Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Carnaval

Gran Final del COAC Málaga 2026: la divina tragedia

La última noche de Carnaval en el Teatro Cervantes regaló una sesión con las mejores coplas de murgas y comparsas

'La comparsa del Valle', en su pase de la Gran Final.

'La comparsa del Valle', en su pase de la Gran Final. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

José Luis Pérez Cerón

José Luis Pérez Cerón

Catorce días han pasado desde que el telón de la ESAD se alzó para inaugurar una nueva edición del COAC. Muchas han sido las agrupaciones que han ansiado encontrarse frente por frente a las estatuillas que se entregan en la última noche. Por el camino, nombres propios que hacen el Carnaval siempre mejor, independientemente del fallo del jurado. Hay que restarle -y mucho- el veneno. No por ello pueden quedar sillas vacías si tantísimo se ama a la fiesta.

Con la final los egos mueren en la tragedia y se engrandecen en la comedia. Las dos máscaras de un mismo mundo. El que necesariamente acaba hoy porque la competición solo es la previa del Carnaval, gane quien gane, pierda quien pierda. Adiós concurso, viva el Carnaval.

La previa de la noche

A las ocho en punto salían sobre las tablas las autoridades municipales junto a Luis Bermúdez. Francisco de la Torre como caballero de la cruzada medieval defendiendo el Auditorio Municipal. Teresa Porras, concejala de Fiestas, con atuendo reciclable de los años veinte del pasado siglo y Francisco Pomares y Dani Pérez coincidieron con el tipo de Neptuno a las puertas del Puerto.

Además, y con la iniciativa de la Fundación del Carnaval de Málaga, se vieron muchos más disfraces que en otros años. Repartieron coloretes, gorros y pompones para hacer del Cervantes un teatro mucho más apropiado para la fiesta. Quien no se lo puso solo lo haría por excusas.

Una charanga inauguró la función con el Himno del Carnaval. Solo falta que el Cervantes lo coree sin miedo a desafinar, una vez hecho propio este canto de los Cantores de Híspalis. Una fiesta por todo lo alto, como Málaga merece, pese a la mirada adusta del dueño del local.

Murga 'Los del prendimiento'

Miguel Ángel Vegas 'El Chorly', en la actuación de la murga 'Los del prendimiento'.

Miguel Ángel Vegas 'El Chorly', en la actuación de la murga 'Los del prendimiento'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

La emoción en los ojos de Miguel Ángel Vegas, 'El Chorly', bien valía la ovación del público al finalizar su pase. El pregonero del Carnaval 2026 junto a Rafael Estades 'El Morta' fue, junto a su murga, el encargado de abrir el telón del Cervantes por primera vez en esta noche. Primera vez que la agrupación de los Niños llegaba a la final en la modalidad de murga y primera impresión de una noche que se antojaba antológica.

Entre el nerviosismo y la sonrisa de volver a ver cómo el gran telón azul se alzaba cantaron su presentación volviendo a situarse en el mismo sitio en el que los dejamos por última vez, aún sin quedar reducidos a ceniza. Paradojas del concurso, no pueden ya reducirse a polvo porque ostentan uno de los premios. En su futuro 2030 escucharon ya las autoridades municipales sus críticas, tanto las divertidas de la presentación como las muy incisivas en el segundo pasodoble, donde invitaban a los oyentes a cambiar las tornas en las siguientes elecciones. Por su parte, el primero fue para Luis Bermúdez, presidente de la Fundación del Carnaval. Realizaron un sumario muy crítico a su gestión -que tiene también luces-, especialmente al hecho de haber dado un paso a ser asesor en el Ayuntamiento de Málaga, hecho por el que dejará atrás su responsabilidad carnavalera muy pronto.

Los cuplés, la nota fuerte de esta modalidad, fueron más flojos. Relajarse en la final y hacer dos piezas así quizás no sea la mejor opción. Las letras no son especialmente grandilocuentes y la música tiene sus carencias, aunque el grupo las compensa con las voces. Si parte del grupo viene de comparsa y afina tan bien, ¿podrían convertirse en maestros vocales de esta modalidad? No se lo tomen como una campana al vuelo, sino como una propuesta en firme.

Tras el popurrí, en esta ocasión dominado por los guiris que vienen a quemarlos, acudieron al friso floral a recibir el primer gran aplauso de la noche. Merecido siempre, solo haber llegado hasta aquí es signo de un buen trabajo. Eso sí, en 2027 que el tipo les deje moverse por el escenario, que ya les toca.

El tipo: Malagueños listos para acabar a la parrilla en la plaza del Carbón.

Las coplas: Pasodobles muy críticos a la gestión de Luis Bermúdez en la Fundación del Carnaval y al alcalde en el Ayuntamiento. Primer cuplé escatológico -maravilloso-, segundo al miedo vivido en semifinales por si sonaba la alarma por alerta roja.

Comparsa 'El asesino de comparsistas'

Los investigadores de 'El asesino de comparsistas', primera de la noche en su disciplina.

Los investigadores de 'El asesino de comparsistas', primera de la noche en su disciplina. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Don Francisco Hurtado de Mendoza y Martín ha sido asesinado por tercera vez en este Carnaval y estos investigadores, de inspiración victoriana, vienen al Cervantes a intentar resolver el homicidio. Acuden a la cena a intentar saber cuál de los sospechosos ha sido el culpable. ¿El obispo, el hostelero, el alcalde? Al final, como cantan al refranero, "entre todos lo mataron y él solito se murió". Y quedó sin resolver el crimen y nunca pasó nada.

La comparsa del Guti combina la acción estratégica de Curro Ruiz y las letras de Jesús Gutiérrez en una obra completa, hecha para concursar y buscar que la estatuilla acabe en sus manos. Saben cómo se comporta el COAC y son auténticos admiradores de febrero. De ahí que sus pasodobles sean empleados como crítica, hasta cierto punto inmisericorde contra quienes tratan de hacer la realidad un poco más difícil. Usan el metacarnaval para hablar de lo que viven muchos autores cuando los critican de forma destructiva en las redes, en los palcos y en los grupos de Whatsapp. El segundo, convirtiendo el Cervantes en un pleno de libertad donde quien gobierna es el pueblo, a costa de los desalojos que el alcalde ha practicado en varias ocasiones.

Siguieron pidiéndole disculpas a De la Torre por su anterior letra, haciéndole un guiño para que les dé un puestecito en el Ayuntamiento, uniendo así ambas composiciones. El segundo para la alerta naranja, la lluvia y Teresa Porras, de última hora, donde patinaron mascando letra, al igual que en el primer pasodoble. Errores en una final también se contemplan, son humanos.

Pese a estos deslices, completaron una actuación muy completa, aplaudida, con la intención de alzarse en el podio lo más alto posible.

El tipo: Detectives en busca del asesino de los comparsistas.

Las coplas: primer pasodoble a los críticos destructivos del Carnaval, los auténticos asesinos de comparsistas. Segundo a costa de los desalojos en los plenos municipales realizados por el alcalde en el último año. En el primer cuplé le piden perdón a De la Torre y le piden un puestecito, mientras cantan de última hora a la alerta naranja y a Teresa Porras, que espera que la lluvia limpie las calles.

Murga 'Los ahumaos'

Murga de Roquetas, 'Los ahumaos', en la Gran Final.

Murga de Roquetas, 'Los ahumaos', en la Gran Final. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Dentro de su parodia del crucigrama en el popurrí, los roqueteros que vienen desde el interior de una sauna dieron su propio triple mortal: había quienes no les veían en la Gran Final, pero la murga de Roquetas no es la primera vez que se sube a este nivel, por lo que algo tendrá para que el jurado le haya dado el plácet y la plaza. Independientemente del sistema de puntuación, que ha trastocado los planes de casi todos los presentes, el sistema de puntuaciones es variable en el concurso y ha logrado que estén, una vez más, en la última noche del COAC.

Comenzaron su participación con chubasquero y paraguas tras las intensas lluvias de la borrasca Leonardo. Cambiaron la presentación y mantuvieron las variaciones en el popurrí, pero la esencia del tipo fue la misma, desde el interior de la sauna, esta vez sin calzoncillos censurados. Cantar sentados, como en los dos anteriores pases, supuso una gran dificultad, en algunas ocasiones dificultando que las voces conectasen bien. En sus pasodobles hicieron un bello canto a la vida, a quedarnos con las cosas buenas que nos ofrece y que, en lo que esta dura, no deberíamos perder cuando el día acabe. El primero estuvo dedicado a la unión del pueblo en las tragedias y desgracias ante una clase política que busca su beneficio.

El primer cuplé fue inferior al segundo, que sí arrancó bastantes carcajadas con el remate. La baliza volvió a la palestra con motivo de la farra que se pegaron. En el primero volvieron al pelo, que ya ha causado estragos en las valoraciones. Al acabar su pase recibieron una ovación, independientemente de los gustos o de las teorías de si debían estar en la final o no. Roquetas es de Málaga y volveremos a verlos, en la calle y en el concurso. Gracias siempre por venir.

El tipo: desde la sauna vuelven estos roqueteros. Paraguas en mano al inicio.

Las coplas: Pasodobles a la unión del pueblo ante las graves catástrofes y frente al rédito que de ellas sacan los gobiernos y a vivir la vida, a disfrutarla hasta el último suspiro. Los cuplés fueron para la IA y su uso para fines sexuales, de pelo, y para la multa de un policía por no llevar la baliza homologada pese a haberlo dado todo antes de llegar a la Gran Final.

Comparsa 'Los apóstoles'

'Los apóstoles' llenaron el Cervantes de fe carnavalera.

'Los apóstoles' llenaron el Cervantes de fe carnavalera. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

En el martirologio del Carnaval contemplan a los apóstoles nombres como los de Cantarero, Miguel González 'El Cabeza', Javi Zumaquero, Crespo, Paco y Pepe Gallego, Alba del Palo o Manolo Doña. Rodean a Bernardo Mora, 'Dito' y toda esta constelación espera dentro de muchísimos años a David Santiago, autor de este templo de las coplas carnavaleras. Sin prisa, que aún le queda mucho por dar como él mismo enumeraba en sus coplas y contemplaba desde lo más alto, desde el Paraíso de las Bellas Artes, en su segundo pasodoble. Por si alguien lo dudaba, el autor resucitó al tercer pase.

La presentación se reveló de nuevo en un grupo en el que, en lo vocal, no tiene nada reprochable. Siempre cantan bien y la llegada de Antoñito León -el único de la familia en esta final, con el permiso de Pepe como figurante con Guti- hace crecer al grupo. Sin embargo, parece que las ideas naufragan en cuplés. Los dos dieron un mismo remate para dos temas diferentes, uno en clave carnavalera y el otro en internacional.

En la tanda de pasodobles, el primero sirvió como homenaje a voluntarios como los de Juegaterapia en el hospital Materno Infantil, a la par que criticaba a las instituciones públicas y a los poderes fácticos de la ciudad. Esta estructura bipartita dificulta que se entienda del todo el hilo. En cambio, el popurrí fue a la idea de nuevo. Mejoraron el pase de semifinales que dejó bastante frío a quien suscribe esta crónica. Final, sí. El puesto... el que determine el jurado.

El tipo: Seguidores del Dios Momo en el templo del Carnaval.

Las coplas: primer pasodoble crítico con las instituciones y que aplaude a los voluntarios de Juegaterapia en el Materno. Segundo autobiografiado por David Santiago a su intención de seguir escribiendo y componiendo, pese a quien le pese. Cuplés para las cuentas en el Cervantes y para el desembarco de Trump en Venezuela, con idéntico remate señalando al palco de autoridades.

Murga 'Los psico-zi'

Rigoberto Barranco, personaje de la murga 'Los psico-zi'

Rigoberto Barranco, personaje de la murga 'Los psico-zi' / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Si la terapia de esta murga de los Zarbori fuese para todo el teatro Cervantes, el premio se quedaría corto. Desde su consulta nos reciben por tercera vez para psicoanalizar la actitud de los presentes. Y aunque su elfo carnavalero diga, en una de sus cupletinas, que pueden quedar en quinto puesto, esta agrupación tiene ya doble premio: el del concurso y el de su naturaleza como callejera.

Al abrirse las cortinas, los potos estaban sentados en primera fila de la agrupación, dispuestos a seguir con su dosis de protagonismo. Es el tipo de parodia que hace que se disfrute de la actuación desde el primer momento, con el efecto sorpresa hecho presente. Mismas risas las que se escucharon en las cupletinas, siendo las dos primeras mejores que las dos últimas, donde la letra les falló en el remate, aunque era de auténtica actualidad con lo vivido en la misma noche antes en el lateral del Cervantes.

Muy necesario y al tipo el primer pasodoble, ante el miedo que nos atenaza. La receta es ponerle amor. El segundo, dedicado a la gestión de De la Torre en la ciudad, con varios recados al primado de la ciudad. Muy cuidada la propuesta de Jose Mari Valenzuela, en un estilo único e irrepetible. Bueno, repetible porque en la calle tendremos de nuevo al grupo en acción.

El tipo: Rigoberto Barranco, tercera sesión de terapia. Aunque los potos le roben el protagonismo.

Las coplas: Pasodoble al amor como remedio fundamental contra el miedo. Segundo crítico a la gestión de De la Torre en la ciudad. Cupletinas a los animales que pululan por Málaga, a las graduaciones (recuerdo a Olimara, gran boutique), a la inteligencia -artificial- de su cuñado y al travieso elfo carnavalero.

Comparsa 'El nacimiento de la tragedia'

Sin sombrero los actores de la comparsa almeriense 'El nacimiento de la tragedia'.

Sin sombrero los actores de la comparsa almeriense 'El nacimiento de la tragedia'. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

En el guion de esta tragedia constaba el tercer acto, el que resuelve la situación y deja el final feliz, triste o dramático. En el caso de la comparsa almeriense, que ya estuvo presente en la final con La jaula de las locas y La tripulación del señor Iluso, se volvía a hacer posible su presencia en esta noche conformando su propia trinidad. Y lo hizo por todo lo alto con un pasodoble de los que cuenta con fondo, con poesía y con intención: más allá de considerarse malagueños, traen nombres de la ciudad que escapan de las habituales referencias, a su historia con Prados, Altolaguirre y Zambrano. Emocionante y emotivo para quien ama la cultura de su municipio. El tipo daba juego y se descubría en los colores de la ciudad, acabando el mismo con sombrero en mano, saliéndose del personaje para ser ellos.

En el segundo, la corona y la Casa Real fueron el centro de sus críticas por su inacción y su papel prácticamente anecdótico en el plantel social de la nación. En el caso de los cuplés, el primero podía haber acabado en tragedia -sí, con doble sentido- pero con un remate divertido. El segundo fue lo que restó a la actuación.

Las voces de este grupo son innegables. La propuesta parte de un tema que, es cierto, vuelve esta noche con la comparsa de Alhaurín El Grande, pero se trabaja en una óptica del Siglo de Oro, más que en el prisma actual. El popurrí se mantuvo en su texto, en los papeles y en sus acotaciones. Y pese a que el aplauso llegó antes de la coda final, el telón volvió a sus manos, se detuvo para acabar en una nana de un grupo que borda la propuesta.

El tipo: Actores trágicos de teatro.

Las coplas: Primer pasodoble a Málaga, con el tipo vinculado a colores, formas y pasiones. De altura. El segundo, un recado a la Corona como institución. Cuplé primero a los románticos que escriben el nombre de la mujer a la que pretenden en la arena. El segundo, a los símbolos por los que se recuerdan a los líderes mundiales.

Murga 'Los máquina'

Reparto de pescaíto con la murga 'Los máquina0.

Reparto de pescaíto con la murga 'Los máquina0. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Coreándoles "boquerones, boquerones" acabó la actuación de esta murga que aspiraba a absolutamente todo en la Gran Final. Negaron el grito de campeones porque el del pescaíto iba más al tipo. Comenzaron abriendo una nueva página en su recorrido cuando decidieron introducir nuevos pegotes, como el que ubicaba su restaurante concretamente en la playa de El Dedo, que de los cielos emergió en la actuación.

Sus pasodobles fueron para hablarle a la ciudad, homenajeando a los camareros que soportan muchas veces las malas acciones del público, y a la juventud que sueña con vivir un pasado que, al escarbar en la historia de Málaga, deja de ser tan idílico, como testimonió la carretera de Almería. En el apartado de cuplés optaron por que Daniel Pérez, portavoz municipal del PSOE, quedase en ambos como un sujeto invisible, y vinculando ambos al uso del carril VAO o a la ComiCon, con presencia completamente local en este sentido.

En el popurrí introdujeron de nuevo al jabalí que tanta gracia hizo en el tipo del año pasado. Revestido de marengo y con un plato sobre su lomo, se encargó de continuar con la tradición del pescaíto en esta esquina de nuestro litoral. Los fallos del grupo estuvieron en algunas letras que mascaron, aunque disimuladamente, y que dejaron el pequeño margen de imperfección que siempre se tiene presente. El jurado dictaminará, pero...

El tipo: Camareros de El Tintero que han traído, en esta ocasión, pescaíto en forma de chuches. El de verdad no ha sido autorizado.

Las coplas: A los camareros que trabajan en la ciudad y a la juventud que ansía un pasado que no conocen, invitándoles a transitar por la Desbandá. Los cuplés, al carril VAO y a Dani Pérez, el primero; a las colas en la ComiCon y las listas de espera en sanidad, con remate a Dani Pérez de nuevo.

Comparsa 'La comparsa del valle'

La familia y 'La comparsa del Valle', unidas en la escena.

La familia y 'La comparsa del Valle', unidas en la escena. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Sin venir a contradecir a Calderón, aunque la vida sea sueño, como dice Mägo de Oz, "cuando un sueño muere es porque se ha hecho real". Esta agrupación de Alhaurín El Grande ha dejado ya para siempre una obra maestra del Carnaval malagueño que no solo se suma a la lista de premios de la historia del COAC, sino que llama a las puertas del oro, las mismas que trató de alcanzar La amada invencible una década atrás. Y si el jurado piensa de otra forma, es lícito, pero quien les escribe ya guarda a la familia Del Valle para siempre.

Porque ellas, sin entrar en categorías de género, han dejado una propuesta brillante, nunca vista, que deja un pase magistral. En los pasodobles, hablando de su propia historia como grupo, con el doble de esfuerzo que requiere. El segundo con una apuesta de verdad: contar la misma historia de la familia Del Valle sobre la que se sostiene su tipo. En los cuplés, además, curioseaban entre fenómenos extraños de difícil explicación que hicieron reír. Sí, una comparsa haciendo reír de verdad. Existe.

Y si algo quedaba por añadir, cambiaron dos de las obras de teatro que representaban: 'Fuenteovejuna', de Lope de Vega, cantada con la base del himno del Carnaval, para que toda la fiesta vaya a una; y una copla rememorando al malagueño Salvador Rueda. Su emoción era lógica al final de la función, habían conseguido hacer historia. Y si gritaban, esta vez, "campeonas, campeonas"...

El tipo: Compañía de teatro Del Valle, desde el mismísimo Alhaurín El (más) Grande.

Las coplas: Primer pasodoble a la mujer carnavalera, a la siempre difícil tarea de sacar una comparsa. El segundo a la familia Del Valle real, a la historia que inspira esta agrupación, precioso homenaje. Cuplé a la vuelta de una agrupación femenina 10 años después a la final.

Murga 'Menuda noche'

Los ratoncitos Pérez de 'Menuda noche' cerraron la modalidad de murgas.

Los ratoncitos Pérez de 'Menuda noche' cerraron la modalidad de murgas. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

Primera decepción de la noche: todos esperábamos, ahora sí, a Juan y Medio. Y es verdad que era tarde, pero de cartón piedra nos valía. En apenas algo más de 24 horas, esta agrupación se ponía por segunda vez sobre las tablas, algo que recordaron haciendo parodia. El tipo es tan simpático como en la cuarta noche de semifinales y da mucho juego porque solo el aspecto ya llama la atención y este grupo de Estepona y San Pedro Alcántara, en la calle, seguro que hace las delicias.

Este pase, quizás por lo cercano del anterior, flojeó en pasodobles y en cuplés. Eso sí, se atrevieron a hablar del genocidio de Gaza a raíz de unas declaraciones de Francisco de la Torre, un tema que apenas ha terminado apareciendo en esta edición del COAC. En la obsesión por los dientes de su segundo cuplé es un juego de palabras el de los Bracketstreet boys. Tuvo su punto, pero a las tres de la mañana el público estaba ya saturado.

En el popurrí siguieron las mismas cuartetas, algo que también hizo que el público más fiel ya las conociese. Aún así, han sido finalistas y merecen el respeto, el aplauso y el premio. Esperemos que en la calle tengan euros y medio para todos. O que traigan a Juan y Medio.

El tipo: Ratoncitos Pérez, expertos en dientes (con permiso de Jose Mari Valenzuela).

Las coplas: Primer pasodoble a sus hermanas, por regalarles a sus sobrinos. Segundo muy crítico con De la Torre, que redujo a anécdota la guerra de Gaza y comparando las tragedias de Oriente y Málaga. Cuplés para los trabajos modernos y a su misma profesión, así como a su obsesión por los dientes.

Comparsa 'El desvelo'

La comparsa 'El desvelo' cerró la Gran Final.

La comparsa 'El desvelo' cerró la Gran Final. / Fundación Carnaval Málaga / Mauri Conde

La comparsa de Marbella tuvo la difícil tarea de cerrar una noche de coplas que, con nivel, se eternizó en exceso para diez agrupaciones. Animó de nuevo a un Cervantes que llevaba siete horas de espectáculo, convirtiéndose en varios centenares los que estaban desvelados (chiste de las 3:35, no lo tengan muy en cuenta). Estuvieron en el colofón de la jornada con unas voces impresionantes, alguna algo rasgada por lo dura de la semana.

En sus pasodobles destacó especialmente el segundo, a un Carnaval donde la gente decide dejar atrás su etapa como autor, como intérprete o con un instrumento. Es una de las cuestiones que a los grupos de canto le toca trabajar. En los cuplés desearon que su número dejase de ser el cinco y que su posición dentro de la tabla final suba un poco, cualquier cambio es bueno. El segundo, con el ligoteo de Tinder, trajo a Pino a la Gran Final, como ya hiciese en sus pasodobles la comparsa del Guti. Dos finalistas recordando a una propuesta de dos formas diferentes.

En su popurrí, último regalo de la noche, consiguieron animar a un teatro ya necesitado de dar la tregua final al concurso, con ganas de vivir ya la calle. Y es cierto que la animación mermó en esta gran final (menos himnos de la IA se escucharon y más versiones del original, bien). Cerraron la sesión, culminaron el proceso por el que han pasado las cuatro disciplinas, juveniles e infantiles en exhibición.

El tipo: Noctámbulos en busca de paz en medio de la noche.

Las coplas: Primer pasodoble a la dicotomía de los extremos rojo-facha y las etiquetas. Segundo para el talento del Carnaval y un lamento por no cuidarlo lo suficiente.

La reflexión de la madrugada

El teatro: Antes de nada, un detalle: la final es agilizable entre grupo y grupo, no se puede eternizar. Hay que agradecer a todas las personas que están detrás de sonido, televisión, taquillas, camerinos, seguridad, compañeros de los medios... todas esas personas que no se ven pero están y hacen el Carnaval. A quienes lo continúan en la calle para que Málaga lo disfrute. Viva por siempre el Carnaval, que hoy empieza, incluso bajo la lluvia y con su calendario alterado. Vivan el Carnaval, háganme ese favor.

El ranking: La gestión de Francisco de la Torre y de Teresa Porras, especialmente en cuanto a la limpieza se refiere, fueron las más demandadas de la Gran Final. Unas las escucharon, pero otras se vivieron con el palco completamente vacío. Una pena.

Tracking Pixel Contents