El parque de atracciones Tivoli pertenece al grupo Tremón. El Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia de la Audiencia Provincial de Málaga que condena a la sociedad Cipasa, del empresario cordobés Rafael Gómez Sánchez, a entregar las llaves del primer parque de ocio de la Costa del Sol al grupo Tremón, que es su legítimo propietario.

Así lo ha confirmado a La Opinión de Málaga el administrador concursal del parque de atracciones Tivoli, Juan Antonio Sánchez Martín, del despacho de abogados FGV.

El Supremo tiene que enviar ahora la sentencia al juzgado de Primera Instancia de Torremolinos que iniciará el expediente de ejecución de sentencia, dar conocimiento a las partes de que ha llegado y Tremón pedirá la ejecución de la sentencia, un expediente que contiene obligaciones y derechos para ambas partes y puede dilatar el proceso varios meses.

Esto quiere decir que el futuro de Tivoli está en las manos del grupo inmobiliario Tremón. La empresa de Rafael Gómez Sánchez ya no tiene instancia jurídica alguna ante la que recurrir y aunque ha interpuesto una demanda contra la inmobiliaria al margen del concurso de acreedores, pidiendo la nulidad del contrato de compraventa inicial, los activos son del grupo Tremón, como lleva pidiendo la empresa desde hace ocho años, según explica el administrador concursal Juan Antonio Sánchez Martín.

El fallo del Supremo ha llevado a los sindicatos CCOO y UGT a convocar concentraciones y manifestaciones para que el grupo Tremón se haga cargo del parque de atracciones.

Para la secretaria de Turismo del sindicato CCOO, Lola Villalba, el grupo Tremón tiene que sentarse a negociar la mejor manera de reabrir el parque de atracciones y devolver su puesto de trabajo al centenar de empleados que trabajaba en las instalaciones hasta que cerró sus puertas hace año y medio, tras entrar en concurso de acreedores.

La primera concentración sindical tendrá lugar hoy viernes, de 10.00 a 13.00 horas ante las puertas del parque de atracciones, a la que seguirá otra el 15 de octubre, de 11.00 a 13.00 horas, ante la sede de la Junta de Andalucía, en la Alameda Principal de la capital malagueña; y una manifestación, el 22 de octubre por las calles del municipio de Benalmádena, con salida a las 19.00 horas desde el parque de atracciones.

«Tivoli es un parque emblemático, un símbolo de la Costa del Sol que no podemos dejar morir, como no podemos dejar en la calle a un centenar de personas que trabaja en las instalaciones, muchos de ellos desde hace 50 años», explica Lola Villalba.

Los sindicatos son conscientes de que en cuanto Tremón coja las llaves del parque tendrá que hacerse cargo de la deuda de más de 9 millones de euros que dejó la empresa de Rafael Gómez Sánchez en Tivoli así como de la plantilla de trabajadores.

Por eso temen que el grupo inmobiliario deje pasar el tiempo hasta que se agoten los plazos administrativos, presente un Expediente de Regulación de Empleo de extinción de plantilla y en un par de años vuelva a abrir el parque pero ya sin tener que hacerse cargo ni de la deuda ni de los trabajadores.

Por eso, CCOO pide a la empresa que tenga empatía y negocie el pago de la deuda a medio o largo plazo de manera que le permita reabrir el parque y que el centenar de familias que dependen de Tivoli puedan volver a sus puestos de trabajo.

Para ello pide a las administraciones que se impliquen de verdad en el futuro del que fue el primer parque de ocio de Andalucía y ahora que sabe de quién es la propiedad pongan todas las facilidades posibles, negociando el pago flexible de la deuda o la adaptación del proyecto de futuro que planteó Tremón al Ayuntamiento de Benalmádena, que pasa por compatibilizar el parque de atracciones con la construcción de un hotel y de viviendas alrededor.

En último caso, si el grupo inmobiliario no quiere hacerse cargo del parque, la secretaria de Turismo de CCOO, Lola Villalba, le pide que dé un paso al lado y negocie la venta del parque de atracciones a otras empresas como Warner o Parques Reunidos, e incluso a algún particular, que ya han manifestado su interés por hacerse cargo de las instalaciones.

«Ya sabemos de quién es Tivoli. Ahora tenemos que arrimar el hombro entre todos, Tremón, el Ayuntamiento de Benalmádena (que este verano blindó los terrenos a otros usos para evitar la especulación), la Junta de Andalucía, el Gobierno central, la sociedad y nosotros los primeros, para facilitar una salida para que pueda reabrir el parque y los trabajadores recuperen sus puestos de trabajo porque si algo dejó claro la administración concursal es que el parque Tivoli es rentable y puede recuperar ese dinero a corto o medio plazo», afirma Lola Villalba.

La secretaria de Turismo de CCOO añade que la plantilla de Tivoli se encuentra protegida por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) pero sólo hasta el 31 de octubre, por lo que pide al administrador concursal y al grupo Tremón que pida antes del 15 de octubre, fecha en la que expira el plazo, un expediente por fuerza mayor, «lo que permitirá cubrir al menos en un 70% a los trabajadores fijos y fijos discontinuos, mientras se busca una salida para Tivoli».