El incendio de la Sierra Bermeja sigue siendo muy imprevisible y la aparición del llamado pirocúmulo, o nube de fuego, ha aportado un elemento de inestabilidad mayor a la evolución del fuego. Los equipos de tierra han estado cinco horas fuera de las labores de extinción por culpa de este fenómeno, que crea una densa nube de humo y brasas sobre la zona de trabajo. De hecho, este elemento obligó a decretar el confinamiento de Genalguacil y Jubrique ante el riesgo de sufrir una lluvia de pavesas. Finalmente, sobre las 21.00 horas se levantó esta petición, aunque sí que se ha vivido esta lluvia en las cercanías de la Cuesta de Quiñones, en Estepona, donde se han tenido que desalojar una decena de viviendas (40 personas) como medida preventiva, por lo que se eleva a 1.054 el número de desalojados totales.

La Policía Nacional y la Policía Local de Estepona se han encargado de avisar a los vecinos y acompañarlos a una zona segura, lejos de la zona de más riesgo.

Mientras, los trabajos se extinción se han retomado en todo el perímetro, con la esperanza de que el cambio de condiciones climáticas facilite la extinción del fuego.

Mapa donde se marca la zona a desalojar. Plan Infoca

Levantan el confinamiento

La dirección operativa del Plan Infoca ha levantado la orden de confinamiento que se había emitido a las cinco de la tarde para los vecinos de Genalguacil y Jubrique, ante el riesgo que suponía la existencia de dos nubes de humo procedentes del incendio de Sierra Bermeja con partículas de fuego y el riesgo de sufrir quemaduras.

A las 21.00 horas se levantó esa petición, después que se viera que se iban disipando por los bordes el pirocúmulo (o nube de fuego) que se había originado por la intensidad del fuego. De hecho, este fenómeno, propio de los llamados incendios de sexta generación, aconsejó también retirar los 300 efectivos de tierra que estaban trabajando en el terreno y ante el riesgo de quedar atrapados bajo una lluvia de brasas incandescentes o que se extendiera el fuego por zonas inicialmente alejadas del perímetro.

Un millar de habitantes de ambas poblaciones han tenido que quedarse en casa, con las puertas y ventanas cerradas durante cuatro horas ante el riesgo de que cayeran brasas de las nubes que cubrían estos núcleos. Para ello se avisó a todos los vecinos por distintas vías, prohibiendo salir a la calle.

Se mantiene no obstante el desalojo preventivo de los 1.014 evacuados por motivos de seguridad de los distintos puntos de Estepona y Benahavís. Por tanto, no está autorizada la vuelta a ninguna de las áreas evacuadas: urbanizaciones de Forest Hill y Abejeras, entorno de viviendas diseminadas de Peñas Blancas en la carretera MA-8301, Charca de la Extranjera, Huerta Padrón, río Castor y río Velerín en Estepona, así como urbanización Montemayor en Benahavís.

Condiciones adversas

Las condiciones adversas siguen dificultando las labores de extinción del incendio "complejo", por el que se ha declarado el nivel 2 del Plan de Emergencias ante Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma (Plan Infoca), dada la virulencia del fuego, que ha obligado al desalojo de más de 1.000 personas y se ha cobrado la vida de un bombero forestal.

El Plan Infoca ha destinado más de 250 profesionales por tierra, con 14 vehículos pesados y 3 unidades de maquinaria pesada para el dispositivo de extinción asignado para trabajar durante esta tercera noche