20 de noviembre de 2018
20.11.2018

La cría de Gibón nacida en agosto de 2017 en Bioparc Fuengirola es una hembra

Tras casi un año y medio de observación, el equipo de Bioparc Fuengirola ha dirimido el sexo de la cría de gibón de mejillas doradas que nació en agosto de 2017

20.11.2018 | 13:20
La cría de Gibón nacida en agosto de 2017 en Bioparc Fuengirola es una hembra

Esta pequeña hembra ha sido una de la cuatro crías que han nacido de esta especie en grave peligro de extinción en Europa durante el último año.

Ares, la hembra de Gibón de mejillas doradas que habita en Bioparc Fuengirola junto a un macho que se llama Den, daba a luz a una cría en perfecto estado en agosto de 2017. Casi un año y medio después, el equipo técnico y veterinario del zoo ha podido confirmar que se trata de una hembra. Tal ha sido la relevancia del nacimiento que el zoológico ha organizado un concurso para decidir el nombre de la cría

El Sexo del bebé se ha conocido ya que tras un año y medio gracias a una característica propia de esos animales y más específicamente de las hembras, que cambian el color del pelaje hasta tres veces en su vida. En este sentido, el equipo de bioparc Fuengirola ha explicado que es un proceso "complejo" pues el primer año de vida la cría siempre está agarrada a la madre solo a través de muchas horas de observación es posible
Durante este tiempo, el pelaje de la cría es amarillo del mismo tono que el de la hembra, lo que le premite camuflarse.

A partir de los 12, 13 meses de edad  las crías cambian a un tono más oscuro, similar al de los machos adultos, quienes conservarán ese color. Sin embargo, ellas vuelven a cambiar su pelaje una vez más a un tono amarillento, similar al de las crías.

Asimismo, han detallado este hecho, que puede parecer a priori algo común tiene un gran valor por la importancia zoológica de estos primates, ya que los gibones de mejillas doradas se encuentran en la lista roja de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN)

Una de las causas del declive de su población es la destrucción de su hábitat natural, pues, los gibones son animales capaces de braquiar, en otras palabras, cuentan con brazos adaptados para balancearse de rama en rama. Por ello, la tala sus bosques autóctonos hace que los gibones hayan perdido gran parte de su ecosistema natural. Además, son cazados de forma furtiva para su venta como animales de compañía o para utilizar su carne como remedio médico, ya que muchas culturas consideran que tienen probabilidades curativas.

Es por esto, el parque considera que ha conseguido un rotundo éxito en la labor de recuperación d especies del programa europeo de conservación de especies, ya que el año pasado solo nacieron cuatro crías de gibón de mejillas doradas en Europa, siendo una de ellas la cría nacida e el parque malagueño

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