La Guardia Civil se ha quitado la espinita con Mohamed L.M. Los investigadores llevaban mucho tiempo detrás de un tipo enormemente discreto capaz de mover morteradas de hachís entre las dos orillas del Estrecho. Que le pregunten a Los Castañas, uno de los muchos clanes de los que según los investigadores ha sido proveedor de grandes alijos sin mojarse el dobladillo del pantalón. Más conocido en la costa marroquí, este español estuvo a punto de caer en una operación en la que el instituto armado le asestó un durísimo golpe con la intervención de una flota de 32 narcolanchas. Se escapó por los pelos y el varapalo no impidió que Mohamed, «uno de los narcos más activos», continuara con los envíos, tal y como reflejan los 5.000 kilos de hachís que los investigadores de la UCO han inmovilizado en la operación Busycon.

Que le pregunten también a Pasquale Vanacore, otro de los ocho detenidos y con bastantes referencias al otro lado de los Alpes. Las autoridades italianas lo buscaban por sus vínculos a la camorra napolitana y tener pendientes asuntos por homicidio, armas o narcotráfico. La investigación considera que, una vez que la droga alcanzaba la costa andaluza, Pasquale pillaba su parte y se encargaba de distribuirla a su país y a otros puntos de Europa. Tanto Mohamed como Vanacore han sido detenidos en Estepona. Uno en la vía pública y el otro, en su casa.

Las pesquisas arrancaron a mediados del año pasado. Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) con base en Málaga detectaron un grupo formado por españoles, marroquís e italianos que podrían estar iniciando los contactos para comprar una gran remesa de hachís e introducirla en España con narcolanchas y embarcaciones pesqueras y posteriormente distribuirla por Europa. Sin embargo, poco después supieron que el alijo había llegado a las costas andaluzas y que iba a ser entregado a los distribuidores de forma inminente.

Golpe a los 'narcos' con ocho detenidos y cinco toneladas de hachís incautadas Guardia Civil

Ya bajo estrecha vigilancia, la Guardia Civil interceptó el intercambio en la localidad gaditana de Conil de la Frontera, donde se procedió a la detención de varias personas. Esta actuación precipitó que los agentes intervinieran en las provincias de Málaga y Almería con nuevos arrestos. En Marbella y Estepona se inmovilizaron más de 200.000 euros en metálico, joyas, vehículos y abundante material informático y tecnológico de interés para la investigación.

La investigación ha estado coordinada por la Fiscal Delegada Antidroga y el Juzgado de Instrucción número 6, ambos de Almería, y llevada a cabo por el Equipo Contra el Crimen Organizado de la UCO con sede en Málaga (ECO Málaga). En las diferentes actuaciones llevadas a cabo, y debido a la complejidad y peligrosidad de las mismas, también han participado agentes de la Unidad Especial de Intervención (UEI), Grupo de Acción Rápida (GAR), así como otras unidades de las Comandancias de la Guardia Civil de Cádiz, Málaga y Almería.