A Nimo se le acumulan los problemas. Detenido este pasado martes en Estepona por presuntamente liderar un grupo de narcos asentados en el Campo de Gibraltar y la Costa del Sol y considerado por los investigadores como la mano derecha del todopoderoso El Haj Sadek, más conocido como el ‘Messi del hachís’, no es la primera vez que este joven ceutí se topa con la justicia. Según ha podido saber La Opinión de Málaga, A.M.A. es uno de los investigados en el proceso judicial que trata de arrojar luz al secuestro y posterior muerte de Brian Martos, el joven de 29 años que fue raptado en octubre de 2018 a punta de pistola en el centro de Estepona y cuyo cadáver fue localizado horas después en Algeciras con un disparo. El suceso tuvo un gran impacto, ya que el rapto se produjo en plena calle por parte de un grupo de encapuchados que asaltaron a Martos en un restaurante. Entre carreras, gritos y disparos, sus captores le persiguieron a pie entre la avenida de España y la plaza Ortiz hasta que lograron introducir en un vehículo a la fuerza a la víctima, que tenía antecedentes por tráfico de drogas.

La investigación de la Policía Nacional siempre apuntó al ajuste de cuentas y culminó en marzo del año siguiente con cinco detenidos en una casa de Casares, aunque fuentes judiciales han señalado que el Juzgado de Instrucción número 1 de Algeciras investiga a ocho personas, entre las que se encuentra Nimo, por los presuntos delitos de detención ilegal y homicidio. El procedimiento ya se ha incoado para el juicio ante el Tribunal del Jurado. Otras fuentes puntualizan que se le acusa de haber facilitado a los secuestradores el paradero de la víctima, acción que podría convertirlo en cooperador necesario en el crimen.

Nimo fue detenido el martes en Estepona en el transcurso de una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional desarrollada en Algeciras, Los Barrios y el municipio malagueño. Con un balance de 35 arrestados, los investigadores lo señalan como la mano derecha de El Haj Sadek desde que este se diera esquinazo a la justicia española en marzo de 2019. El grupo desarticulado se dedicaría presuntamente al tráfico de hachís (durante la investigación se han intervenido alrededor de 6.000 kilos) y al robo de vehículos para utilizarlos en los alijos e incluso al contrabando de tabaco.