Fuengirola dedicará un espacio urbano de recuerdo a Leonor Muñoz y a todas las víctimas de violencia de género. El Ayuntamiento ha comenzado la instalación de una escultura de la artista local Dora López, en el bulevar Alcalde Clemente Díaz, que representa la unión de las personas contra las agresiones a las mujeres.

Además de sus grandes dimensiones, la escultura destaca por la posibilidad de cambiar el color de su iluminación cada vez que se produzca un nuevo crimen machista en España.

"El 12 de enero de 2019 falleció en Fuengirola Leonor Muñoz González, a los 47 años, víctima de violencia de género. Quienes la conocían hablan de ella como una mujer buena, generosa, una excelente vecina, una bellísima persona. En aquellos momentos, acordamos con la familia de Leonor honrar su memoria con una escultura. Una promesa que comienza a hacerse realidad, con la instalación de esta pieza en un espacio tan destacado como el bulevar Alcalde Clemente Díaz Ruiz", ha explicado la regidora de Fuengirola, Ana Mula.

La alcaldesa ha explicado que la idea es crear un espacio para concienciarnos de la importancia de luchar contra la violencia de género, de cualquier sexo. "Queremos excluirla de nuestras vidas y que todos los que pasen por aquí a diario sean conscientes de lo que le ocurrió a una fuengiroleña y que todos debemos intentar evitar que vuelva a suceder".

La autora de la escultura, Dora López, ha explicado que la escultura quiere visibilizar la violencia de género desde la belleza, trascendiendo el dolor, a modo de poema visual. Además, añade la artista, quería que el espectador "pudiese entrar en ella y a través de la celosía de las formas orgánicas que la componen, ver esa realidad fragmentada que ven las mujeres víctimas de violencia de género".

La escultura

La obra está formada por dos estructuras paralelas entre sí a modo de camino ondulante, construidas en acero de 2,30 metros de altura en su lado más alto por 10 de largo, con una separación de 1,80 metros entre una y otra, lo que permite al espectador caminar por su interior.

La ornamentación del marca un juego de formas geométricas creando un dinamismo visual de cuerpos orgánicos, femeninos y delicados, donde el simbolismo adquiere una enorme dimensión.

El color blanco pone de manifiesto, la posición que adquiere esta propuesta artística en cuanto a la cercanía con lo espiritual. El concepto de la obra, refleja la unión de las personas en la consecución de un fin social, en este caso, contra la violencia de género.