Una gran operación policial ha desmantelado en una vivienda de Benalmádena un laboratorio clandestino de sustancias dopantes para deportistas que una organización distribuía a nivel nacional. La investigación ha revelado que el grupo manejaba 15 tipos distintos de productos bajo una marca propia. Siete personas han sido detenidas o investigadas en las provincias de Málaga, Valencia y Córdoba por supuestos delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales

La Guardia Civil y la Policía Nacional comenzaron sus investigaciones a principios del año 2019 a raíz de la detección de envíos de principios activos de medicamentos que entraban en España desde China, Turquía o Bulgaria. El estudio de estos paquetes sacó a la luz varias vías de distribución de productos ya terminados, entre los que se encontraban diversos tipos de anabolizantes, esteroides, hormonas y medicamentos contra la disfunción eréctil.

Estos medicamentos eran distribuidos para su administración oral e inyectables. En marzo de 2021, se procedió en la localidad ciudadrealeña de Valdepeñas a la detención de diversas personas vinculadas al mundo del físico-culturismo y a la intervención de una gran cantidad de productos, así como de documentación relacionada con el delito señalado. Con el análisis de esta documentación se pudo identificar a una persona que se presentaba como el representante de una marca de anabolizantes de gran calidad. Fruto de las vigilancias y seguimientos, se observó su relación con otras personas ubicadas en Málaga que también se dedicaban a la venta y distribución de sustancias medicamentosas.

Los productos dopantes se producían en un laboratorio clandestino ubicado en el propio domicilio de dos de los implicados, ubicado en Benalmádena

Ambas investigaciones confluyeron en la identificación del origen real de los productos, Benalmádena, convirtiéndose en una investigación conjunta entre ambos cuerpos policiales. Una vez comprobado el ingente volumen de medicamentos ilegales y perjudiciales para la salud, incluso para las personas que los estaban fabricando y distribuyendo, así como también, debido a la cantidad de medidas de seguridad que adoptaban, propias del ámbito del crimen organizado, se decidió poner todos los hechos en conocimiento del Juzgado de Instrucción número 5 de los de Torremolinos.

Laboratorio clandestino

Comprobaron que los medicamentos con los que comerciaban los implicados se producían en un laboratorio clandestino ubicado en el propio domicilio de dos de los implicados, ubicado en Benalmádena. El mismo carecía de cualquier tipo de medida sanitaria o de control de esterilización y conservación. Entre otras cosas, se localizó una máquina de fabricación de comprimidos, así como diversos utensilios y dispositivos para la fabricación de cápsulas y relleno de viales para inyección. Como medida de seguridad, empleaban una tienda de venta de ropa online para justificar el gran volumen de comercialización y paquetería que movían. Sin embargo, los investigadores pudieron averiguar que lo que realmente distribuían eran sustancias medicamentosas.

Las células o puntos de redistribución de los productos estaban estratégicamente seleccionadas en cuanto a su ubicación, teniendo todas un modus operandi común, de forma que, en su mayoría, enmascaraban su actividad real y principal, que era la distribución de medicamentos bajo la apariencia de negocios legales, como pueden ser tiendas de nutrición, clínicas veterinarias o gimnasios. El hecho de utilizar estos negocios les facilitaba tanto el enmascaramiento de su actividad como el contacto con clientes potenciales.

La operación se ha realizado en contacto permanente con la Agencia Española de Protección de la Salud en el deporte (AEPSAD), Agencia Española del Medicamento y Producto Sanitario (AEMPS), Inspecciones de Farmacia de la Comunidad Valenciana y Andalucía y Servicio de Agricultura, Ganadería, Industria y Calidad (Delegación Territorial Córdoba), quienes han aportado información y asesoramiento de vital importancia, habiendo asistido también a los registros e inspecciones realizadas.

Registros

Hasta el momento, se han practicado seis entradas y registros en domicilios, interviniéndose, entre otros efectos, más de 125.000 dosis de producto finalizado, cartonaje para la preparación de los productos, viales, tapones, más de un kilogramo de lo que parece ser principio activo para la fabricación de más dosis de distintos productos, probetas, distinto material de laboratorio, así como otras sustancias para el “corte” del principio activo.

Por otro lado, se procedió a la intervención de 1.585 prendas de ropa de diversas marcas falsificadas, las cuales también eran distribuidas por los investigados de la provincia de Málaga, por lo que ellos también han sido investigados por un presunto delito contra la propiedad industrial.