Un portugués de 24 años ha sido detenido por la Policía Nacional como presunto autor de la muerte a tiros de otro hombre en el centro de Torremolinos hace algo más de un mes. El crimen se produjo la madrugada del lunes 19 de abril en la calle Madre del Buen Consejo, donde el cuerpo de la víctima, de 34 años y nacionalidad marroquí, fue hallado tres horas después del ataque en el interior de un camión con varios impactos de bala. El caso, que fue asignado a la Udyco por tener los ingredientes de un ajuste de cuentas propio de crimen organizado, ha terminado revelando una disputa comercial entre dos vendedores ambulantes de ropa. Según fuentes cercanas al caso, tanto la víctima como el arrestado se dedicaban a la venta de productos textiles en mercadillos y habían tenido sus más y sus menos por la ubicación de sus puestos y otros asuntos de competencia.

El hallazgo del cuerpo en el vehículo en el que la víctima había llegado minutos antes fue el punto de partida de una investigación que pronto contó con la determinante ayuda de unas cámaras de seguridad próximas que grabaron el crimen, tal y como adelantó La Opinión esa misma mañana. Esto permitió a los agentes establecer las pautas seguidas por el agresor y conocer las características del vehículo que utilizó para abandonar la escena del crimen, donde sin embargo dejó tres balas del calibre 9 mm largo sin percutir. La víctima recibió tres impactos.

Las posteriores gestiones culminaron con la identificación del sospechoso, que finalmente fue detenido el pasado 24 de mayo como presunto autor de un delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas, según ha informado hoy la Comisaría Provincial. La autoridad judicial ha ordenado su ingreso en prisión.

Tal y como revelaron las cámaras, el presunto autor acudió de madrugada a la calle Madre del Buen Consejo con la intención de atacar a su víctima. Sobre las 05:43 horas, cuando esta ya se encontraba en el asiento del conductor para iniciar su jornada laboral con el camión, fue sorprendida por el agresor, que lo acribilló con varios disparos a corta distancia por la ventanilla. Acto seguido, huyó a la carrera hasta el punto en el que tenía aparcado su coche.