir de punto de reflexión. En el segundo pasodoble, el orgullo de quien luchó como ama de casa para hacer posible a una familia pese a las inmensas dificultades.

Los cuplés quedaron divertidos en ambos casos, sufrido el caso por tantos malagueños con las máquinas expendedoras de Parcemasa. Y, por supuesto, que la participación de uno de sus componentes en el programa de televisión deje también el humor mímico, el que no habla, mientras degustaba su rollo (mixto, espero). El que deja la propuesta a la altura. Pero cuidado con que el vértigo haga caer, no se puede perder pie, un trabajo exquisito tiene que terminar bien rematado. Las obras se completan en cada pase.

El tipo: Sherlock Holmes carnavaleros que continúan analizando un crimen.

Las coplas: a la desidia y la rodilla clavada en el suelo del malagueño, el primer pasodoble. A la abuela de su chiquillo, ama de casa, frente a la difícil vida que tuvo para sacar todo adelante, el segundo. Cuplés a las máquinas expendedoras del cementerio de San Gabriel y a la participación de uno de sus componentes en 'La isla de las tentaciones', con showarma incluido como remate.

Murga 'Los del prendimiento'

Malagueños en la pira de 'Los del prendimiento'.

Malagueños en la pira de 'Los del prendimiento'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

La afición no es la primera vez que resuena en demasía. Mucha animación dificulta que el grupo arranque y el tiempo corre en su contra. Ahí debe existir también la contrición. Estos malagueños preparados para salir ardiendo en la pira de la plaza del Ca brbón comentaron en un par de ocasiones esta circunstancia, y los nervios sobre la escena los llevan ellos. Mesura, por favor.

Desde el año 2030 (o desde hoy mismo, si hablamos de lo que el turismo nos quema) ha llegado una agrupación que ha ido compensando dos partes, sus voces y su historia, por otros aspectos durante la actuación. Si brillantes fueron las voces al inicio y rebajaron el nivel en el popurrí, donde alguna carencia se vio, la historia del tipo se amplió al final con los guiris en acción, concluyendo con rotundidad.

La crítica del grupo en las letras de los pasodobles, a la falta de lucha de Andalucía y a los problemas de vivienda y la desaparición del comercio local por las infraviviendas, son feroces. De las más incisivas del Carnaval, aunque quedan deslucidas cuando se estiran los versos. Los cuplés, el primero muy muy ácido, de los que provoca una aspiración del público. El segundo, quizás poco apropiado para esta fase.

El tipo: Malagueños condenados a la hoguera en la plaza del Carbón.

Las coplas: primer pasodoble muy crítico con los problemas de vivienda en la ciudad y la reconversión de locales en zulos habitables. Segundo para que Andalucía despierte de su falta de lucha. Primer cuplé a los fichajes de las comparsas y segundo a los preservativos de sabores, de pelo.

Comparsa 'El nacimiento de la tragedia'

'El nacimiento de la tragedia' cerró la tercera noche de semifinales.

'El nacimiento de la tragedia' cerró la tercera noche de semifinales. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Cerraba la noche la comparsa de Almería que convertía la tragedia en una función. Se alzaba el telón despacio, a medias, esperando a la copla de presentación de este grupo que cantaba al género dramático. Girasol en mano, símbolo de la admiración y el respeto, cobraba sentido su presentación con la llegada al Cervantes, más preparado técnicamente que la ESAD. Y se unía la máscara azul y dorada en sus rostros con la que cantar su lamento de su lance por febrero.

Esta comparsa, que aguarda su camino de vuelta a casa bajo los efectos ya persistentes de la borrasca Leonardo, cantó en su primer pasodoble a Caparrós, cuyos documentos han sido desclasificados para la familia, reprochándole a quien le disparó que no podrá romper con la historia de Andalucía democrática y libre. El segundo, de sabor valenciano hacia Mazón tras su dimisión alargada un año, quedaba algo atrás. En las voces afinadas de esta agrupación juega la dificultad de escucharse entre ellos con el sombrero de ala ancha del tipo, que hace efecto pantalla, por lo que eleva el nivel de trabajo.

En sus cuplés cantaron a la gastronomía, hilando los finales de ambos en un producto tan sencillo como el pan con sobrasada. Las cuartetas finales que conforman el popurrí se convertía en un repaso de la literatura, de la verdad, el drama real y la vida con su amada. Con ella, pase lo que pase, y como diría Quevedo, "polvo será, mas polvo enamorado". Culminó su pase de nuevo con el sentido de un telón que sí bajaba para esperar a la próxima función.

El tipo: Protagonistas teatrales de la tragedia más clásica.

Las coplas: primer pasodoble a Manuel José García Caparrós y su ser símbolo de Andalucía. Segundo para la dimisión de Mazón un año después de la tragedia de la Dana. Cuplés a las miles de recetas con pistacho y a la alta cocina, con remate compartido entre ambos.

La reflexión de la noche

El teatro: La noche malaguista lució colores blanquiazules entre todos los estamentos verticales del teatro. Esa costumbre viene a vincular la ciudad con sus referentes, al que se debería unir el Club Baloncesto Málaga en otra semifinal.

El ranking: Destacada posición para las coplas dedicadas a Luis Bermúdez, a la postre presidente de la Fundación y cargo de confianza en el Ayuntamiento. Y Andalucía también en pugna por ser lo más escuchado.

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