Los sospechosos irrumpieron encapuchados y provistos de armas en la garita de seguridad de una lujosa urbanización de Estepona que uno de ellos conocía muy bien. Trabajaba allí como vigilante y conocía las claves secretas de la caja fuerte donde se custodiaban las llaves de los inmuebles. Sin embargo, para acceder a ellas tuvieron que neutralizar a su compañero que en ese momento estaba de servicio, a quien propinaron una brutal paliza. Según ha informado hoy la Dirección General de la Policía, el vigilante fue sometido al procedimiento del mataleón, que consiste en sorprender a la víctima por la espalda, pasarle el brazo por su cuello para estrangularla hasta que pierde la conciencia mientras le golpeaban la cabeza con una de las armas y unas tenazas. Finalmente fue engrilletado con sus esposas y encerrado en el cuarto de máquinas de la piscina.

Con las llaves en su poder, los asaltantes irrumpieron en dos viviendas, una de ellas con moradores en el interior, un matrimonio de origen belga que se encontraba en la cama en el momento del robo. La pareja fue maniatada y los ladrones registraron la casa para apoderarse de joyas y de tarjetas bancarias, cuyas claves fueron obtenidos bajo intimidación. Los encapuchados accedieron a una segunda vivienda, en la que no se encontraba su moradora y consiguieron joyas valoradas en 70.000 euros.

Los hechos se conocieron a finales del mes de agosto, cuando el 091 de la Policía Nacional recibió el aviso de unos pescadores para informar de la presencia de un vigilante de seguridad engrilletado a la espalda y con el rostro ensangrentado muy cerca de una lujosa urbanización de Estepona situada junto al mar. El vigilante, que consiguió escapar de la caseta de la piscina, tuvo que ser ingresado en un hospital por las lesiones graves que presentaba en la cabeza y la Policía Nacional comenzó la investigación por la garita, donde la empresa de seguridad guardaba las llaves de los inmuebles en una caja fuerte que se abría con una clave de seguridad. Dado que el vigilante no les dio la contraseña, los investigadores sospecharon que alguien del entorno de la urbanización estaba implicado en los asaltos. En la inspección de la urbanización localizaron los dos inmuebles asaltados. En una de las viviendas hallaron bridas de grandes dimensiones y encontraron al matrimonio maniatado y aterrorizado en la azotea del inmueble.

Las pesquisas revelaron posteriormente que algunas de las tarjetas robadas fueron utilizadas en entidades bancarias de San Pedro Alcántara, hecho que permitió que el pasado mes de diciembre identificaran a uno de los supuestos artífices de los robos, que resultó ser un vigilante de seguridad de la propia urbanización. Posteriormente se identificó a sus dos consortes, también vigilantes. En los tres registros domiciliarios realizados en Ojén, Coín y San Pedro Alcántara se intervinieron armas de fuego reales y simuladas, las prendas de vestir y los equipos de transmisión empleados. Los investigados fueron arrestados por su presunta participación en los delitos de detención ilegal, tenencia ilícita de armas, lesiones graves, robo con violencia e intimidación, robo con fuerza y pertenencia a organización criminal. La autoridad judicial competente ha dictado el ingreso en prisión y sin fianza de los tres detenidos.