«Con esta iniciativa queremos poner en valor un modelo de ciudad basado en el desarrollo y la movilidad sostenible, que apuesta por una estrategia transversal de colaboración con colectivos, residentes y asociaciones, más acorde con los nuevos tiempos y que modernice una infraestructura turística ya madura». Las palabras en 2018 del alcalde de Benalmádena, Víctor Navas, resumían a la perfección la idea de ciudad que la corporación había diseñado para la próxima década y que había logrado que la UE, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) para cofinanciar las Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI), apoyara económicamente con 12,5 millones de euros (10 millones aportados por Europa y 2,5 por el propio ayuntamiento).

La avenida Antonio Machado de la localidad costasoleña y la transformación integrada de su entorno forman parte de la estrategia: «El planteamiento pasa por desarrollar una estrategia multidisciplinar para el diseño del futuro que deseamos para nuestra ciudad, abordando actuaciones en todo tipo de ámbitos: desde el plano urbanístico, con la conversión de la avenida Antonio Machado en un gran bulevar ajardinado; al social, con la integración de colectivos en riesgo de exclusión, pasando por el cultural, con la puesta en valor de instalaciones culturales y yacimientos arqueológicos como Benalroma o Los Molinillos; o el impulso a una planificación urbanística sostenible y respetuosa con el medio ambiente», comentó el alcalde.

Se están destinando parte de los fondos a la remodelación de la plaza Olé, la puesta en marcha de iluminación eficiente y la creación de un gran carril-bici entre Sunset Beach y Carvajal

Aparte del trabajo en la avenida Antonio Machado, se están destinando parte de los fondos a la remodelación de la plaza Olé, la puesta en marcha de iluminación eficiente en la zona, la creación de una oficina electrónica de Atención al Ciudadano, o la creación de un gran carril-bici entre Sunset Beach y Carvajal.

La definición de la estrategia de Benalmádena fue bautizada como ‘Benalmádena 2025. La costa es salud’ y en ella se definieron un total de 26 acciones agrupadas en torno a tres ejes: los retos a superar en la dimensión física y ambiental; retos en la dimensión económica y de competitividad, y por último, los que hacen referencia a la dimensión social y de gobernanza.

Sostenibilidad

Víctor Navas cree que «es una estrategia integrada por la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático, que se inicia en la Costa pero que se extenderá poco a poco al resto del municipio, haciendo que Benalmádena sea cada día una ciudad más saludable y atractiva por su respeto al entorno natural, más inclusiva con sus habitantes y más moderna y atractiva para vivir y para trabajar».

Si se cruza este modelo de ciudad a largo plazo que pretenden los gestores de Benalmádena y los resultados que espera conseguir con los Objetivos temáticos y Prioridades de Inversión de los Fondos FEDER para 2014-2020 se comprueba que existe una íntima vinculación entre las prioridades locales y las que vienen establecidas por la Unión Europea.

Entre las líneas de actuación previstas en la Estrategia 2025 está promover las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) en estrategias de desarrollo urbano integrado a través de actuaciones en la administración electrónica local; hacer de Benalmádena una Smart City en la que se apliquen las (TIC) con el objetivo de proveerlas de infraestructuras que garanticen un desarrollo sostenible, un incremento de la calidad de vida de los ciudadanos, una mayor eficacia de los recursos disponibles y una participación ciudadana activa; mejora de la eficiencia de los servicios públicos; impulso a un plan de movilidad y de transporte amable; incremento de la eficiencia y de la calificación energética de los edificios públicos junto a la creación de una red de alumbrado público eficiente; la rehabilitación del patrimonio artístico, arquitectónico y cultural para su uso público; la mejora ambiental, paisajística y urbanística del área urbana con mejoras de la calidad del aire y de la contaminación acústica.

La estrategia de Benalmádena incluye acciones de apoyo al emprendimiento a través de viveros de empresas en los barrios más desfavorecidos

Inclusión social

En lo que se refiere a la inclusión social y la lucha contra la pobreza, la estrategia de Benalmádena incluye acciones de apoyo al emprendimiento a través de viveros de empresas en los barrios más desfavorecidos; la habilitación de centros de día para personas dependientes y mayores; mejoras en las infraestructuras de apoyo al tejido social y asociativo; impulso a los planes de empleo y de apoyo social a familias en riesgo de exclusión; la rehabilitación del espacio público, a través del deporte, los circuitos deportivos y la vida sana; el apoyo a los comerciantes y el establecimiento de programas anuales de revitalización cultural y artística.

Se toman como referencia para la definición de los principios horizontales y objetivos transversales de la Estrategia Benalmádena 2025, los establecidos en el Reglamento de la UE nº 1303/2013, el Programa Operativo de Crecimiento Sostenible y en la propia convocatoria para la selección de las estrategias DUSI: la igualdad entre hombres y mujeres; el desarrollo sostenible; el cambio demográfico; la mitigación y la adaptación al cambio climático y mejora en el uso y en la calidad de las TICS.