El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Turismo, Juan Marín, expresó ayer el apoyo a los trabajadores del parque de atracciones Tivoli y al Ayuntamiento de Benalmádena en el conflicto empresarial que mantiene cerrado el centro de ocio hace un año; pero afirmó que habrá que esperar a que haya una resolución judicial y pidió «no hacer demagogia, porque hay 90 familias esperando que se resuelva el problema».

«El Ayuntamiento nos va a tener al lado, los trabajadores nos tienen al lado y estamos esperando una resolución judicial», dijo Marín en comisión parlamentaria a la pregunta del parlamentario socialista Francisco Conejo sobre qué medidas va a tomar la Junta de Andalucía para mantener la plantilla actual, instando a dar incentivos o ayudas. Además, Conejo destacó el acuerdo municipal «para evitar la especulación con los terrenos».

Marín apoyó la iniciativa del Consistorio de modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para proteger el uso del suelo; y reiteró que el Gobierno andaluz está posicionado «al lado del Ayuntamiento», aunque dijo que «hay una empresa privada que ha comprado el espacio y, además han recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía unas resoluciones que están judicializadas».

Por todo ello, Marín preguntó a Conejo qué tipo de incentivos o ayudas piden los socialistas «para quién y en qué concepto. ¿Para pagar las deudas a la Seguridad Social que ha generado la empresa anterior y la falta de inversiones? ¿Eso me está pidiendo? Eso no lo puedo hacer, me está pidiendo una ilegalidad», dijo el consejero, quien añadió, además, que «no sabemos quién es el propietario del parque».

En su intervención parlamentaria, insistió en que «será un juez el que determine la resolución del conflicto entre dos empresas, una que vendió y otra que compró, y los costes añadidos por indemnizaciones o deudas anteriores. Nosotros tenemos que ir esperando a ver cómo se resuelven», dijo.

Marín explicó que se convocó al Gobierno andaluz a una mesa técnica «y acudimos» junto a otras administraciones, como la Diputación, incidiendo en que están «haciendo todo lo que en esa mesa hemos decidido las instituciones, con lealtad. Pero no puedo pagarle las deudas del parque a un empresario que haya hecho una mala gestión. Eso no puedo hacerlo», insistió.

Temor

Por su parte, Conejo destacó el acuerdo del Ayuntamiento de Benalmádena sobre el uso del suelo y añadió que la empresa propietaria ha presentado una alegación «lo que demuestra que no descartan otros usos para estos terrenos, lo que nos temíamos».

Así, insistió en que es «prioritario que la Junta se implique para buscar una solución que permita la reapertura», por lo que dijo no entender «la pasividad del Gobierno andaluz para buscar una solución definitiva», para garantizar el empleo, poniendo «ayudas o incentivos que hagan atractivo esta inversión».

«Tivoli necesita que la Junta lo defienda con hechos porque el parque es un elemento esencial para el modelo de turismo familiar y de ocio» de Benalmádena, manifestó Francisco Conejo.