Ya lo habían anunciado. Era cuestión de tiempo. Un nuevo incendio la semana pasada fue la gota que colmó el vaso. El Ayuntamiento de Torremolinos ha supervisado el desalojado las instalaciones del hotel Califa I y II, y las labores de tapiado los accesos.

A primera hora de la mañana un dispositivo de 15 operarios de seguridad y limpieza dispuesto por el propietario del hotel, junto a agentes de la autoridad, han procedido al desalojo de la decena de personas que aún quedaba en su interior, ninguna de ellas menor, en coordinación con los Servicios Sociales que han atendido a quienes así lo han requerido.

Completado el desalojo, los operarios han comenzado a poner ladrillos para tapiar los accesos en los que se han puesto puertas antiocupación y han instalado un sistema de alarmas por todas las instalaciones para evitar que vuelvan a ser ocupadas.

Estos trabajos corren a cargo del propietario del inmueble y se extenderán durante unas dos semanas en las que se inspeccionará el estado de las instalaciones y quedará instalado un completo sistema de seguridad 24 horas para evitar nuevos actos vandálicos y que los hoteles sirvan de refugio a personas sin hogar.

La caída del Califa

Y es que varios años después de cerrar como consecuencia de la crisis económica, los hoteles Califa I y II han estado ocupados por grupos de personas que han cometido todo tipo de actos vandálicos en el interior de las instalaciones, que se han deteriorado hasta convertirse en un foco de problemas de salubridad y de seguridad para los vecinos de la zona.

Durante meses, el Ayuntamiento de Torremolinos ha intentado sin éxito que la empresa titular del edificio, en concurso de acreedores, acometiera obras de mantenimiento en las instalaciones para reconducir la situación.

Ante la pasividad de los titulares del hotel, el Consistorio decidió ir más allá de la mano de la edil de Disciplina Urbanística, Maribel Baeza, que ordenó iniciar un expediente de ruina ante el lamentable estado de los edificios, lo que sin duda estimuló al administrador concursal a pedir en los juzgados una autorización para desalojar los inmuebles y proceder así a su limpieza y tapiado.

Un operario tapia uno de los accesos al hotel Califa de Torremolinos L.O.

"Estamos muy satisfechos de poder dar respuesta a una demanda vecinal para la cual el Ayuntamiento ha empleado todos los mecanismos que están a su alcance puesto que al tratarse de un inmueble privado no podíamos actuar. Lo hemos resuelto por la vía judicial en tiempo récord y esperamos que los vecinos recuperen la tranquilidad a partir de hoy", ha manifestado el alcalde José Ortiz.