El Ayuntamiento de Benalmádena ha reducido los carriles de circulación en la avenida Antonio Machado como prueba piloto para aumentar el espacio para el peatón y el uso de medios de transporte no contaminantes, y convertir la avenida en un gran bulevar para el disfrute de vecinos y visitantes, apostando por la movilidad sostenible.

Un estudio previo recomendaba reducir los carriles y realizar una prueba piloto un año para recabar los datos y comprobar el acierto de la medida. Por ello, sólo se reducirán los carriles mediante señalización y no se acometerá ninguna obra civil hasta recabar los datos para ver la viabilidad del proyecto.

La prueba consiste en habilitar un carril bus y otro para el tráfico en dirección a Fuengirola, y un solo carril para el tráfico rodado en sentido Málaga, en el tramo de la avenida entre el hotel Sunset Beach y la plaza Solymar, lo que cogió ayer por sorpresa a muchos conductores que se vieron envueltos en grandes atascos sobre todo en hora punta.

La medida permitirá ganar espacio para el peatón, con una zona menos transitada por vehículos y más agradable para el paseo y disponer de nuevas plazas de parking.

El Ayuntamiento de Benalmádena pide a los vecinos paciencia por las retenciones de estas primeras jornadas del proceso. Actualmente se están analizando los semáforos de la avenida para determinar la frecuencia y alternancia más adecuada conforme a la nueva organización del tráfico.

El equipo de gobierno apuesta por un modelo de ciudad más sostenible y eso pasa por restar presencia al tráfico rodado en las avenidas más comerciales y de uso ciudadano, y la conversión de la avenida Antonio Machado en un bulevar, con carriles para vehículos no contaminantes.

El Consistorio añade que si tras la prueba piloto los resultados no son los deseados, o el cambio no resulta viable, se procederá a restaurar la organización previa del tráfico en la avenida repintando la señalización y las marcas viales.