El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Fuengirola (Málaga), ha estimado parcialmente la demanda contra una aseguradora médica por los daños causados en una intervención quirúrgica a un paciente intervenido de hernia discal y que acabó tetraparésico en sillas de ruedas.

La demanda fue presentada en su día por la Asociación del Defensor del Paciente en Málaga, en nombre de M.M.S., de 65 años, contra SANITAS, que ha sido condenada al pago de 592.318 euros, en concepto de indemnización por los daños causados en una intervención quirúrgica de "Discectomía y artrodesis cervical anterior C4-C5-C6", según la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe.

La intervención fue realizada el 17 de mayo de 2005 en la Clínica Galvez de Málaga debido a que el afectado sentía molestias por dos hernias de disco pero que le permitían realizar su vida normal y trabajar, según un comunicado de la Asociación.

El paciente fue intervenido en dos ocasiones, los días 17 y 20 de mayo de 2005, tras las cuales acabo con secuelas irreversibles como tetraparesia, parálisis recurrencial derecha, pérdida de un incisivo, síndrome postconmocional y dolor neuropático severo.

Además necesita de una silla de ruedas tras dicha intervención, por lo que le ha sido reconocida una 'gran invalidez', se añade en el comunicado.

Según la Defensor del Paciente, se le hizo firmar en el momento de la operación, un documento de consentimiento informado, en el que no se hacía constar expresamente la posibilidad de tetraparesia, pese a que finalmente acabó tetraparésico.

El Juzgado avala la tesis del demandante y su perito médico neurocirujano, que criticó la intervención realizada por no realizarse correctamente, y que además debió hacerla un neurocirujano y no un traumatólogo.