Dos hombres de 25 años han sido detenidos en la Costa del Sol por su presunta implicación en el secuestro, tortura y asesinato de un ciudadano colombiano cometido el pasado mes de febrero en la pequeña localidad holandesa de Bergen, al noroeste de Ámsterdam. El cuerpo de la víctima fue arrojado a una plaza.

Según ha informado la Comisaría Provincial, la localización de los fugitivos ha sido posible a la investigación conjunta de la Policía Nacional y sus homólogos holandeses bajo la coordinación de la Fiscalía de Cooperación Internacional de Málaga.

La operación Kanaga, como fue denominado el caso del crimen por la policía holandesa, comenzó cuando la policía española supo que Países Bajos había insertado dos órdenes europeas de detención y entrega sobre dos ciudadanos que podrían encontrarse en la Costa del Sol para eludir a las autoridades neerlandesas. Las pesquisas llevaron hasta uno de los sospechosos, que fue detenido en un peaje de la autopista A-7 a su paso por Calahonda (Mijas) en dirección Málaga. Tras interceptar un vehículo sospechoso, los investigadores detuvieron a uno sus ocupantes, un hombre de origen macedonio sobre el que pesaba una OEDE vigente en relación con el crimen. El arrestado portaba entre sus efectos tres teléfonos móviles, documentación a su nombre, un reloj de alta gama y 690 euros en efectivo.

Poco después, los agentes localizaron en Benalmádena a otro de los supuestos artífices del asesinato. A esta persona se le intervino diversa documentación a su nombre y un teléfono. Ambos arrestados han sido puestos a disposición de la Audiencia Nacional. La autoridad judicial decretó el ingreso en prisión de los investigados, que ya han sido extraditados a Holanda. En la operación Kanaga han participado agentes adscritos al Grupo III de Estupefacientes y Relaciones Internacionales de la UDYCO-Costa del Sol, además de funcionarios del Grupo de Fugitivos de la Comisaría General de Policía Judicial y la policía holandesa.